México
Cae presunto cerebro de las masacres
Omar Martín Estrada, alias ''El Kilo'', está vinculado a multihomicidios en el municipio de San Fernando, dice la Semar
CIUDAD DE MÉXICO (17/ABR/2011).- La Secretaría de Marina (Semar) logró la detención de Omar Martin Estrada Luna, alias “El Kilo”, presunto autor intelectual del multihomicidio de las 145 personas que hasta el momento han sido localizadas localizadas en distintas fosas del municipio de San Fernando, Tamaulipas. También sería el responsable de las 72 personas muertas que fueron encontradas en 2010 en un rancho del mismo municipio. Además, la Semar informó que junto a “El Kilo”, fueron detenidas otras cinco personas, de las cuales no dio más detalles.
Las fuerzas especiales de la Armada de México continúan operando en la zona.
El titular de la Semar, Mariano Saynez Mendoza, dio a conocer la tarde de ayer la detención del implicado a través de su cuenta oficial en la red social Twitter, y destacó la importancia que tuvo dicho sujeto en la ejecución de estos hechos.
“Marina detuvo a el Kilo, Omar Martín Estrada Luna, presunto responsable intelectual y material de asesinatos en San Fernando”.
Apenas el 15 de abril, la Procuraduría General de la República (PGR) publicó en el Diario Oficial de la Federación el ofrecimiento de 15 millones de pesos para quienes proporcionaran información sobre los sujetos culpables de las muertes en San Fernando; entre los nombres que eran destacados en la lista estaba el de Estrada Luna.
El vocero de la Semar, José Luis Vergara, confirmó a la detención del presunto narcotraficante, identificado como un importante “jefe de plaza” en Tamaulipas para la organización delictiva de “Los Zetas”.
Vergara adelantó que en las próximas horas, la Armada trasladará a la Ciudad de México al detenido, quien quedará a disposición de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO).
Cabe recordar que el Presidente Felipe Calderón aseguró el viernes que los casos de las masacres en Tamaulipas y el multihomicidio en Morelos, en el cual perdió la vida el hijo del poeta Javier Sicilia, serán castigados.
Además del hallazgo de los cuerpos dentro de las fosas clandestinas, Tamaulipas ha permanecido constantemente como una de las zonas más violentas del país; en recientes fechas, transportistas recayeron nuevamente en lo peligroso de transitar por las carretas del Estado, puesto que corren el riesgo de ser secuestrados por los criminales que ahí operan.
NUMERALIA
Recuento
16 policías municipales detenidos por la PGR, por su supuesta vinculación con las fosas clandestinas de San Fernando.
145 cadáveres encontrados hasta el momento en diversas fosas ce ese municipio.
22 personas capturadas por su presunta relación con el multihomicidio.
TESTIMONIO
“Lo único que quería mi hijo era trabajar”
MATAMOROS.- Familias mexicanas, aferradas a las fotos de sus seres queridos, lloraban afuera de una morgue, muy cerca de la frontera con Estados Unidos, en la angustiosa búsqueda de las víctimas de la mayor masacre vista hasta hoy en la guerra contra las drogas en México.
Ricardo Martínez, de 63 años, es uno de los dolientes padres que han llegado a la ciudad de Matamoros, Tamaulipas, cerca de la frontera con Texas, en busca de noticias de su hijo perdido, desde que soldados empezaron a desenterrar docenas de cuerpos de enormes fosas clandestinas cerca de San Fernando.
La última vez que Martínez habló con su hijo Elvis fue cuando el muchacho de 33 años llamó de un teléfono público, hace dos semanas, para decir que estaba abordando un bus en el que podría colarse a través de la frontera con Estados Unidos e ir buscar un trabajo en Houston, Texas.
La siguiente llamada la recibió de un funcionario que le informó que su hijo era uno de los cerca de 150 cuerpos desenterrados desde la semana pasada en las fosas, que se han convertido en una mancha para el Estado de Tamaulipas.
“Lo único que quería mi hijo era trabajar para sacar adelante a su familia, aquí en México pierdes la vida cuando aspiras a algo mejor”, dijo Martínez mientras abandonaba las oficinas de la morgue, acompañado de su hija que lloraba a su lado.
Acampada en Matamoros, la familia Martínez es una entre cada vez más que sospechan que sus hijos fueron secuestrados por sicarios de los buses y luego asesinados por el cártel de los Zetas, al que el Gobierno culpa de esta atrocidad.
En Matamoros, los cuerpos siguen llegando casi a diario desde las fosas de San Fernando. Martínez esperaba el resultado de una prueba de ADN después de que entregó a los trabajadores forenses un mechón de su cabello. Los funcionarios no le entregarán el cuerpo hasta tener los resultados.
