Jalisco

Vecinos de Presa Valencia aún sufren estragos del ecocidio

Comerciantes y pescadores siguen afectados por la falta de visitantes desde el derrame de melaza en julio del 2013

ACATLÁN DE JUÁREZ, JALISCO (18/ENE/2014).- Comerciantes y pescadores de la Presa de Valencia siguen padeciendo a causa del ecocidio que se dio en este lugar en junio del año pasado, en el que 665 toneladas de peces de este presa murieron, esto hasta el 10 de julio de 2013, después de que se dio un importante derrame de melaza en este cuerpo de agua.
 
La comunidad, famosa por sus restaurantes que atraían mucho turismo a la zona, se sigue viendo afectada por la falta de visitantes desde esa fecha. Ahora, sólo seis de los 16 restaurantes de la comunidad siguen trabajando, muchos están cerrados por la baja en las ventas y otros porque no cumplen con las medidas requeridas para ser reabiertos.
 
Las altas visitas y ventas que se registraban antes de la tragedia, ahora se han reducido dramáticamente. Tan solo los fines de semana casi 40 familias procedentes de distintos puntos cercanos visitaban este lugar; ahora no se supera la llegada ni de cinco familias que van a comer a este sitio, aseguran los comerciantes del lugar.
 
Los restauranteros muestran su preocupación, sobre todo porque ahora su producto lo traen de estanques y viveros de peces, materia prima que es segura para el consumo humano, sin embargo, el temor de los consumidores persiste y es por eso que las ventas no registran saldo favorable.
 
Otro problema que aqueja a la presa es la presencia del lirio, el cual, dicen los habitantes de la comunidad, se multiplicó desde el derrame de melaza, lo cual, para ellos, le quita vista a este lugar y también ayuda que no vengan turistas.
 
Por otro lado, los pescadores tampoco la han pasado bien desde entonces. Muchos de ellos siguen con sus labores suspendidas, pues aún no se les permite el ingreso a la presa. Reciben un apoyo mensual de parte del Gobierno del Estado que apenas y supera los tres mil pesos mensuales, cifra que ni siquiera se acerca a lo que percibían con la venta de pescado, que en promedio les daba un ingreso al mes de hasta 25 mil pesos.
 
Sus herramientas de trabajo, redes y lanchas, se encuentran arrumbadas en algún rincón de sus casas, a la espera de volver al agua de la presa por la cual vivían.
 
Algunos de estos pescadores, como Macario Cabrera Gutiérrez, también tenían su restaurante, pero ahora se han visto impedidos de reabrir por no cumplir con las medidas de la Secretaría de Salud. Macario dice que necesita de al menos 50 mil pesos para invertirle a su negocio y volverlo a abrir, dinero con el que ahora no cuenta.
 
El panorama sigue luciendo desolador para la gente de San Pedro Valencia, quienes viven esperanzados de que pronto retomen las actividades que tenían antes de la tragedia que los azotó.
 
Ellos dicen que el lugar es seguro y que lo que ofrecen no representa ningún riesgo para la salud; también viven a la espera de que las autoridades estatales no se olviden de ellos, pues desde que hizo su visita los primeros días de julio del año pasado, el gobernador Aristóteles Sandoval no ha vuelto al lugar.
 
La frase
 
"La situación aquí es muy crítica, la gente ya no nos visita y no hay vida en el lugar. Muchos tuvieron que buscar trabajo por otro lado y es triste. Esperamos que pronto todo vuelva a la normalidad". María de los Ángeles Ortiz Cabrera, restaurantera de la zona de la Presa de Valencia
 
EL INFORMADOR / ALAN RODRÍGUEZ

MAPA ¿Cómo llegar a la Presa Valencia?  (Si no se despliega correctamente   CLIC AQUÍ)

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