México
García Valseca pide a Calderón un combate enérgico al secuestro
Eduardo García Valseca quedó libre de sus captores en enero de 2008 y busca junto a su familia recobrar la “normalidad” en EU
WASHINGTON, D.C.- El empresario mexicano Eduardo García Valseca quedó libre de sus captores en enero de 2008 y busca junto a su familia recobrar la “normalidad” en EU, pero exige al Gobierno mexicano que combata la “plaga” de secuestros en su país como lo hace contra los narcos.
En entrevista, el empresario mexicano relata su secuestro el 13 de junio de 2007, en un caminito de San Miguel de Allende (Guanajuato) y su liberación el 24 de enero de 2008.
Establecido en los suburbios de Washington, D.C. con su familia, Valseca culpa al Gobierno del Presidente Felipe Calderón por la crisis de inseguridad que vive México, y lo acusa de hacer “propaganda falsa”.
“El Gobierno, al no poder controlar un problema, también es parte del mismo. Que arresten a mil 400 secuestradores no es nada frente a los miles más que hay. Hacen muy poco y muy tarde”.
Su esposa Jayne se manifiesta "muy agradecida" por el apoyo de la AFI, pero considera que "cuando hay secuestros, no hacen suficiente seguimiento (en las investigaciones)...y hay terreno fértil para más secuestros".
Haciéndose eco de grupos como México SOS, Valseca y su esposa exigen más contra las bandas de secuestradores.
Se calcula que entre 1994 y 2007, hubo alrededor de siete mil 836 personas secuestradas, de las cuales 650 fueron asesinadas.
Tras el secuestro y asesinato del hijo del empresario Alejandro Martí el año pasado, el Gobierno de México suscribió un acuerdo anti-crimen en 2008 y ha aumentado en 44 por ciento el presupuesto en seguridad.
“El Gobierno de México combate al crimen organizado en todas sus manifestaciones de la misma manera y sin escatimar recurso alguno”, dijo Ricardo Alday, portavoz de la embajada de México en Washington.
El Congreso mexicano debatirá una ley antisecuestros “que deberá dotar al Estado mexicano de un marco jurídico que apuntale todos los esfuerzos de procuración de justicia en la materia”.
Valseca insiste en que por el miedo y la desconfianza hacia la policía, en ocasiones aliada con bandas criminales, hay pocas denuncias “porque nadie sabe quiénes son los buenos o los malos; hay gente confiable, pero desgraciadamente es la minoría”.
La pareja no revela lo que pagó por el rescate, pero lamenta que un amigo que llevaba el dinero, Gustavo Ramírez, fue secuestrado algunos meses en calidad de “prenda”.
Los moretones han desaparecido, pero no así las cicatrices de balazos que recibió a quemarropa, uno con un revólver 45 en la pierna izquierda, y otro de calibre 22 en el brazo del mismo costado.
Tomados de la mano, Eduardo y Jayne insisten en que sólo buscan educar a la opinión pública estadounidense sobre el deterioro de la seguridad en México y “provocar un cambio positivo” en su país.
FRASE
La gente no denuncia por miedo y desconfianza hacia la policía, nadie sabe quiénes son los buenos y quiénes los malos
Eduardo García Valseca, empresario mexicano.
En entrevista, el empresario mexicano relata su secuestro el 13 de junio de 2007, en un caminito de San Miguel de Allende (Guanajuato) y su liberación el 24 de enero de 2008.
Establecido en los suburbios de Washington, D.C. con su familia, Valseca culpa al Gobierno del Presidente Felipe Calderón por la crisis de inseguridad que vive México, y lo acusa de hacer “propaganda falsa”.
“El Gobierno, al no poder controlar un problema, también es parte del mismo. Que arresten a mil 400 secuestradores no es nada frente a los miles más que hay. Hacen muy poco y muy tarde”.
Su esposa Jayne se manifiesta "muy agradecida" por el apoyo de la AFI, pero considera que "cuando hay secuestros, no hacen suficiente seguimiento (en las investigaciones)...y hay terreno fértil para más secuestros".
Haciéndose eco de grupos como México SOS, Valseca y su esposa exigen más contra las bandas de secuestradores.
Se calcula que entre 1994 y 2007, hubo alrededor de siete mil 836 personas secuestradas, de las cuales 650 fueron asesinadas.
Tras el secuestro y asesinato del hijo del empresario Alejandro Martí el año pasado, el Gobierno de México suscribió un acuerdo anti-crimen en 2008 y ha aumentado en 44 por ciento el presupuesto en seguridad.
“El Gobierno de México combate al crimen organizado en todas sus manifestaciones de la misma manera y sin escatimar recurso alguno”, dijo Ricardo Alday, portavoz de la embajada de México en Washington.
El Congreso mexicano debatirá una ley antisecuestros “que deberá dotar al Estado mexicano de un marco jurídico que apuntale todos los esfuerzos de procuración de justicia en la materia”.
Valseca insiste en que por el miedo y la desconfianza hacia la policía, en ocasiones aliada con bandas criminales, hay pocas denuncias “porque nadie sabe quiénes son los buenos o los malos; hay gente confiable, pero desgraciadamente es la minoría”.
La pareja no revela lo que pagó por el rescate, pero lamenta que un amigo que llevaba el dinero, Gustavo Ramírez, fue secuestrado algunos meses en calidad de “prenda”.
Los moretones han desaparecido, pero no así las cicatrices de balazos que recibió a quemarropa, uno con un revólver 45 en la pierna izquierda, y otro de calibre 22 en el brazo del mismo costado.
Tomados de la mano, Eduardo y Jayne insisten en que sólo buscan educar a la opinión pública estadounidense sobre el deterioro de la seguridad en México y “provocar un cambio positivo” en su país.
FRASE
La gente no denuncia por miedo y desconfianza hacia la policía, nadie sabe quiénes son los buenos y quiénes los malos
Eduardo García Valseca, empresario mexicano.