Jalisco
Rinden honores a elemento caído
El homenaje se realiza en una granja de la familia del funcionario, a solicitud de los deudos de Quirarte Ruvalcaba y de su esposa, ejecutados el miércoles
GUADALAJARA, JALISCO (26/FEB/2011).- Con una íntima ceremonia de cuerpo presente, fue despedido el jefe de la División de Robo de Vehículos de la Procuraduría General de Justicia del Estado (
PGJE), Jesús Quirarte Ruvalcaba, quien fuera ejecutado el pasado jueves, junto con su esposa, por un comando de sicarios en calles de la colonia El Batán.
El homenaje se realizó en una granja de la familia del funcionario, a solicitud de los deudos de Quirarte Ruvalcaba y de su esposa, María Guadalupe Aldrete Rosales, quien también murió en la agresión.
En la ceremonia se dieron cita los mandos de la Procuraduría General de Justicia del Estado, funcionarios, compañeros, amigos y familiares de quien fuera jefe de División.
En el homenaje póstumo se le rindieron guardias de honor, pase de lista, el toque de silencio por parte de la banda de guerra de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Guadalajara y un minuto de aplausos. Asimismo, los deudos del funcionario recibieron el estandarte de la Procuraduría de Justicia del Estado.
El jefe de la División de Robo de Vehículos de la PGJE laboraba para la fiscalía desde el 16 de febrero de 1982, cuando causó alta como actuario.
Después ascendió a secretario, después a agente del Ministerio Público, luego a director y jefe de División, cargos que desempeñó en las áreas de averiguaciones previas, mandamientos judiciales, homicidios intencionales, robo a negocios y casa–habitación así como de robo de vehículos, respectivamente.
Posterior al homenaje, los restos del mando policiaco y de su esposa fueron trasladados a la iglesia de El Batán, en donde se celebró una misa de cuerpo presente, tras de la cual serían cremados.
Jesús Quirarte Ruvalcaba, junto con su esposa, María Guadalupe Aldrete Rosales, fueron emboscados por un comando armado; la camioneta en que viajaban presentaba más de un centenar de orificios de bala de “cuernos de chivo” y de los calibres .38 súper y .9 milímetros.
El homenaje se realizó en una granja de la familia del funcionario, a solicitud de los deudos de Quirarte Ruvalcaba y de su esposa, María Guadalupe Aldrete Rosales, quien también murió en la agresión.
En la ceremonia se dieron cita los mandos de la Procuraduría General de Justicia del Estado, funcionarios, compañeros, amigos y familiares de quien fuera jefe de División.
En el homenaje póstumo se le rindieron guardias de honor, pase de lista, el toque de silencio por parte de la banda de guerra de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Guadalajara y un minuto de aplausos. Asimismo, los deudos del funcionario recibieron el estandarte de la Procuraduría de Justicia del Estado.
El jefe de la División de Robo de Vehículos de la PGJE laboraba para la fiscalía desde el 16 de febrero de 1982, cuando causó alta como actuario.
Después ascendió a secretario, después a agente del Ministerio Público, luego a director y jefe de División, cargos que desempeñó en las áreas de averiguaciones previas, mandamientos judiciales, homicidios intencionales, robo a negocios y casa–habitación así como de robo de vehículos, respectivamente.
Posterior al homenaje, los restos del mando policiaco y de su esposa fueron trasladados a la iglesia de El Batán, en donde se celebró una misa de cuerpo presente, tras de la cual serían cremados.
Jesús Quirarte Ruvalcaba, junto con su esposa, María Guadalupe Aldrete Rosales, fueron emboscados por un comando armado; la camioneta en que viajaban presentaba más de un centenar de orificios de bala de “cuernos de chivo” y de los calibres .38 súper y .9 milímetros.