México
Resguarda PGR dos autos bomba
Dos de los autos bomba utilizados por bandas de sicarios en Culiacán fueron recogidos por el Ejército mexicano y posteriormente puestos a disposición de las autoridades de la PGR.
CULIACÁN.- Se trata de un automóvil Civic Honda quemado en la colonia 10 de Mayo y un Tsuru ubicado en el fraccionamiento Rincón de Humaya, en donde fue incendiada la fachada de una vivienda.
En tanto, el procurador de Justicia del Estado, Luis Cárdenas Fonseca, declinó hacer comentarios sobre este tipo de sucesos, al establecer que las investigaciones están bajo la jurisdicción federal.
Hizo notar que en los últimos eventos de este tipo, por su características delictivas, el Ejército ha sido el primero en ser notificado, por lo que las autoridades del fuero común no han intervenido para abrir averiguaciones previas por caer en el ámbito federal.
La detonación de carros bomba en la continua guerra que durante muchos años libran los cárteles de la droga en Sinaloa no es una táctica nueva.
Hace 16 años, por primera vez, en forma simultánea en dos fraccionamientos de esta ciudad, decenas de residencias fueron cimbradas por las explosiones, con un saldo de un velador muerto, siete lesionados y viviendas dañadas.
Nuevamente estos métodos de tipo terrorista vuelven a estar presentes en los continuos enfrentamientos entre grupos antagónicos, como sucedió en la colonia Diez de Mayo, donde un carro compacto cargado con tres cilindros de gas de 10 kilos cada uno fue incendiado sin lograr que este explotara.
La unidad, colocada en la puerta de la vivienda marcada con el número 2095 de la calle 21 de Marzo, fue retirada por el Ejército y posteriormente puesta a disposición del Ministerio Público Federal que atrajo las investigaciones.
Piden prudencia al hablar de narcoterrorismo
Ante los hechos en Sinaloa, el Departamento de Justicia de Estados Unidos comentó que el hallazgo de los autos-bomba confirmaba el paso de las organizaciones del crimen organizado al narcoterrorismo.
Por esta declaración, el secretario de la Comisión de Defensa de la Cámara de Diputados, Roberto Badillo, hizo un llamado a la “prudencia” ante el hallazgo de artefactos explosivos en presuntos “coches bomba”, ya que hablar de terrorismo en México nos llevaría “a una dimensión sumamente delicada para el país”.
Admitió que es la primera vez en su carrera que se conoce en México sobre la utilización de artefactos de control remoto para hacer estallar automóviles, pero insistió que la palabra “terrorismo” tiene una connotación muy distinta y pidió no generar alarma en la población.
En tanto, el procurador de Justicia del Estado, Luis Cárdenas Fonseca, declinó hacer comentarios sobre este tipo de sucesos, al establecer que las investigaciones están bajo la jurisdicción federal.
Hizo notar que en los últimos eventos de este tipo, por su características delictivas, el Ejército ha sido el primero en ser notificado, por lo que las autoridades del fuero común no han intervenido para abrir averiguaciones previas por caer en el ámbito federal.
La detonación de carros bomba en la continua guerra que durante muchos años libran los cárteles de la droga en Sinaloa no es una táctica nueva.
Hace 16 años, por primera vez, en forma simultánea en dos fraccionamientos de esta ciudad, decenas de residencias fueron cimbradas por las explosiones, con un saldo de un velador muerto, siete lesionados y viviendas dañadas.
Nuevamente estos métodos de tipo terrorista vuelven a estar presentes en los continuos enfrentamientos entre grupos antagónicos, como sucedió en la colonia Diez de Mayo, donde un carro compacto cargado con tres cilindros de gas de 10 kilos cada uno fue incendiado sin lograr que este explotara.
La unidad, colocada en la puerta de la vivienda marcada con el número 2095 de la calle 21 de Marzo, fue retirada por el Ejército y posteriormente puesta a disposición del Ministerio Público Federal que atrajo las investigaciones.
Piden prudencia al hablar de narcoterrorismo
Ante los hechos en Sinaloa, el Departamento de Justicia de Estados Unidos comentó que el hallazgo de los autos-bomba confirmaba el paso de las organizaciones del crimen organizado al narcoterrorismo.
Por esta declaración, el secretario de la Comisión de Defensa de la Cámara de Diputados, Roberto Badillo, hizo un llamado a la “prudencia” ante el hallazgo de artefactos explosivos en presuntos “coches bomba”, ya que hablar de terrorismo en México nos llevaría “a una dimensión sumamente delicada para el país”.
Admitió que es la primera vez en su carrera que se conoce en México sobre la utilización de artefactos de control remoto para hacer estallar automóviles, pero insistió que la palabra “terrorismo” tiene una connotación muy distinta y pidió no generar alarma en la población.