Jalisco

Robo a fuentes tapatías genera pérdidas de un millón de pesos en 2012

Más de mil 200 metros de cable de cobre, una treintena de aditamentos electromecánicos y 24 elementos escultóricos han sido hurtados

GUADALAJARA, JALISCO (18/ABR/2012).- El robo y destrucción de la escultura del “niño meón” de una de las fuentes icónicas y más tradicionales del Centro Histórico de Guadalajara está muy lejos de ser un caso aislado o novedoso para el municipio; es, más bien, apenas el botón de muestra de una problemática que ha persistido al paso de los años y que, sin mostrar signos de amainar, se extiende por la ciudad.

Los registros más actuales del Ayuntamiento tapatío lo mismo muestran antecedentes de estos ataques en las fuentes que se encuentran en el primer cuadro, que en las zonas del Poniente o el Oriente de Guadalajara.

Sólo en lo que va del año 2012 se han presentado robos en una decena de fuentes del municipio, de las cuales los delincuentes han sustraído más de mil 200 metros de cobre, una treintena de los aditamentos que componen los equipos electromecánicos que las hacen funcionar, y 24 elementos escultóricos que las embellecían.

En términos económicos todos estos ataques representaron una afectación de, al menos, un millón de pesos (en cuatro meses), que deberán sumarse a los 1.4 millones de pesos que se habían originado ya por los mismos daños hasta el año 2011 y durante esta administración municipal (2.4 millones de 2010 hasta ahora, como la estimación más baja).

Pero a esto habrá que sumar, puntualiza la Dirección de Mejoramiento Urbano de Guadalajara, las implicaciones negativas que estas actividades delincuenciales y la descompostura en general de las fuentes le trae a los habitantes del municipio, quienes encuentran demeritada la calidad de los espacios públicos y del entorno que la ciudad les ofrece en su cotidianidad.

Si se habla exclusivamente de los robos escultóricos y que han tenido un impacto más severo para la composición armónica de las fuentes, los casos se han presentado únicamente en dos puntos, aunque ambos muy relevantes para el Centro Histórico y su identidad: el primero, el muy difundido del “niño meón”, en el “Callejón del Diablo”, y el otro, en la Plaza Tapatía, en el corredor que va descubriendo al Instituto Cultural Cabañas, donde se encuentra la “Fuente de las Ranas”.

Son 24 los elementos escultóricos que han sido sustraídos en números totales, porque, además del “niño meón”, ha habido un robo sistemático de estas ranas que escupen chorros de agua, pues ya son 23 de ellas las que han sido hurtadas hasta ahora.  

Otro caso muy destacado por José Macías Navarro, el titular de la Dirección de Mantenimiento Urbano de Guadalajara, es el de la nueva fuente que se construyó con el puente vehicular en la confluencia de Ávila Camacho y Circunvalación, apenas inaugurado el 10 de octubre de 2011 con una inversión de 200 millones de pesos, y de donde hace un mes fue desinstalado por completo el equipo electromecánico con el que funcionaba.

“Se hizo la fuente, la constructora nos la acababa de entregar la obra cuando se la robaron, ahí se robaron todo el equipo electrónico y electromecánico, se lo llevaron todo, llegaron con el soplete en la noche, cortaron y se llevaron totalmente el equipo; desarmaron la fuente y afectaron el riego de los jardines y la iluminación”.

Ahí se sigue haciendo la valoración de los montos a los que ascenderá este robo que dejó fuera de operación a la fuente, incluso, será la misma constructora la que le informará al Ayuntamiento tapatío cuánto había invertido ahí, y que ahora no está.

¿Y qué hacer?

Todos los robos y ataques que son identificados por la autoridad municipal son denunciados penalmente ante la Procuraduría General de Justicia del Estado de Jalisco (PGJEJ). El Ayuntamiento tapatío está sustituyendo gradualmente el cableado de cobre por el de aluminio, con menos mercado para su venta, pero los robos se dan igualmente sobre los equipos electromecánicos de las fuentes.

Lo que la autoridad municipal recomienda es que la misma ciudadanía participe en la vigilancia de este tipo de equipamiento urbano que está ahí para todos, y sobre el cual es conveniente saber que la Dirección no presta ningún tipo de mantenimiento luego de las 20 horas, lo que quiere decir que cualquier tipo de actividad después de esa hora merece ser reportado a las autoridades (070).

Anteriormente el Ayuntamiento había reconocido la posibilidad de que, dada la precisión de estos robos, y el conocimiento que denotan de la ubicación y características de los equipos de las fuentes, estuviera de por medio el involucramiento de servidores públicos municipales, al respecto, comentó Macías Navarro:

“Se comentan  muchas cosas, pero en concreto no tenemos, como dicen, los ‘pelos’ en la mano para poder afirmarlo. Hemos estado haciendo investigación, pero así que tengamos algo en concreto de que personal del mismo Ayuntamiento haya hecho algún robo, no lo tenemos, sería hacer una acusación en falso”.

La basura, otro problema constante

Los robos, sin embargo, no es lo que más afecta a las 134 fuentes de la ciudad, sino su constante contaminación por parte de los mismos habitantes que tiran ahí basura, como botes, bolsas, incluso pañales, lo que ensucia el agua.

La fuente de Américas y Avenida México presenta una particularidad: es continuamente ensuciada por los lavacoches de la zona, quienes, según la Dirección de Mejoramiento Urbano, la utilizan como lavadero de sus trapos y utensilios.

PARA SABER
Robos en 2012


Niños Héroes y Los Arcos:
Tres arrancadores, dos interruptores.

Chapultepec e Hidalgo:
Cuatro arrancadores, un contactor, un centro de carga y dos timers.

Chapultepec y Vallarta:
Cuatro arrancadores, un contactor, un centro de carga y dos timers.

Chapultepec y Mexicaltzingo:
Dos arrancadores, un contactor, un centro de carga y dos timers.

Ávila Camacho y Circunvalación: Todo el equipo electrónico y electromecánico.

Nodo Colón: A una altura de cuatro metros sustrajeron 400 metros de cable de cobre, dos arrancadores para bomba sumergible.

España y Enrique Díaz de León: 400 metros de cable de cobre.

González Gallo y Calzada Independencia: 400 metros de cable de cobre.

Callejón del Diablo: Un “niño meón”.

Plaza Tapatía: 23 ranas.

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