México

El peor desastre en México cumple un cuarto de siglo

Protección Civil afirma que se ha avanzado en la prevención de estos fenómenos naturales, aunque no se puede cantar victoria

CIUDAD DE MÉXICO (19/SEP/2010).- Hace 25 años México se levantó diferente. Eran las 7:19 de la mañana cuando un sismo de 8.1 grados sacudió la capital del país. Fueron poco más de dos minutos de pánico, gritos e histeria.

Muchos quedaron marcados y huyeron de la capital del país, perder a un familiar o a un amigo los marcó y decidieron no voltear hacia atrás.

“Muchos ya lo olvidaron, le dieron vuelta a la hoja. Y la verdad entiendo que hay que hacer eso, ver hacia adelante, pero no estamos exentos de que algún día pueda volver a suceder y esta vez a lo mejor no lo podamos contar”, cuenta José Luis González Rodríguez, de 55 años de edad, quien perdió a muchos de sus amigos de la colonia Roma, que hace un cuarto de siglo se vino abajo debido al movimiento telúrico.

González Rodríguez cuenta que ese día Dios le dio una segunda oportunidad: “Yo no sabía la magnitud de lo que estaba pasando, ni mi familia. Nosotros nos tapábamos con la mano, creyendo que si nos caía un pedazo de concreto o vidrio nos iba a proteger, no nos iba a hacer daño. No sabíamos realmente, hasta el momento en que salimos, que se había desplomado casi todo”.

Ahora como muchos sobrevivientes de la tragedia vive en la colonia Cebadales, en Cuautitlán, y afirma que desde 1991 no realizan ningún simulacro, quizá para no recordar lo que les pasó.

María Elena Arcos Rivas, de 60 años y vecina de José Luis, relata que el departamento que habitaba en el número 11 de calle Baja California, también en la colonia Roma, quedó deshecho. “Fue muy terrible. El terremoto nos alejó a muchos del Distrito Federal”.

La coordinadora nacional del Sistema Nacional de Protección Civil, Laura Gurza, afirma que los sismos dejan lecciones duras pero valiosas, prueba de ello, dice, es la creación del sistema a su cargo. “Los avances en materia de protección civil en el país son enormes, aunque todavía no se puede cantar victoria”.

La coordinación de Ingeniería Sismológica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) asegura que el país carece de un plan articulado para revisar el comportamiento que los edificios de la capital del país ante un nuevo sismo.

“Hace falta coordinación institucional para llevar a cabo una gran evaluación y hacer un plan de riesgos”, advierte Jorge Aguirre, investigador y también presidente de la Sociedad Mexicana de Ingeniería Sísmica.

El Distrito Federal realizará un mega simulacro el próximo lunes en el que se espera que participen más de 5.5 millones de personas de unos 12 mil 500 inmuebles locales y federales. La idea es ver la capacidad de respuesta que tienen las autoridades es un día hábil.

El evento será a las 11:00 de la mañana y se pondrán en marcha los seis ejes de acción del plan emergente del Gobierno capitalino. Además habrá sobrevuelos de seis helicópteros Cóndor para detectar las supuestas emergencias.

CLAVES
Radiografía


El sismo de 1985 ocurrió el 19 de septiembre. Inició a las 7:19 de la mañana y duró poco más de dos minutos.
Su intensidad fue de 8.1 grados en la escala de Richter.

Al siguiente día, a las 7:38 de la noche, se presentó una réplica de 7.9 grados.

El epicentro se ubicó en costas de Guerrero y Michoacán.

 El Gobierno reportó la muerte de entre seis mil y siete mil personas. Años después, con la apertura de información de fuentes gubernamentales, la cifra se calculó en 10 mil.

La Comisión Económica Para América Latina registró 26 mil fallecimientos, en tanto que organizaciones de damnificados los calcularon en 35 mil.

TESTIMONIOS
Supervivientes

Yolanda González


 “Bajamos todos corriendo y vimos que ya estaba derrumbado, todos los carros blancos, el estacionamiento cubierto de tierra y todos sin decir una sola palabra estuvimos ahí viendo y al rato empezaron a decir se quedó mi abuelita, mi sobrina, mi mamá adentro, empezaron a correr y a gritar y a meterse para sacarlos. Perdí mi casa y mi trabajo el mismo día”.

Javier Salgado

“Yo vivía en Violeta 95, colonia Guerrero; la gente gritaba: ¡está temblando, está temblando! Gritaban, corrían. Yo me fui a ofrecer como operador de maquinaria pesada porque Lolita Ayala y Jacobo Zabludovsky pedían ayuda a todo el que trabajara maquinaria pesada. Yo me fui a ofrecer al metro Pino Suárez y estaba acordonado por soldados y no me dejaron entrar, no me dejaron pasar”.

FUENTE: Nada ni nadie. Las voces del temblor, de Elena Poniatowska.

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