Jalisco
UdeG analiza gestión ambiental en Jalisco
La degradación del medio ambiente que se ha incrementado en los últimos 20 años
GUADALAJARA, JALISCO.- Cuatro investigadores de la Universidad de Guadalajara (UdeG) presentaron un análisis y propuestas para la política ambiental en Jalisco, a través de las cuales definieron once instrumentos para lograr una gestión sustentable, pero que desgraciadamente, “su aplicación no es regular, ya que no todos se aplican por igual o de manera permanente”.
Miguel Magaña Virgen, investigador del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA), explicó que “los estudios y la evaluación ambiental son una cortina de humo. No hay gestión ambiental en Jalisco. La gestión es gestión mediática, por lo tanto el que se presente un estudio de impacto ambiental o no, realmente poco afecta a los proyectos. La gestión ambiental está desvirtuada y contaminada”.
La degradación del medio ambiente que se ha incrementado en los últimos 20 años refleja “la deficiente gestión ambiental” que no ha sido capaz de resolver y detener el deterioro del entorno ecológico. Como ejemplo los académicos citaron los recientes casos de “El Disparate” y el Bosque El Nixticuil, los cuales primero se han visto invadidos por asentamientos humanos irregulares y ahora sufren la amenaza de la instalación de complejos deportivos y desarrollos habitacionales.
Para América Loza Llamas, investigadora del departamento de Ciencias Ambientales del CUCBA, “las Áreas Naturales Protegidas son el instrumento de política ambiental con mayor definición jurídica para la conservación de la biodiversidad. Pero su problema es que son de papel. No cuentan con un programa de manejo, ni recursos humanos. La importancia no es la declaración de éstas, sino que realmente se cumplan los objetivos con los que fueron creadas”.
Loza Llamas agregó que el cambio de uso de suelo está basado en intereses económicos y políticos, y no en prioridades sociales y ambientales que impactan directamente en la calidad de vida.
Por su parte, Francisco Calderón Calderón establece que ningún asentamiento humano, ya sea unidad vecinal, unidad barrial, distrito o centro urbano, cuenta con una regulación ambiental. Señala que de llevarse a cabo un planteamiento en materia de regulación ambiental de los asentamiento humanos, “no se presentarían casos con altos impactos ambientales en los recursos naturales, como sí es el caso de los proyectos Fraccionamiento Mirasierra en El Nixticuil, ‘El Disparate’ en la Barranca de Huentitán y fraccionamientos en Tlajomulco de Zúñiga”.
Durante su intervención, Luis Antonio Rocha Santos, especialista en Derecho Administrativo y Urbanístico, externó que “primero se daña el medio ambiente y luego se hacen los estudios de impacto ambiental”, por lo que instó a los gobiernos municipales y estatales a fomentar las normas ambientales y urbanísticas.
Los once instrumentos para la gestión ambiental
Planeación ambiental
Ordenamiento ecológico del territorio
Instrumentos económicos de los criterios ambientales en la promoción del desarrollo estatal Regulación ambiental de los asentamientos humanos
Evaluación de impacto ambiental
Normas oficiales mexicanas en las medidas de protección de las áreas naturales protegidas
Investigación y educación ecológica
Información y vigilancia
Autorregulación
Auditorías ambientales
Para saber
En el Estado hay 17 áreas naturales protegidas, lo cual representa una superficie de 804 mil 804 hectáreas, es decir, casi el 10% del territorio estatal.
Miguel Magaña Virgen, investigador del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA), explicó que “los estudios y la evaluación ambiental son una cortina de humo. No hay gestión ambiental en Jalisco. La gestión es gestión mediática, por lo tanto el que se presente un estudio de impacto ambiental o no, realmente poco afecta a los proyectos. La gestión ambiental está desvirtuada y contaminada”.
La degradación del medio ambiente que se ha incrementado en los últimos 20 años refleja “la deficiente gestión ambiental” que no ha sido capaz de resolver y detener el deterioro del entorno ecológico. Como ejemplo los académicos citaron los recientes casos de “El Disparate” y el Bosque El Nixticuil, los cuales primero se han visto invadidos por asentamientos humanos irregulares y ahora sufren la amenaza de la instalación de complejos deportivos y desarrollos habitacionales.
Para América Loza Llamas, investigadora del departamento de Ciencias Ambientales del CUCBA, “las Áreas Naturales Protegidas son el instrumento de política ambiental con mayor definición jurídica para la conservación de la biodiversidad. Pero su problema es que son de papel. No cuentan con un programa de manejo, ni recursos humanos. La importancia no es la declaración de éstas, sino que realmente se cumplan los objetivos con los que fueron creadas”.
Loza Llamas agregó que el cambio de uso de suelo está basado en intereses económicos y políticos, y no en prioridades sociales y ambientales que impactan directamente en la calidad de vida.
Por su parte, Francisco Calderón Calderón establece que ningún asentamiento humano, ya sea unidad vecinal, unidad barrial, distrito o centro urbano, cuenta con una regulación ambiental. Señala que de llevarse a cabo un planteamiento en materia de regulación ambiental de los asentamiento humanos, “no se presentarían casos con altos impactos ambientales en los recursos naturales, como sí es el caso de los proyectos Fraccionamiento Mirasierra en El Nixticuil, ‘El Disparate’ en la Barranca de Huentitán y fraccionamientos en Tlajomulco de Zúñiga”.
Durante su intervención, Luis Antonio Rocha Santos, especialista en Derecho Administrativo y Urbanístico, externó que “primero se daña el medio ambiente y luego se hacen los estudios de impacto ambiental”, por lo que instó a los gobiernos municipales y estatales a fomentar las normas ambientales y urbanísticas.
Los once instrumentos para la gestión ambiental
Planeación ambiental
Ordenamiento ecológico del territorio
Instrumentos económicos de los criterios ambientales en la promoción del desarrollo estatal Regulación ambiental de los asentamientos humanos
Evaluación de impacto ambiental
Normas oficiales mexicanas en las medidas de protección de las áreas naturales protegidas
Investigación y educación ecológica
Información y vigilancia
Autorregulación
Auditorías ambientales
Para saber
En el Estado hay 17 áreas naturales protegidas, lo cual representa una superficie de 804 mil 804 hectáreas, es decir, casi el 10% del territorio estatal.