México
Acusan a soldados de torturar a ocho
Las personas habrían sido llevadas a instalaciones militares para que confesaran haber cometido ilícitos tales como portación de armas prohibidas
CIUDAD JUÁREZ, CHIHUAHUA.- La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió su recomendación 59/2009 dirigida a la Secretaría de la Defensa Nacional, por el caso de varias personas que al estar en un sepelio en Villa Ahumada, Ciudad Juárez, Chihuahua, resultaron golpeadas y amenazadas por soldados.
Ocho de ellas fueron llevadas a instalaciones militares para que confesaran haber cometido ilícitos tales como portación de armas prohibidas y tráfico de drogas a través de golpes, toques eléctricos e intentos de asfixia con bolsas de plástico en el rostro.
Además 24 horas después de su detención, fueron puestos a disposición de la autoridad ministerial.
En la queja interpuesta ante la CNDH el 9 de abril de 2009 señalaron que los militares ordenaron a mujeres y niños separarse de los varones, a quienes colocaron en el suelo boca abajo, despojándolos de identificaciones y pertenencias, y los mantuvieron en esa posición por más de dos horas.
Después de que se les instruyó proceso y se les dictó auto de formal prisión, lograron mediante amparo su libertad por falta de pruebas.
La CNDH acreditó las violaciones a la integridad y seguridad personal, previstos en la Constitución y documentó detención arbitraria, retención ilegal, incomunicación y tortura.
En la recomendación la dependencia solicita al Secretario de la Defensa Nacional, Guillermo Galván Galván, la reparación del daño ocasionado a los agraviados, mediante apoyo psicológico, médico y de rehabilitación, que permita el restablecimiento de la condición física y psicológica en que estaban.
También pidió informar al procurador general de Justicia Militar para que el agente del Ministerio Público Militar adscrito a la guarnición militar en Ciudad Juárez, inicie la averiguación previa correspondiente.
Además solicita dar a conocer esta Recomendación a la Unidad de Inspección y Contraloría General del Ejército y Fuerza Aérea Mexicana, para que investigue al personal del 76° Batallón de Infantería en Ciudad Juárez, Chihuahua, que participó en los hechos.
Ejidatarios de Atenco denuncian abusos castrenses
Integrantes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT) y vecinos de la localidad denunciaron presuntos abusos de autoridad que cometieron elementos del Ejército mexicano y de la Agencia de Seguridad Estatal (ASE) durante un operativo realizado en la comunidad de Nexquipáyac.
Ante ello, exigieron que las fuerzas castrenses no vuelvan a pisar el territorio municipal, ya que se anunció que los operativos serán constantes.
Heriberto Salas, uno de los dirigentes del FPDT, aseguró que un grupo de 150 elementos del Ejército y de la ASE ingresó al poblado durante el viernes y sábado, para llevar a cabo un supuesto operativo de vigilancia en el que se cometieron abusos contra los habitantes.
Los que participaron en esas acciones, afirmó, recorrieron las calles y revisaron a todos los que encontraban en su camino, incluidas amas de casa, que se atemorizaron por la presencia de los soldados y de los policías mexiquenses.
“Algunas mujeres fueron auscultadas sin ningún pudor y con lujo de violencia por los elementos del Ejército, lo que causó enojo entre los habitantes. No nos indicaron que buscaban”.
Ocho de ellas fueron llevadas a instalaciones militares para que confesaran haber cometido ilícitos tales como portación de armas prohibidas y tráfico de drogas a través de golpes, toques eléctricos e intentos de asfixia con bolsas de plástico en el rostro.
Además 24 horas después de su detención, fueron puestos a disposición de la autoridad ministerial.
En la queja interpuesta ante la CNDH el 9 de abril de 2009 señalaron que los militares ordenaron a mujeres y niños separarse de los varones, a quienes colocaron en el suelo boca abajo, despojándolos de identificaciones y pertenencias, y los mantuvieron en esa posición por más de dos horas.
Después de que se les instruyó proceso y se les dictó auto de formal prisión, lograron mediante amparo su libertad por falta de pruebas.
La CNDH acreditó las violaciones a la integridad y seguridad personal, previstos en la Constitución y documentó detención arbitraria, retención ilegal, incomunicación y tortura.
En la recomendación la dependencia solicita al Secretario de la Defensa Nacional, Guillermo Galván Galván, la reparación del daño ocasionado a los agraviados, mediante apoyo psicológico, médico y de rehabilitación, que permita el restablecimiento de la condición física y psicológica en que estaban.
También pidió informar al procurador general de Justicia Militar para que el agente del Ministerio Público Militar adscrito a la guarnición militar en Ciudad Juárez, inicie la averiguación previa correspondiente.
Además solicita dar a conocer esta Recomendación a la Unidad de Inspección y Contraloría General del Ejército y Fuerza Aérea Mexicana, para que investigue al personal del 76° Batallón de Infantería en Ciudad Juárez, Chihuahua, que participó en los hechos.
Ejidatarios de Atenco denuncian abusos castrenses
Integrantes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT) y vecinos de la localidad denunciaron presuntos abusos de autoridad que cometieron elementos del Ejército mexicano y de la Agencia de Seguridad Estatal (ASE) durante un operativo realizado en la comunidad de Nexquipáyac.
Ante ello, exigieron que las fuerzas castrenses no vuelvan a pisar el territorio municipal, ya que se anunció que los operativos serán constantes.
Heriberto Salas, uno de los dirigentes del FPDT, aseguró que un grupo de 150 elementos del Ejército y de la ASE ingresó al poblado durante el viernes y sábado, para llevar a cabo un supuesto operativo de vigilancia en el que se cometieron abusos contra los habitantes.
Los que participaron en esas acciones, afirmó, recorrieron las calles y revisaron a todos los que encontraban en su camino, incluidas amas de casa, que se atemorizaron por la presencia de los soldados y de los policías mexiquenses.
“Algunas mujeres fueron auscultadas sin ningún pudor y con lujo de violencia por los elementos del Ejército, lo que causó enojo entre los habitantes. No nos indicaron que buscaban”.