Jalisco
Recibe las cenizas de su padre tras un año de muerto
Las cenizas de un hombre de 65 años que pereció el 31 de octubre del año pasado fueron entregadas a su familia
GUADALAJARA, JALISCO.- Las cenizas de un hombre de 65 años que pereció el 31 de octubre del año pasado fueron entregadas a su familia; la Policía Investigadora mantiene abiertas dos líneas de sospecha, puesto que existen las versiones de que murió al caer de una bicicleta, o bien, que fue víctima de una agresión con piedras.
Sanjuana Marín Noriega, de 35 años, hija de quien respondía al nombre de Roque Jacinto Marín Romero, relató a las autoridades que la razón por la cual no buscó a su progenitor con anterioridad fue simplemente porque no sabía su lugar de residencia, toda vez que era alcohólico consuetudinario
Según los informes oficiales del Servicio Médico Forense, el hombre pereció debido a una contusión difusa de cráneo. La versión de su familiar fue que el occiso se desaparecía por meses, pues no le permitían beber en su domicilio, razón por la cual se iba con unos familiares suyos al municipio de Tepatitlán.
Hace exactamente un año, Marín Romero fue socorrido por personal de la Cruz Verde en el cruce de la Avenida Tonaltecas y la calle La Paz, en la Zona Centro de la Cuna Alfarera, pero eventualmente falleció y, dado el tiempo que permaneción sin ser identificado, su familia recibió sus restos calcinados.
Sanjuana Marín Noriega, de 35 años, hija de quien respondía al nombre de Roque Jacinto Marín Romero, relató a las autoridades que la razón por la cual no buscó a su progenitor con anterioridad fue simplemente porque no sabía su lugar de residencia, toda vez que era alcohólico consuetudinario
Según los informes oficiales del Servicio Médico Forense, el hombre pereció debido a una contusión difusa de cráneo. La versión de su familiar fue que el occiso se desaparecía por meses, pues no le permitían beber en su domicilio, razón por la cual se iba con unos familiares suyos al municipio de Tepatitlán.
Hace exactamente un año, Marín Romero fue socorrido por personal de la Cruz Verde en el cruce de la Avenida Tonaltecas y la calle La Paz, en la Zona Centro de la Cuna Alfarera, pero eventualmente falleció y, dado el tiempo que permaneción sin ser identificado, su familia recibió sus restos calcinados.