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Cataratas, no 'catastróficas', sí dispendiosas
El padecimiento genera el mayor gasto al sector público por la alta demanda de cirugías
CIUDAD DE MÉXICO (22/NOV/2014).- A pesar de que las
cataratas no son una enfermedad considerada 'catastrófica', se gastó en su atención casi la mitad de los 495.5 millones de pesos que el Fondo de Protección de Gastos Catastróficos (FPGC) pagó a clínicas privadas en 2013.
Eduardo González Pier, subsecretario de Integración y Desarrollo de la Secretaría de Salud, reconoce en un informe del Banco Interamericano de Desarrollo que el padecimiento “no parece ser una intervención que genere gastos catastróficos”.
Sin embargo, explica que hubo presuntas presiones de la Fundación Gonzalo Río Arronte para invertir en el tratamiento, según cita la investigación llevada a cabo por Jason Lakin y Norman Daniels, de la Universidad de Harvard, sobre el FPGC.
El informe de Lakin y Daniels explica que Jesús Kumate, “un político (priísta) bien conectado y ex secretario de Salud, directamente se acercó al entonces secretario (Julio) Frenk” para pedirle su apoyo en recursos para cirugías de cataratas.
Otra teoría de por qué la operación de cataratas está en la lista de padecimientos del FPGC se debe a que, de acuerdo con González Pier, “existía un rezago en el sector salud relacionado con este tipo de cirugías, que el sector público había dejado de hacer por más de 15 años. Aunque no representaban un gasto catastrófico a nivel individual, las cirugías podrían representar un gasto catastrófico para el sector público por la alta demanda por parte de la población sin seguridad social”.
En cualquiera de los dos casos, reconoce, este padecimiento que genera el mayor gasto al sector público no pertenece al rubro de padecimientos catastróficos.
Eduardo González Pier, subsecretario de Integración y Desarrollo de la Secretaría de Salud, reconoce en un informe del Banco Interamericano de Desarrollo que el padecimiento “no parece ser una intervención que genere gastos catastróficos”.
Sin embargo, explica que hubo presuntas presiones de la Fundación Gonzalo Río Arronte para invertir en el tratamiento, según cita la investigación llevada a cabo por Jason Lakin y Norman Daniels, de la Universidad de Harvard, sobre el FPGC.
El informe de Lakin y Daniels explica que Jesús Kumate, “un político (priísta) bien conectado y ex secretario de Salud, directamente se acercó al entonces secretario (Julio) Frenk” para pedirle su apoyo en recursos para cirugías de cataratas.
Otra teoría de por qué la operación de cataratas está en la lista de padecimientos del FPGC se debe a que, de acuerdo con González Pier, “existía un rezago en el sector salud relacionado con este tipo de cirugías, que el sector público había dejado de hacer por más de 15 años. Aunque no representaban un gasto catastrófico a nivel individual, las cirugías podrían representar un gasto catastrófico para el sector público por la alta demanda por parte de la población sin seguridad social”.
En cualquiera de los dos casos, reconoce, este padecimiento que genera el mayor gasto al sector público no pertenece al rubro de padecimientos catastróficos.