“Sé tú el cambio que quieres ver en el mundo”.
Mahatma Gandhi.
NUEVA YORK.- Termina 2008, y desafortunadamente no se puede decir otra cosa más que México no va bien, que México está en peligro. El diagnóstico podría seguir con una lista interminable de las injusticias que se viven en el país, de la corrupción, la inseguridad, la pobreza, las mujeres de Juárez, los miles de paisanos que cruzan la frontera cada año. Elba Esther Gordillo y la inmunidad que goza en su vida. Los millones de pobres de México y Carlos Slim. Mario Marín y su carácter de intocable. Emilio González y su “valemadrismo” al usar los recursos de los jalisciences para sus megalimosnas.
Si las cosas no cambian en 2009, México se acercará cada vez más a la idea de un Estado fallido. Los recursos petroleros que se acaban. La otrora “riqueza petrolera” hoy no es más que un mito. Las remesas que mandan nuestros paisanos también van en picada. Ante todo ello, ¿qué podemos hacer como ciudadanos?
Dejemos de hacernos tontos, es la simple y poderosa respuesta que propone un grupo de jóvenes mexicanos ante los problemas que enfrenta el país, es el inicio de un movimiento que parte de la premisa de que el cambio empieza por uno mismo. Al salir a la calle y ceder el paso a los peatones, al no tirar basura, al no ofrecer mordidas. Cambios menores que, como reza la declaración de principios de este movimiento, “ayudan a construir un cambio de régimen para México desde el único lugar posible: la conciencia colectiva”.
Este movimiento hoy no tiene más que una página web que aún está en construcción, un grupo en Facebook que apenas rebasa los mil 549 miembros y, según sus organizadores, una base de datos de más de 6 mil personas que están dispuestas a cambiar de actitud. Los poco más de 23 millones de usuarios de Internet en el país dan a DHP una fuerte oportunidad para consolidarse como un movimiento, pero al mismo tiempo una enorme limitante.
El éxito de Obama en Estados Unidos se debió en gran parte al Internet, pues después casi 73% de la población estadounidense tiene acceso a Internet. En contraste, en México, de acuerdo con la Cofetel, sólo 9.2 millones de personas acceden a Internet desde sus hogares, al tiempo que 14.2 millones lo hacen fuera del hogar. En otras palabras, en un país de poco más de 105 millones de personas, apenas 22% tiene acceso a Internet. Por ello, en México cualquier movimiento que tenga su origen en el mundo virtual corre el riesgo de nunca llegar al real.
Sin embargo, DHP es un buen inicio para dejar precisamente de tratar hacer de lado la apatía y tratar de cambiar al país cambiando nuestros propios errores y admitiendo nuestras propias fallas. Este naciente movimiento también es un buen pretexto para iniciar 2009 con un poco de confianza en que las nuevas generaciones quieren realmente cambiar al país y también para iniciar el año al menos con el propósito de dejar de hacernos tontos, que ya es algo.
A los lectores de EL INFORMADOR, mi agradecimiento por seguir este espacio durante el año que termina y mis mejores deseos para 2009.
GENARO LOZANO / Politólogo e Internacionalista.
Correo electrónico: genarolozano@gmail.com
Mahatma Gandhi.
NUEVA YORK.- Termina 2008, y desafortunadamente no se puede decir otra cosa más que México no va bien, que México está en peligro. El diagnóstico podría seguir con una lista interminable de las injusticias que se viven en el país, de la corrupción, la inseguridad, la pobreza, las mujeres de Juárez, los miles de paisanos que cruzan la frontera cada año. Elba Esther Gordillo y la inmunidad que goza en su vida. Los millones de pobres de México y Carlos Slim. Mario Marín y su carácter de intocable. Emilio González y su “valemadrismo” al usar los recursos de los jalisciences para sus megalimosnas.
Si las cosas no cambian en 2009, México se acercará cada vez más a la idea de un Estado fallido. Los recursos petroleros que se acaban. La otrora “riqueza petrolera” hoy no es más que un mito. Las remesas que mandan nuestros paisanos también van en picada. Ante todo ello, ¿qué podemos hacer como ciudadanos?
Dejemos de hacernos tontos, es la simple y poderosa respuesta que propone un grupo de jóvenes mexicanos ante los problemas que enfrenta el país, es el inicio de un movimiento que parte de la premisa de que el cambio empieza por uno mismo. Al salir a la calle y ceder el paso a los peatones, al no tirar basura, al no ofrecer mordidas. Cambios menores que, como reza la declaración de principios de este movimiento, “ayudan a construir un cambio de régimen para México desde el único lugar posible: la conciencia colectiva”.
Este movimiento hoy no tiene más que una página web que aún está en construcción, un grupo en Facebook que apenas rebasa los mil 549 miembros y, según sus organizadores, una base de datos de más de 6 mil personas que están dispuestas a cambiar de actitud. Los poco más de 23 millones de usuarios de Internet en el país dan a DHP una fuerte oportunidad para consolidarse como un movimiento, pero al mismo tiempo una enorme limitante.
El éxito de Obama en Estados Unidos se debió en gran parte al Internet, pues después casi 73% de la población estadounidense tiene acceso a Internet. En contraste, en México, de acuerdo con la Cofetel, sólo 9.2 millones de personas acceden a Internet desde sus hogares, al tiempo que 14.2 millones lo hacen fuera del hogar. En otras palabras, en un país de poco más de 105 millones de personas, apenas 22% tiene acceso a Internet. Por ello, en México cualquier movimiento que tenga su origen en el mundo virtual corre el riesgo de nunca llegar al real.
Sin embargo, DHP es un buen inicio para dejar precisamente de tratar hacer de lado la apatía y tratar de cambiar al país cambiando nuestros propios errores y admitiendo nuestras propias fallas. Este naciente movimiento también es un buen pretexto para iniciar 2009 con un poco de confianza en que las nuevas generaciones quieren realmente cambiar al país y también para iniciar el año al menos con el propósito de dejar de hacernos tontos, que ya es algo.
A los lectores de EL INFORMADOR, mi agradecimiento por seguir este espacio durante el año que termina y mis mejores deseos para 2009.
GENARO LOZANO / Politólogo e Internacionalista.
Correo electrónico: genarolozano@gmail.com