La Policía de Guadalajara separó de su cargo e investiga a los elementos que pasaron de largo cuando una decena de sujetos metían a la fuerza a un ciudadano, hoy desaparecido, en la cajuela de una camioneta.El hecho ocurrió en un centro comercial de la Calzada Revolución, en la Colonia Magaña, alrededor de las 14:25 horas del lunes.Un video en redes mostró cómo la patrulla pasó a sólo unos metros, sin detenerse, en un momento en donde resulta inverosímil que, ante tal despliegue de violencia, no se hubieran activado las alertas al 911.Sobre todo porque antes de concretar la privación ilegal de la libertad, una decena de agresores disparó al menos 15 veces contra un vehículo y la víctima, que según testigos, fue herida.De no ser por el video de un ciudadano, todo habría quedado en un reporte de “detonaciones de arma de fuego” y en la localización de un auto con restos de sangre, lo que informó el parte oficial.A sólo tres cuadras del evento también hay una base de la Policía Rural de Jalisco, perteneciente a la Secretaría de Seguridad estatal, que tampoco actuó.El hecho recuerda la ejecución a principios de año del comerciante del Mercado de Abastos, su hija adolescente y un escolta. La policía tardó 24 minutos en llegar.Días después, Juan Pablo Hernández, secretario de seguridad estatal, justificó la demora como una “estrategia” para evitar bajas y pues el comando en esa ejecución estaba integrado por 30 sicarios.En ese ataque, la base policial más cercana estaba a cinco minutos en la Cruz Verde Leonardo Oliva. Todo esto lo narré en mi columna “24 minutos de impunidad”.Estos casos también recuerdan los datos recientes del 22 de febrero tras la captura y asesinato de Nemesio Oseguera, El Mencho.Ese día la Policía del Estado de Jalisco arrestó a sólo nueve sujetos frente a la quema de 898 autos y 41 negocios en toda la Entidad, lo que sugiere el repliegue e inacción de las fuerzas de seguridad. También lo consigné en mi columna “Hacerse ‘El Mencho’”.Son demasiados indicios, en el mejor de los casos, de un incumplimiento del deber de la policía que debe cuidarnos, y en el peor de los escenarios, de la franca complicidad.En la entrega de mañana presentaré datos históricos sobre sanciones a policías tapatíos. ¿Qué tan probable es que omisiones como la del lunes realmente sean castigadas?