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A la mesa, la canola y sus beneficios
Comer ensaladas se puso de moda, ¿Y tú cómo las preparas y las consumes?
GUADALAJARA, JALISCO (26/JUL/2013).-Comer ensaladas se puso de moda. El problema no es cuánto y qué tan constante sea la ingesta de estos alimentos, sino ¿cómo se preparan y se consumen?
Hay quienes comen ensaladas pero con su respectivo baño de aderezo o aceites, con el propósito de brindarle “más sabor” al plato colmado de lechuga, jitomate y brócoli, sin pensar que lejos de tener una alimentación sana, incrementan los niveles de colesterol, de azúcar y las posibilidades de desencadenar alteraciones cardiacas.
La forma habitual de comer del mexicano también radica en alimentos fritos sazonados al calor del aceite, para muestra están las carnes asadas, los pescados capeados y los vegetales y leguminosas curtidas en una piscina de grasa. Todo es razonable siempre y cuando se consuma en las porciones adecuadas.
Sin embargo, los controles o raciones alimenticias se convierten en un problema cuando existe un exceso de aceites y grasas desde el primer bocado del desayuno hasta el último de la cena. Ante ello, Debby Braun, responsable del Servicio de Alimentos del Comité Olímpico Mexicano, se suma a una campaña de concientización en el que el aceite de canola figura como opción para equilibrar y reforzar los nutrientes presentes en los aceites y grasas de cada alimento.
Aunque el aceite de canola fue condenado por sus supuestos activos tóxicos, Debby Braun, contrapone esta teoría y destaca el beneficio que este elemento de la cocina otorga por encima de otros aceites, también considerados como buenos, como el de cacahuate, girasol, maíz, soya u oliva.
El aceite de canola proviene de la planta canadiense “brassica”; México compra la semilla y procesa aquí el aceite.
Entre las principales bondades del aceite de canola destaca su composición química, que al ser de origen vegetal, no contienen grasas saturadas como las de procedencia animal, que al ser ingeridas en exceso, progresivamente se depositan en las arterias.
“La ventaja del aceite de canola es que es neutro, lo que permite que durante la preparación (por ejemplo, de tacos) no añade el sabor característico (de grasa) al alimento”.
Lo recomendable, según la especialista, es que el consumo diario no supere los 15 mililitros de grasa.
Según canolainfo.org, la temperatura óptima para freír en abundante aceite, la canola requiere de 242 grados centígrados para su punto de humeo, mientras que los de cártamo, girasol, maíz, soya, están por debajo estos números.
Esta media permite aprovechar más el tiempo de calentamiento y a la vez, evitar el desperdicio de aceite, así como su reutilización para otros platillos.
Para probar los beneficios de este aceite, el chef Eduardo Osuna, del restaurante Casa de las Rosas, del hotel Westin de esta ciudad, preparó algunos platillos.
Hay quienes comen ensaladas pero con su respectivo baño de aderezo o aceites, con el propósito de brindarle “más sabor” al plato colmado de lechuga, jitomate y brócoli, sin pensar que lejos de tener una alimentación sana, incrementan los niveles de colesterol, de azúcar y las posibilidades de desencadenar alteraciones cardiacas.
La forma habitual de comer del mexicano también radica en alimentos fritos sazonados al calor del aceite, para muestra están las carnes asadas, los pescados capeados y los vegetales y leguminosas curtidas en una piscina de grasa. Todo es razonable siempre y cuando se consuma en las porciones adecuadas.
Sin embargo, los controles o raciones alimenticias se convierten en un problema cuando existe un exceso de aceites y grasas desde el primer bocado del desayuno hasta el último de la cena. Ante ello, Debby Braun, responsable del Servicio de Alimentos del Comité Olímpico Mexicano, se suma a una campaña de concientización en el que el aceite de canola figura como opción para equilibrar y reforzar los nutrientes presentes en los aceites y grasas de cada alimento.
Aunque el aceite de canola fue condenado por sus supuestos activos tóxicos, Debby Braun, contrapone esta teoría y destaca el beneficio que este elemento de la cocina otorga por encima de otros aceites, también considerados como buenos, como el de cacahuate, girasol, maíz, soya u oliva.
El aceite de canola proviene de la planta canadiense “brassica”; México compra la semilla y procesa aquí el aceite.
Entre las principales bondades del aceite de canola destaca su composición química, que al ser de origen vegetal, no contienen grasas saturadas como las de procedencia animal, que al ser ingeridas en exceso, progresivamente se depositan en las arterias.
“La ventaja del aceite de canola es que es neutro, lo que permite que durante la preparación (por ejemplo, de tacos) no añade el sabor característico (de grasa) al alimento”.
Lo recomendable, según la especialista, es que el consumo diario no supere los 15 mililitros de grasa.
Según canolainfo.org, la temperatura óptima para freír en abundante aceite, la canola requiere de 242 grados centígrados para su punto de humeo, mientras que los de cártamo, girasol, maíz, soya, están por debajo estos números.
Esta media permite aprovechar más el tiempo de calentamiento y a la vez, evitar el desperdicio de aceite, así como su reutilización para otros platillos.
Para probar los beneficios de este aceite, el chef Eduardo Osuna, del restaurante Casa de las Rosas, del hotel Westin de esta ciudad, preparó algunos platillos.