Jalisco

Sólo 17 decomisos diarios a ambulantes

Cada inspector tapatío promedia tres aseguramientos a la semana en el Centro Histórico, actualmente lleno de comerciantes en vía pública

GUADALAJARA, JALISCO (17/SEP/2014).- Una o dos veces por semana, cuando mucho, David Domínguez ve a inspectores del Ayuntamiento tapatío por la zona del “banquetón”, frente al Mercado Libertad. Él es representante de una asociación de 70 comerciantes ambulantes que se instalan en ese lugar, y hasta ahora, a pesar de que el reglamento municipal estipula que está prohibido en la Zona Centro, a ninguno le han incautado su mercancía.

La aplicación del reglamento por parte del personal de Inspección y Vigilancia de Guadalajara se traduce en 17 decomisos diarios, en promedio, dentro del Centro Histórico entre 40 inspectores. Eso significa que cada inspector realiza sólo tres decomisos a la semana. En andadores como Santa Mónica, Pedro Loza, Colón, la Calzada Independencia y los alrededores de San Juan de Dios, hay clara presencia de ambulantes a diario.

En 2013 demostraron una aplicación un poco más estricta de la ley con más de seis mil aseguramientos; a pesar de eso, el año anterior cada inspector promediaba dos decomisos a la semana.

Salvador Cabrera, del Frente de Resistencia de Comerciantes, expone que hay preferencia de parte de los inspectores para no infraccionar a ciertos grupos de vendedores protegidos políticamente.

En contraste, el secretario general del Ayuntamiento, Jesús Lomelí, dice que el rendimiento de los servidores públicos es “aceptable” y añade que actualmente hay un déficit de inspectores.

“Trabajamos en la capacitación, el ordenamiento y la depuración del personal. Tenemos preparadas reuniones y evaluaciones semanales para observar el rendimiento de los inspectores”.

Explica que durante las juntas premian a los que hacen un trabajo eficiente; y se sanciona o hasta separa de su cargo a quien tiene más deficiencias.

A la falta de personal se suman los 29 procedimientos administrativos contra inspectores de la Dirección (tres de ellos en desahogo de pruebas, y el resto sólo han sido recibidos en un expediente); y las 49 sanciones que se han registrado en 2013 y 2012, por incurrir en una ilegalidad, omisión o corrupción, según una información obtenida vía Ley de Transparencia.

La disminución de la capacidad de revisión es obvia, acepta el director de Inspección y Vigilancia, Ignacio Mestas Gallardo: “Nos quedamos con menos personal. Si nos sancionan los inspectores no vienen a trabajar y tenemos que volver a pasar un proceso de contratación”.

Para prevenir y depurar el rendimiento de los servidores busca tener mejores revisiones, “para que no tengan errores en el llenados de sus actas”, aunque, “cuando detectamos corrupción no nos tentamos el corazón y la afrontamos”.

Temas

Sigue navegando