Jalisco
Viven balacera de Tepatitlán a sólo cien metros
Testigos narran cómo fue el enfrentamiento entre sicarios y policías de diferentes corporaciones
TEPATITLÁN DE MORELOS, JALISCO (09/OCT/2013).- "Estamos todos nerviosos, cada balazo, cada granada que detonaba, saltábamos y gritábamos de miedo. Nos pasamos tres horas en el baño, yo, mi niña y mi esposo, y hasta el perro, era el infierno" dijo una mujer de 45 años y vecina de la colonia Jardines de Oriente de
Tepatitlán de Morelos, que vivó el enfrentamiento a escasos 100 metros de la línea de fuego.
La mujer, sentada afuera de su casa en una silla de madera, tras casi 24 horas de la balacera entre cuatro sicarios y un promedio de 400 agentes del orden, contó que vivió las "tres horas más largas de su vida", y con el ánimo de buscar otro lugar de residencia en el Estado.
"Se rompieron todos los vidrios de la casa, y estos (policías) no le atinaban, sabe Dios, fue como una zona de guerra, muy terrible. No, segura no, nada de eso, no me siento segura, y los policías muy desorganizados, porque se gritaban su estrategia y pues los delincuentes los están escuchando, (...) y se movilizaban para un lado, y yo creo que los delincuentes le llevaban la delantera, eran cuatro, contra 400 policías", agregó la mujer, quien mostraba un en su rostro y manos temblorosas el recuerdo de ese enfrentamiento, donde murieron cuatro sicarios y tres policías estatales.
Durante los minutos de angustia la mujer de tez morena y ojos verdes sentía que cada disparó de una arma de fuego de un policía, soldado o del grupo armado; podían perforar en algún tanque de gas, y que terminará en una tragedia más dramática.
"Y yo le decía (a mi esposo) que los tanques de gas, son los que van a explotar y ese era mi temor, y así paso, explotó uno", comentó la mujer recordando el miedo que sintió junto a su hija de 10 años y su esposo, quien abrazaba a su mascota dentro del baño.
Mientras que una joven vecina de la misma colonia, explicó que durante la balacera el escenario era como si hubiese tenido una guerra, ya que observó miles de casquillos recubriendo el asfalto.
"Tronaron el transformador para quitarles la luz, y después ellos (policías) se subieron a las azoteas de las casas de enfrente con reflectores, y yo creo que eran francotiradores por que empezaron a tirar, y todos los tinacos de barrio fueron perforados, por eso estaba todo inundado", dijo la joven rubia de 20 años de edad.
Mientras algunos estudiantes de Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado de Jalisco (Cecytej) explicaron que al escuchar los disparos se tiraron al suelo, junto con sus maestros por temor a ser lesionados.
El plantel escolar se encuentra en las inmediaciones de las calles El Pipón y Paseo Noche Buena, donde ocurrió la balacera.
"Algunos nos tiramos al suelo, pero muchos se salieron corriendo, y por minutos, todo en silencio y de segundo a otro, los disparos, las granadas, y a los minutos llagaron unos soldados y comenzaron a sacarnos, pero ya éramos pocos, la muchachas, algunas se desmallaron, pero el miedo era terrible, como si de verdad existiera el infierno", dijo uno de los estudiantes del Cecytej.
La mujer, sentada afuera de su casa en una silla de madera, tras casi 24 horas de la balacera entre cuatro sicarios y un promedio de 400 agentes del orden, contó que vivió las "tres horas más largas de su vida", y con el ánimo de buscar otro lugar de residencia en el Estado.
"Se rompieron todos los vidrios de la casa, y estos (policías) no le atinaban, sabe Dios, fue como una zona de guerra, muy terrible. No, segura no, nada de eso, no me siento segura, y los policías muy desorganizados, porque se gritaban su estrategia y pues los delincuentes los están escuchando, (...) y se movilizaban para un lado, y yo creo que los delincuentes le llevaban la delantera, eran cuatro, contra 400 policías", agregó la mujer, quien mostraba un en su rostro y manos temblorosas el recuerdo de ese enfrentamiento, donde murieron cuatro sicarios y tres policías estatales.
Durante los minutos de angustia la mujer de tez morena y ojos verdes sentía que cada disparó de una arma de fuego de un policía, soldado o del grupo armado; podían perforar en algún tanque de gas, y que terminará en una tragedia más dramática.
"Y yo le decía (a mi esposo) que los tanques de gas, son los que van a explotar y ese era mi temor, y así paso, explotó uno", comentó la mujer recordando el miedo que sintió junto a su hija de 10 años y su esposo, quien abrazaba a su mascota dentro del baño.
Mientras que una joven vecina de la misma colonia, explicó que durante la balacera el escenario era como si hubiese tenido una guerra, ya que observó miles de casquillos recubriendo el asfalto.
"Tronaron el transformador para quitarles la luz, y después ellos (policías) se subieron a las azoteas de las casas de enfrente con reflectores, y yo creo que eran francotiradores por que empezaron a tirar, y todos los tinacos de barrio fueron perforados, por eso estaba todo inundado", dijo la joven rubia de 20 años de edad.
Mientras algunos estudiantes de Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado de Jalisco (Cecytej) explicaron que al escuchar los disparos se tiraron al suelo, junto con sus maestros por temor a ser lesionados.
El plantel escolar se encuentra en las inmediaciones de las calles El Pipón y Paseo Noche Buena, donde ocurrió la balacera.
"Algunos nos tiramos al suelo, pero muchos se salieron corriendo, y por minutos, todo en silencio y de segundo a otro, los disparos, las granadas, y a los minutos llagaron unos soldados y comenzaron a sacarnos, pero ya éramos pocos, la muchachas, algunas se desmallaron, pero el miedo era terrible, como si de verdad existiera el infierno", dijo uno de los estudiantes del Cecytej.