México
La PGR atrae caso de migrantes en Tamaulipas
La medida se decidió para garantizar una indagación debida y poner a los responsables en manos de la justicia
CIUDAD DE MÉXICO (29/AGO/2010).- La Procuraduría General de la República (PGR) asumirá la investigación de la matanza de 72 inmigrantes en un rancho en el Estado de Tamaulipas, por considerar que es un delito federal, afirmó Alejandro Poiré.
Ante un grupo de corresponsales extranjeros, el secretario técnico del Consejo de Seguridad Nacional, el portavoz ratificó la decisión del Gobierno mexicano de mantener su lucha contra el crimen organizado para evitar “que se vuelvan a repetir episodios tan lamentables como el de esta semana”.
Calificó la matanza como “hechos terribles y lamentables” y dijo que el Gobierno mexicano ha expresado sus condolencias a los gobiernos de Guatemala, Honduras, El Salvador y Brasil, ya que las víctimas identificadas hasta el momento son ciudadanos de esos países.
Legisladores y autoridades estatales señalan que la PGR se retrasó en atraer el caso de la ejecución múltiple dado a conocer el pasado martes 24 de agosto, que ya ha tenido grandes repercusiones a nivel internacional.
Luis Freddy Lala Pomavilla, ecuatoriano que sobrevivió a la masacre rechazó una visa humanitaria que le ofreció México, cuyo Gobierno aún no identifica a 41 de las víctimas de un hecho que el canciller hondureño comparó con “el genocidio nazi”.
Luego de que Luis “N” no aceptó la visa, el Gobierno del Presidente Felipe Calderón sólo espera que mejore su estado de salud para apoyar a su repatriación a Ecuador, dijeron funcionarios federales que pidieron no ser identificados.
La masacre de los 72 migrantes en Tamaulipas fue condenada por el Sistema de la ONU en México, el cual señaló que “indigna y preocupa” el nivel de violación a la seguridad de los migrantes en el país.
De igual manera se han pronunciado los presidentes de Guatemala, Honduras, El Salvador y Brasil, quienes consideran a México como un país de gran riesgo para sus connacionales en tránsito hacia Estados Unidos.
Las autoridades habían identificado hasta ayer a 31 de las 72 personas asesinadas, de las cuales 14 son hondureños, 12 salvadoreños, cuatro guatemaltecos y uno brasileño.
Las 31 personas fueron identificadas gracias a diversos documentos que portaban.
Indocumentados soportan vejaciones
Tráfico de ilegales, negocio del crimen organizado
VILLAHERMOSA, TABASCO.- Enganchados desde la línea fronteriza del Petén, Guatemala, los indocumentados que tienen como meta llegar a Estados Unidos son trasladados por contrabandistas de extranjeros a lo largo de las entidades de la ruta del Golfo de México hasta la Frontera Norte.
Sometidos a vejaciones y en condiciones extremadamente riesgosas, los grupos de extranjeros que se internan ilegalmente en México son transportados en ferrocarril, camiones de carga, autobuses, camionetas y hasta en lanchas.
Con la complacencia y connivencia de autoridades federales, estatales y municipales, el auge de la industria del tráfico de indocumentados implica situaciones de terror por ejecuciones, violaciones, extorsiones, trata de personas a que son sometidos los indocumentados que caen manos de los traficantes de humanos, afirman Organizaciones no Gubernamentales defensoras de inmigrantes.
Fray Blas Alvarado Jiménez, director de la Casa del Migrante de Tenosique, y Efraín Rodríguez León, director jurídico de la asociación civil Comité de Derechos Humanos de Tabasco (Codehutab), sostienen que el Gobierno federal ha incumplido con su tarea de desmantelar y arrestar a los grupos delictivos que han tomado como su modus vivendi al secuestro de indocumentados.
La ruta del Golfo de México del tráfico de indocumentados inicia desde El Naranjo, Petén, Guatemala, cruza hacia los municipios fronterizos de Balancán y Tenosique, Tabasco, y Candelaria, Campeche. Desde estos lugares se distribuye a lo largo de carreteras, caminos de extravío, la ruta del ferrocarril y en tramos vía marítima.
En las estadísticas del Instituto Nacional de Migración (INM), correspondientes a 2009, del flujo de indocumentados que atraviesa Tabasco, sólo aseguró a 12 mil 597 extranjeros.
