Jalisco

Restricción de antibióticos detona aparición de pseudo consultorios

La Secretaría de Salud Jalisco reporta que durante 2011 se cerraron alrededor de 10 de estos establecimientos por no cumplir la normatividad

GUADALAJARA, JALISCO (12/FEB/2012).- Acceder a una atención médica con un especialista no es sencillo para todos. Las consultas tienen un costo que no todas las personas pueden pagar. La medida de restringir la venta de antibióticos sin tener una receta —que entró en vigor el 25 de agosto de 2010— abrió la puerta a estrategias de mercado como la apertura de pequeños pseudo consultorios aledaños a farmacias.

En su mayoría, estos pequeños espacios son atendidos por galenos pasantes, estudiantes de Medicina o algunos médicos generales.

El “atractivo” radica en que las consultas no se cobran, o son a precios accesibles para la mayoría.

La gente busca un antibiótico, y es más fácil que se lo receten en esos lugares. Pero esto conlleva un riesgo, porque el paciente muchas veces ni siquiera es revisado de manera adecuada y puede llevarse una prescripción errónea.

Por no contar con los requerimientos de la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ), durante 2011 se cerraron alrededor de 10 lugares que se ofertan como consultorios médicos.

Los motivos fueron varios, pero entre los más relevantes estaban que el servicio era prestado por  pasantes de medicina, o porque se encontraban dentro de una tienda departamental.

Aunque algunas empresas han ido profesionalizando este tipo de servicios, la situación se sigue presentando, por lo que la SSJ se ve limitada para hacer revisiones en las más de seis mil farmacias de Jalisco.

Por ser un decreto federal, la actuación de la dependencia estatal se reduce a la capacitación del personal de farmacias y a la recolección de las recetas. Sin embargo, de manera permanente se realizan operativos para hacer revisiones generales de farmacias.

El jefe de Regulación de Insumos y Servicios de la SSJ, Ernesto Cisneros Madrid, comenta que, al no ser un tema médico, sino fiscal, la dependencia no realiza un conteo de las recetas que retienen las farmacias, pero sí se encarga de revisar el llenado de éstas, que representa la mayor apuesta para mejorar la calidad en salud.

Todas las farmacias se quedan con la receta de la persona, cuando el médico incluyó un antibiótico. Estos documentos son recogidos por la SSJ y son enviados a la Comisión Federal de Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).

La Secretaría cuenta con 178 verificadores que atienden todos los temas de prioridad en Regulación Sanitaria.

Niños, los más afectados


De 10 afecciones de las vías respiratorias o gastrointestinales en niños, ocho no obedecen a problemas por bacterias, sino de virus, por lo cual no se requiere administrar antibióticos.  

Es común, o al menos lo era antes de que se restringiera la venta de antibióticos, que los pediatras atendieran las llamadas desesperadas de madres de familia en busca de una prescripción médica telefónica para su hijo, quien, según sus padres, tenía signos de una infección.

Para el médico, quien conoce la historia médica del menor, era muy fácil recomendar un medicamento para bajar la alta temperatura, mientras lo revisaba de manera presencial. En muchas de esas llamadas, la receta telefónica incluía la compra de un antibiótico.

El infectólogo pediatra del Antiguo Hospital Civil “Fray Antonio Alcalde”, Antonio Luévanos Velázquez, explica que la responsabilidad, tanto de recetar, como de la adquisición del antibiótico, es compartida entre el médico y los padres de familia.

“Si se prescribe un antibiótico se pueden desarrollar o multiplicar las bacterias. Es importante hacer una llamada de atención también a los médicos para que estemos muy conscientes al prescribir antibióticos, que no se receten para sentirnos tranquilos o que la mamá sienta tranquilidad”.

Además, una práctica recurrente es que si el médico recetó de manera correcta un medicamento a un niño, y sobró parte de ese fármaco, la mamá “medica” a su otro hijo cuando presenta signos similares de enfermedad.

“El hecho de que la mamá no dé el tratamiento completo al bebé, también favorece que haya resistencias bacterianas; entonces, es muy importante que cuando se prescribe un antibiótico, cumplan con el tratamiento completo y, si sobra, no administrarlo a nadie más, pues todos los padecimientos son diferentes y requieren de otro abordaje”.

El médico refiere que la mejor manera de evitar caer en este tipo de errores es preguntar cualquier duda al pediatra, no importa qué tan “obvia” sea. Si hay dudas, siempre es válido tomar una segunda opinión médica.

FICHA TÉCNICA
Riesgos de la automedicación


La mitad de los mexicanos no terminan su tratamiento médico de antibióticos. Al sentir mejoría se acortan los días de ingesta de las pastillas o colocación de medicina inyectada.

Al menos una vez en su vida, 65% de la población mexicana se ha autorecetado antibióticos sin antes acudir al doctor.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) exhortó en 2009 a los países miembros para que diseñaran estrategias que mejoren el consumo de antibióticos y evitar que siga habiendo resistencia bacteriana.

Nuestro país ocupa el primer lugar a nivel Latinoamérica en resistencia del neumococo a la ampicilina, uno de los antibióticos mayormente recetados por los médicos, y que hasta hace un par de décadas era efectivo para todos los casos.

FRASE

"
Hay alternativas, como el Seguro Popular, el ISSSTE y el IMSS, en donde se tiene una historia clínica del paciente, y de manera más concienzuda se da una prescripción "
Ernesto Cisneros Madrid,

jefe de Regulación de Insumos y Servicios de la SSJ.

Respuesta favorable
Enfermedades bacterianas, sin incremento


A poco más de un año y medio del inicio de la restricción de venta de antibióticos sin receta en México, en Jalisco se observa una respuesta favorable por parte de la población. Y aunque la industria farmacéutica auguraba el incremento de enfermedades a causa de esta medida, en Jalisco sigue siendo similar.

“El comportamiento epidemiológico nos está diciendo que las enfermedades no se han incrementado; quiere decir que la gente estaba gastando su dinero en balde, porque lo que estaban comprando de antibiótico para cuadros gripales no tiene ningún efecto, o consumían los medicamentos en las dosis inadecuadas, lo que creaba resistencias bacterianas”, asegura el jefe de Regulación de Insumos y Servicios de la Salud de la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ), Ernesto Cisneros Madrid.

Ante la baja de hasta 30% en la venta de antibióticos, las empresas farmacéuticas han implementado diversas estrategias de mercado, con la finalidad de atraer más clientela a otro tipo de productos, como multivitamínicos y analgésicos, que son publicitados por actores o líderes de opinión en medios masivos como la televisión.

Según el médico, las grandes empresas ahora tratan de incentivar la automedicación para revertir el daño económico de la restricción de antibióticos, y parece que está funcionando.

El decreto de prohibir la venta de medicamentos de grupo 4, entre ellos los antibióticos, data de 1984, cuando se estableció en la Ley General de Salud, pero fue hasta hace un año y medio que la medida se reforzó.

Sin embargo, algunas vitaminas, analgésicos o desinflamatorios, que erróneamente son considerados menos agresivos que los antibióticos, también pertenecen a este grupo y actualmente se siguen vendiendo en farmacias.

“Había tolerancia porque no había los controles adecuados, porque no se puede tener a un supervisor en cada farmacia, como sigue ocurriendo; pero ahora con el decreto hay más control, aunque ese mismo control debería trasladarse a todos los medicamentos del grupo cuatro, y regular también la publicidad, que dejara de ser engañosa”.

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