Jalisco
Trabajan en la certificación de “municipios educadores”
El reto es que no solamente existan los consejos en los municipios
GUADALAJARA, JALISCO.- El Consejo Estatal de Participación Social en Educación (CEPSE) trabaja en el diseño de la certificación de “municipios educadores” en Jalisco. Con la misión de asesorar a la Secretaría de Educación de Jalisco (SEJ), tiene las atribuciones de promover y apoyar la calidad educativa, evaluar programas, difundir logros y acciones en la materia, conocer las necesidades de los consejos existentes en los municipios, así como gestionar sus resoluciones ante las instancias correspondientes, entre otras acciones.
“El reto es que no solamente existan los consejos (en los municipios), sino que más allá de eso, tomen vida, que generen y gestionen mejoras y recursos en la educación… es en lo que estamos trabajando”, enfatiza el maestro José Antonio Cabello Gil, presidente del CEPSE.
“El objetivo inicial es garantizar el carácter ciudadano del consejo. No tenemos recursos suficientes, pero tenemos pensado crear una certificación de ‘municipio educador’, crear los criterios para dicha certificación bajo programas concretos y campañas”.
En Jalisco, apunta, casi todos los municipios tienen un consejo con estas características. “Yo apenas tengo un mes en este puesto, pero el consejo estatal lleva vigente desde hace aproximadamente un año, desde el 20 de febrero de 2008, y falta mucho por hacer”.
En la actualidad, hay seis presidentes municipales que forman parte del CEPSE. La idea es acercar al consejo con los municipios para tener mayor participación y abrir el universo de actores.
“De entrada, tenemos relación cercana con la Asociación Estatal de Padres de Familia, la Unión Estatal de Padres de Familia del Estado, las dos representaciones sindicales, que juegan un papel importante, directivos de la SEP (Secretaría de Educación Pública) y actores sociales de universidades particulares”.
Y asevera: “Un punto decisivo en nuestra participación en la educación es la construcción de indicadores que midan la participación social. Hoy por hoy no los tenemos, pero son necesarios. Lo que no se mide, no se mejora, y si queremos perfeccionar, una de las primeras cosas que debemos de hacer es medir. La mejora no se da por coincidencia, es producto de un gran esfuerzo calculado y orientado”.
Precisa que en la actualidad hay 125 consejos municipales en la especialidad, pero no se tiene información que valide su funcionamiento.
“El concepto de participación social se fundamenta en las razones humanas, las razones jurídicas y las razones políticas. La primera, porque vivimos en sociedad; la segunda, por ser mandato de ley, y la tercera, porque es convicción del Gobierno”.
Ordenamiento
En un primer nivel, está prevista en la Ley General de Educación y en la Ley Estatal de Educación la creación de un consejo escolar en todas las escuelas, primarias y secundarias, en donde participen padres de familia, ciudadanos interesados en el tema de la educación, maestros, directivos y personas de la sociedad civil. Dicho consejo tiene por objeto propiciar mejoras en las instituciones de enseñanza.
En un segundo nivel, entran los consejos municipales de participación social. Igualmente, en una siguiente etapa, cada Estado debe de tener un consejo, “a la vez que otro en el ámbito nacional”.
“Es importante destacar que el consejo es consultivo. Sólo puede entrar a título de opinión y sugerencia, puede recomendar una política pública, más no tiene facultades ejecutivas. Por un lado tiene muchas competencias, pero se limitan a la propuesta ya que es un órgano consejero de la Secretaría de Educación de Jalisco”, explica José Antonio Cabello Gil.
El organismo actual tiene las mismas atribuciones que en el pasado, pero con esquemas individuales de trabajo.
“Nosotros hemos definido algunas propuestas de mejora, como el propiciar una cultura de participación social mayor en torno a la ciudadanía, objetivo a largo plazo e intangible. Otro objetivo a corto plazo y tangible es que el consejo cumpla con todas las atribuciones que la ley establece; implica, por ejemplo, que los grupos de trabajo sesionen regularmente, la creación de un sistema de información en línea y la conformación de consejos regionales de participación social en la educación. Un sujeto activo, involucrado y participante, un actor y protagonista de la vida pública, eso es ser ciudadano. Yo distinguiría al ciudadano del habitante, el habitante sólo reside en la ciudad, duerme y se mueve, pero los asuntos de ésta le son ajenos. Por el contrario, el ciudadano no sólo duerme, se mueve y reside en la ciudad, sino también se involucra, interviene en los asuntos públicos, le propone a la autoridad y le demanda cuentas. Lo que buscamos y queremos construir es la participación ciudadana bajo este matiz”.
La intención —añade— es renovar el ímpetu y la voluntad de los consejeros, propiciar sinergia del CEPSE con los esfuerzos que en materia de vinculación se vienen realizando por parte de la SEJ, particularmente con el sector productivo y con los padres de familia, entre otras cosas.