Su hijo Elvis, un chofer de camión que esperaba encontrar trabajo en construcción o jardinería, había pagado a un traficante de personas para que lo lleve al otro lado de la frontera, ubicada solo un poco más allá de la morgue de Matamoros.
“No nos vamos hasta que nos entreguen el cuerpo de mi hijo”, sentenció Martínez.
Las fuerzas especiales de la Armada de México continúan operando en la zona.
El titular de la Semar, Mariano Saynez Mendoza, dio a conocer la tarde de ayer la detención del implicado a través de su cuenta oficial en la red social Twitter, y destacó la importancia que tuvo dicho sujeto en la ejecución de estos hechos.
“Marina detuvo a el Kilo, Omar Martín Estrada Luna, presunto responsable intelectual y material de asesinatos en San Fernando”.
Apenas el 15 de abril, la Procuraduría General de la República (PGR) publicó en el Diario Oficial de la Federación el ofrecimiento de 15 millones de pesos para quienes proporcionaran información sobre los sujetos culpables de las muertes en San Fernando; entre los nombres que eran destacados en la lista estaba el de Estrada Luna.
El vocero de la Semar, José Luis Vergara, confirmó a la detención del presunto narcotraficante, identificado como un importante “jefe de plaza” en Tamaulipas para la organización delictiva de “Los Zetas”.
Vergara adelantó que en las próximas horas, la Armada trasladará a la Ciudad de México al detenido, quien quedará a disposición de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO).
Cabe recordar que el Presidente Felipe Calderón aseguró el viernes que los casos de las masacres en Tamaulipas y el multihomicidio en Morelos, en el cual perdió la vida el hijo del poeta Javier Sicilia, serán castigados.
Además del hallazgo de los cuerpos dentro de las fosas clandestinas, Tamaulipas ha permanecido constantemente como una de las zonas más violentas del país; en recientes fechas, transportistas recayeron nuevamente en lo peligroso de transitar por las carretas del Estado, puesto que corren el riesgo de ser secuestrados por los criminales que ahí operan.
NUMERALIA
Recuento
16 policías municipales detenidos por la PGR, por su supuesta vinculación con las fosas clandestinas de San Fernando.
145 cadáveres encontrados hasta el momento en diversas fosas ce ese municipio.
22 personas capturadas por su presunta relación con el multihomicidio.
TESTIMONIO
“Lo único que quería mi hijo era trabajar”
MATAMOROS.- Familias mexicanas, aferradas a las fotos de sus seres queridos, lloraban afuera de una morgue, muy cerca de la frontera con Estados Unidos, en la angustiosa búsqueda de las víctimas de la mayor masacre vista hasta hoy en la guerra contra las drogas en México.
Ricardo Martínez, de 63 años, es uno de los dolientes padres que han llegado a la ciudad de Matamoros, Tamaulipas, cerca de la frontera con Texas, en busca de noticias de su hijo perdido, desde que soldados empezaron a desenterrar docenas de cuerpos de enormes fosas clandestinas cerca de San Fernando.
La última vez que Martínez habló con su hijo Elvis fue cuando el muchacho de 33 años llamó de un teléfono público, hace dos semanas, para decir que estaba abordando un bus en el que podría colarse a través de la frontera con Estados Unidos e ir buscar un trabajo en Houston, Texas.
La siguiente llamada la recibió de un funcionario que le informó que su hijo era uno de los cerca de 150 cuerpos desenterrados desde la semana pasada en las fosas, que se han convertido en una mancha para el Estado de Tamaulipas.
“Lo único que quería mi hijo era trabajar para sacar adelante a su familia, aquí en México pierdes la vida cuando aspiras a algo mejor”, dijo Martínez mientras abandonaba las oficinas de la morgue, acompañado de su hija que lloraba a su lado.
Acampada en Matamoros, la familia Martínez es una entre cada vez más que sospechan que sus hijos fueron secuestrados por sicarios de los buses y luego asesinados por el cártel de los Zetas, al que el Gobierno culpa de esta atrocidad.
En Matamoros, los cuerpos siguen llegando casi a diario desde las fosas de San Fernando. Martínez esperaba el resultado de una prueba de ADN después de que entregó a los trabajadores forenses un mechón de su cabello. Los funcionarios no le entregarán el cuerpo hasta tener los resultados.
Su hijo Elvis, un chofer de camión que esperaba encontrar trabajo en construcción o jardinería, había pagado a un traficante de personas para que lo lleve al otro lado de la frontera, ubicada solo un poco más allá de la morgue de Matamoros.
“No nos vamos hasta que nos entreguen el cuerpo de mi hijo”, sentenció Martínez.