Pero la cantidad de ilegales que transitan por esta Entidad se quintuplica, ya que tan sólo al paso del ferrocarril se observan a miles trepados en los vagones.
Ante un grupo de corresponsales extranjeros, el secretario técnico del Consejo de Seguridad Nacional, el portavoz ratificó la decisión del Gobierno mexicano de mantener su lucha contra el crimen organizado para evitar “que se vuelvan a repetir episodios tan lamentables como el de esta semana”.
Calificó la matanza como “hechos terribles y lamentables” y dijo que el Gobierno mexicano ha expresado sus condolencias a los gobiernos de Guatemala, Honduras, El Salvador y Brasil, ya que las víctimas identificadas hasta el momento son ciudadanos de esos países.
Legisladores y autoridades estatales señalan que la PGR se retrasó en atraer el caso de la ejecución múltiple dado a conocer el pasado martes 24 de agosto, que ya ha tenido grandes repercusiones a nivel internacional.
Luis Freddy Lala Pomavilla, ecuatoriano que sobrevivió a la masacre rechazó una visa humanitaria que le ofreció México, cuyo Gobierno aún no identifica a 41 de las víctimas de un hecho que el canciller hondureño comparó con “el genocidio nazi”.
Luego de que Luis “N” no aceptó la visa, el Gobierno del Presidente Felipe Calderón sólo espera que mejore su estado de salud para apoyar a su repatriación a Ecuador, dijeron funcionarios federales que pidieron no ser identificados.
La masacre de los 72 migrantes en Tamaulipas fue condenada por el Sistema de la ONU en México, el cual señaló que “indigna y preocupa” el nivel de violación a la seguridad de los migrantes en el país.
De igual manera se han pronunciado los presidentes de Guatemala, Honduras, El Salvador y Brasil, quienes consideran a México como un país de gran riesgo para sus connacionales en tránsito hacia Estados Unidos.
Las autoridades habían identificado hasta ayer a 31 de las 72 personas asesinadas, de las cuales 14 son hondureños, 12 salvadoreños, cuatro guatemaltecos y uno brasileño.
Las 31 personas fueron identificadas gracias a diversos documentos que portaban.
Indocumentados soportan vejaciones
Tráfico de ilegales, negocio del crimen organizado
VILLAHERMOSA, TABASCO.- Enganchados desde la línea fronteriza del Petén, Guatemala, los indocumentados que tienen como meta llegar a Estados Unidos son trasladados por contrabandistas de extranjeros a lo largo de las entidades de la ruta del Golfo de México hasta la Frontera Norte.
Sometidos a vejaciones y en condiciones extremadamente riesgosas, los grupos de extranjeros que se internan ilegalmente en México son transportados en ferrocarril, camiones de carga, autobuses, camionetas y hasta en lanchas.
Con la complacencia y connivencia de autoridades federales, estatales y municipales, el auge de la industria del tráfico de indocumentados implica situaciones de terror por ejecuciones, violaciones, extorsiones, trata de personas a que son sometidos los indocumentados que caen manos de los traficantes de humanos, afirman Organizaciones no Gubernamentales defensoras de inmigrantes.
Fray Blas Alvarado Jiménez, director de la Casa del Migrante de Tenosique, y Efraín Rodríguez León, director jurídico de la asociación civil Comité de Derechos Humanos de Tabasco (Codehutab), sostienen que el Gobierno federal ha incumplido con su tarea de desmantelar y arrestar a los grupos delictivos que han tomado como su modus vivendi al secuestro de indocumentados.
La ruta del Golfo de México del tráfico de indocumentados inicia desde El Naranjo, Petén, Guatemala, cruza hacia los municipios fronterizos de Balancán y Tenosique, Tabasco, y Candelaria, Campeche. Desde estos lugares se distribuye a lo largo de carreteras, caminos de extravío, la ruta del ferrocarril y en tramos vía marítima.
En las estadísticas del Instituto Nacional de Migración (INM), correspondientes a 2009, del flujo de indocumentados que atraviesa Tabasco, sólo aseguró a 12 mil 597 extranjeros.
Pero la cantidad de ilegales que transitan por esta Entidad se quintuplica, ya que tan sólo al paso del ferrocarril se observan a miles trepados en los vagones.