Finaliza compartiendo su sentir ante el puesto que asume: “El ser presidente me permite intervenir de manera noble en la educación y me da la posibilidad de crecer, conocer, opinar y hacer cosas en beneficio de mi Estado”.
EL INFORMADOR/ITESO/María Belén López Dávalos
“El reto es que no solamente existan los consejos (en los municipios), sino que más allá de eso, tomen vida, que generen y gestionen mejoras y recursos en la educación… es en lo que estamos trabajando”, enfatiza el maestro José Antonio Cabello Gil, presidente del CEPSE.
“El objetivo inicial es garantizar el carácter ciudadano del consejo. No tenemos recursos suficientes, pero tenemos pensado crear una certificación de ‘municipio educador’, crear los criterios para dicha certificación bajo programas concretos y campañas”.
En Jalisco, apunta, casi todos los municipios tienen un consejo con estas características. “Yo apenas tengo un mes en este puesto, pero el consejo estatal lleva vigente desde hace aproximadamente un año, desde el 20 de febrero de 2008, y falta mucho por hacer”.
En la actualidad, hay seis presidentes municipales que forman parte del CEPSE. La idea es acercar al consejo con los municipios para tener mayor participación y abrir el universo de actores.
“De entrada, tenemos relación cercana con la Asociación Estatal de Padres de Familia, la Unión Estatal de Padres de Familia del Estado, las dos representaciones sindicales, que juegan un papel importante, directivos de la SEP (Secretaría de Educación Pública) y actores sociales de universidades particulares”.
Y asevera: “Un punto decisivo en nuestra participación en la educación es la construcción de indicadores que midan la participación social. Hoy por hoy no los tenemos, pero son necesarios. Lo que no se mide, no se mejora, y si queremos perfeccionar, una de las primeras cosas que debemos de hacer es medir. La mejora no se da por coincidencia, es producto de un gran esfuerzo calculado y orientado”.
Precisa que en la actualidad hay 125 consejos municipales en la especialidad, pero no se tiene información que valide su funcionamiento.
“El concepto de participación social se fundamenta en las razones humanas, las razones jurídicas y las razones políticas. La primera, porque vivimos en sociedad; la segunda, por ser mandato de ley, y la tercera, porque es convicción del Gobierno”.
Ordenamiento
En un primer nivel, está prevista en la Ley General de Educación y en la Ley Estatal de Educación la creación de un consejo escolar en todas las escuelas, primarias y secundarias, en donde participen padres de familia, ciudadanos interesados en el tema de la educación, maestros, directivos y personas de la sociedad civil. Dicho consejo tiene por objeto propiciar mejoras en las instituciones de enseñanza.
En un segundo nivel, entran los consejos municipales de participación social. Igualmente, en una siguiente etapa, cada Estado debe de tener un consejo, “a la vez que otro en el ámbito nacional”.
“Es importante destacar que el consejo es consultivo. Sólo puede entrar a título de opinión y sugerencia, puede recomendar una política pública, más no tiene facultades ejecutivas. Por un lado tiene muchas competencias, pero se limitan a la propuesta ya que es un órgano consejero de la Secretaría de Educación de Jalisco”, explica José Antonio Cabello Gil.
El organismo actual tiene las mismas atribuciones que en el pasado, pero con esquemas individuales de trabajo.
“Nosotros hemos definido algunas propuestas de mejora, como el propiciar una cultura de participación social mayor en torno a la ciudadanía, objetivo a largo plazo e intangible. Otro objetivo a corto plazo y tangible es que el consejo cumpla con todas las atribuciones que la ley establece; implica, por ejemplo, que los grupos de trabajo sesionen regularmente, la creación de un sistema de información en línea y la conformación de consejos regionales de participación social en la educación. Un sujeto activo, involucrado y participante, un actor y protagonista de la vida pública, eso es ser ciudadano. Yo distinguiría al ciudadano del habitante, el habitante sólo reside en la ciudad, duerme y se mueve, pero los asuntos de ésta le son ajenos. Por el contrario, el ciudadano no sólo duerme, se mueve y reside en la ciudad, sino también se involucra, interviene en los asuntos públicos, le propone a la autoridad y le demanda cuentas. Lo que buscamos y queremos construir es la participación ciudadana bajo este matiz”.
La intención —añade— es renovar el ímpetu y la voluntad de los consejeros, propiciar sinergia del CEPSE con los esfuerzos que en materia de vinculación se vienen realizando por parte de la SEJ, particularmente con el sector productivo y con los padres de familia, entre otras cosas.
Finaliza compartiendo su sentir ante el puesto que asume: “El ser presidente me permite intervenir de manera noble en la educación y me da la posibilidad de crecer, conocer, opinar y hacer cosas en beneficio de mi Estado”.
EL INFORMADOR/ITESO/María Belén López Dávalos