México
Aguilar califica de “estúpida” la guerra contra el narcotráfico
El ex vocero del presidente Vicente Fox presenta su libro “Los saldos del narco: El fracaso de una guerra”, en uno de los auditorios del CUCSH de la Universidad de Guadalajara
GUADALAJARA, JALISCO (28/FEB/2013).- Como una guerra “estúpida”, que fue disparadora de la violencia en México y ha hecho mucho daño al País, calificó el ex vocero presidencial de Vicente Fox y analista político, Rubén Aguilar Valenzuela, al referirse a la guerra contra el narco que el ex Presidente, Felipe Calderón Hinojosa, tomó como bandera en su sexenio.
“A mí me parece que sí, se chingó Calderón, con su estúpida estrategia, y él es actor de la derrota del Partido Acción Nacional (PAN), muy claramente”.
Además, advirtió que declararle la guerra al narco fue una estrategia punitiva y prohibicionista.
Esta mañana, Aguilar Valenzuela presentó el libro que realizó junto con Jorge Castañeda, “Los saldos del narco: El fracaso de una guerra”, en uno de los auditorios del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH) de la Universidad de Guadalajara (UdeG).
Ante decenas de estudiantes aseguró que Calderón Hinojosa anunció y justificó una guerra contra el narcotráfico bajo argumentos que resultaron fallidos, como que en ese año, en 2006, en México existía una violencia inédita en el País, que había que combatirla, y que las drogas ya estaban llegando a las escuelas.
Los tres fundamentos fueron calificados como erróneos por parte de Aguilar.
Señaló que Calderón Hinojosa buscó legitimar su entrada al gobierno con una guerra al narco, como lo han hecho otros presidentes, como el propio Enrique Peña Nieto, que se puso en contra de la líder sindical Elba Esther Gordillo, a quien mandó encarcelar.
Pruebas contundentes de consecuencias fatales de la guerra contra el narco son los más de 70 mil muertos en el sexenio, así como miles de desaparecidos y la violación constante de los derechos humanos de las personas.
Algunos de los datos que detalló fue que, al inicio del sexenio de Calderón, había menos de 10 homicidios por 100 mil habitantes, y ésta cifra subió a 24 asesinatos.
Otra de las repercusiones de la declaración de la guerra, a 10 días de haber entrado al poder, fue que el Cártel de Juárez aumentó de 400 personas en su nómina, a seis mil, por lo que también se comenzó con problemas entre ellos mismos por las plazas de venta.
Aguilar manifestó que Calderón Hinojosa no requería de una estrategia como la guerra contra el narco para legitimar su gestión, pues en las elecciones donde fue elegido Presidente de la República, ganó de manera limpia.
Además, lo bueno que hizo durante su gobierno, quedó olvidado por la problemática en seguridad con la que México vivió todo el sexenio.
Prueba de ello, abundó, fueron indicadores como el incremento de la economía en México, dos veces más arriba que Brasil, que quedó opacado por los conflictos con la guerra.
EL INFORMADOR / THAMARA VILLASEÑOR
“A mí me parece que sí, se chingó Calderón, con su estúpida estrategia, y él es actor de la derrota del Partido Acción Nacional (PAN), muy claramente”.
Además, advirtió que declararle la guerra al narco fue una estrategia punitiva y prohibicionista.
Esta mañana, Aguilar Valenzuela presentó el libro que realizó junto con Jorge Castañeda, “Los saldos del narco: El fracaso de una guerra”, en uno de los auditorios del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH) de la Universidad de Guadalajara (UdeG).
Ante decenas de estudiantes aseguró que Calderón Hinojosa anunció y justificó una guerra contra el narcotráfico bajo argumentos que resultaron fallidos, como que en ese año, en 2006, en México existía una violencia inédita en el País, que había que combatirla, y que las drogas ya estaban llegando a las escuelas.
Los tres fundamentos fueron calificados como erróneos por parte de Aguilar.
Señaló que Calderón Hinojosa buscó legitimar su entrada al gobierno con una guerra al narco, como lo han hecho otros presidentes, como el propio Enrique Peña Nieto, que se puso en contra de la líder sindical Elba Esther Gordillo, a quien mandó encarcelar.
Pruebas contundentes de consecuencias fatales de la guerra contra el narco son los más de 70 mil muertos en el sexenio, así como miles de desaparecidos y la violación constante de los derechos humanos de las personas.
Algunos de los datos que detalló fue que, al inicio del sexenio de Calderón, había menos de 10 homicidios por 100 mil habitantes, y ésta cifra subió a 24 asesinatos.
Otra de las repercusiones de la declaración de la guerra, a 10 días de haber entrado al poder, fue que el Cártel de Juárez aumentó de 400 personas en su nómina, a seis mil, por lo que también se comenzó con problemas entre ellos mismos por las plazas de venta.
Aguilar manifestó que Calderón Hinojosa no requería de una estrategia como la guerra contra el narco para legitimar su gestión, pues en las elecciones donde fue elegido Presidente de la República, ganó de manera limpia.
Además, lo bueno que hizo durante su gobierno, quedó olvidado por la problemática en seguridad con la que México vivió todo el sexenio.
Prueba de ello, abundó, fueron indicadores como el incremento de la economía en México, dos veces más arriba que Brasil, que quedó opacado por los conflictos con la guerra.
EL INFORMADOR / THAMARA VILLASEÑOR