México
El crimen, la principal amenaza: Calderón
El Presidente aseguró la lucha contra los grupos de delincuencia organizada es por la defensa de los derechos básicos
CIUDAD DE MÉXICO (08/JUN/2010).- El Presidente Felipe Calderón afirmó que el crimen organizado es la principal amenaza, no sólo para el Estado de derecho, sino para el ejercicio de las libertades y los derechos humanos en México, y no sólo de los mexicanos, sino incluso de los migrantes.
“Quiero decir que a mi manera de ver, se ha constituido en nuestro país la mayor causa que atenta contra la vida, contra la libertad, contra el patrimonio, contra la integridad física, contra los derechos humanos; se trata de la nueva fuente que es, por desgracia, el crimen organizado”.
En la ceremonia conmemorativa del 20 aniversario de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), el Ejecutivo federal indicó que es, precisamente, por la defensa de los derechos básicos, por lo que se emprendió la lucha frontal contra esta fuente palmaria de violación.
Ante el presidente de la CNDH, Raúl Plascencia, varios ex presidentes y representantes de los poderes Legislativo y Judicial, Calderón dijo que por ello tiene la convicción de que “había y hay que actuar con decisión, con determinación y firmeza, en defensa de la sociedad y de la seguridad de la población”.
Señaló que a esa convicción responde el esfuerzo y el despliegue en que el Estado usa todo su poder de coacción para hacer valer la ley y el respeto a los derechos humanos de los más indefensos.
“Sé que como Estado mexicano necesitamos hacer valer los derechos humanos, no sólo frente a los órganos de poder mismo, sino frente a cualquier circunstancia que los violente”.
Insistió en que no hay duda de que “la mayor amenaza la constituye ese poder fáctico que ciega la vida de inocentes, que asalta, que extorsiona, que secuestra, que coarta la libertad, lo mismo de un periodista, de un ganadero y de un migrante”.
Por esa razón “sin violentar a nuestra vez los derechos humanos, se actúa y se trabaja en varias áreas”.
Reconoció que una tarea medular de su Gobierno es evitar o reducir los casos en que en cumplimiento de la ley, las autoridades, en este caso federales y las Fuerzas Armadas, transgredan los derechos humanos.
El Gobierno federal ha sido especialmente escrupuloso en que las Fuerzas Armadas sigan las observaciones de la CNDH, además de que establezcan oficinas de primer nivel en cada una de las dependencias para atender las violaciones a los derechos humanos.
“Quiero decir que a mi manera de ver, se ha constituido en nuestro país la mayor causa que atenta contra la vida, contra la libertad, contra el patrimonio, contra la integridad física, contra los derechos humanos; se trata de la nueva fuente que es, por desgracia, el crimen organizado”.
En la ceremonia conmemorativa del 20 aniversario de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), el Ejecutivo federal indicó que es, precisamente, por la defensa de los derechos básicos, por lo que se emprendió la lucha frontal contra esta fuente palmaria de violación.
Ante el presidente de la CNDH, Raúl Plascencia, varios ex presidentes y representantes de los poderes Legislativo y Judicial, Calderón dijo que por ello tiene la convicción de que “había y hay que actuar con decisión, con determinación y firmeza, en defensa de la sociedad y de la seguridad de la población”.
Señaló que a esa convicción responde el esfuerzo y el despliegue en que el Estado usa todo su poder de coacción para hacer valer la ley y el respeto a los derechos humanos de los más indefensos.
“Sé que como Estado mexicano necesitamos hacer valer los derechos humanos, no sólo frente a los órganos de poder mismo, sino frente a cualquier circunstancia que los violente”.
Insistió en que no hay duda de que “la mayor amenaza la constituye ese poder fáctico que ciega la vida de inocentes, que asalta, que extorsiona, que secuestra, que coarta la libertad, lo mismo de un periodista, de un ganadero y de un migrante”.
Por esa razón “sin violentar a nuestra vez los derechos humanos, se actúa y se trabaja en varias áreas”.
Reconoció que una tarea medular de su Gobierno es evitar o reducir los casos en que en cumplimiento de la ley, las autoridades, en este caso federales y las Fuerzas Armadas, transgredan los derechos humanos.
El Gobierno federal ha sido especialmente escrupuloso en que las Fuerzas Armadas sigan las observaciones de la CNDH, además de que establezcan oficinas de primer nivel en cada una de las dependencias para atender las violaciones a los derechos humanos.