Jalisco
Reabren circulación de Reforma
La Dirección de Obras Públicas de Guadalajara tuvo que demoler gran parte del inmueble
GUADALAJARA, JALISCO.- Ayer por la noche las autoridades abrieron la circulación de la calle Reforma, entre Liceo y Pino Suárez, en la Zona Centro de Guadalajara. La calle en cuestión permanecía cerrada desde el sábado debido al derrumbe accidental de una antigua casona.
La Dirección de Obras Públicas del Ayuntamiento tardó cinco días más de lo previsto en demoler el resto del inmueble, ya que éste presentaba signos de riesgo.
Telón de fondo
Tras el derrumbe parcial de una finca antigua, registrado durante la tarde-noche del sábado en la calle Reforma, en su cruce con Pino Suárez, en la Zona Centro, elementos de Protección Civil de Guadalajara mantenían cerrada la circulación vehicular.
Aunque los rescatistas señalan que la labor de remoción de escombros no requiere de mucho tiempo, la estrategia planteada, dicen, obedece al cuidado de la ciudadanía y su prevención ante un nuevo colapso.
Dado que gran parte de la estructura de las fincas marcadas con los números 224, 220, 218 (la que cuenta con más daños) y 208-A se encuentra debilitada por las recientes lluvias, se tomó la determinación de dejar los escombros sobre la calle, en tanto la compañía demoledora que contrató la Dirección de Obras Públicas valora las zonas que deben ser retiradas en su totalidad.
El inmueble afectado está bajo resguardo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), por tratarse de casas cuyo valor patrimonial e histórico es considerado como alto.
La Dirección de Obras Públicas del Ayuntamiento tardó cinco días más de lo previsto en demoler el resto del inmueble, ya que éste presentaba signos de riesgo.
Telón de fondo
Tras el derrumbe parcial de una finca antigua, registrado durante la tarde-noche del sábado en la calle Reforma, en su cruce con Pino Suárez, en la Zona Centro, elementos de Protección Civil de Guadalajara mantenían cerrada la circulación vehicular.
Aunque los rescatistas señalan que la labor de remoción de escombros no requiere de mucho tiempo, la estrategia planteada, dicen, obedece al cuidado de la ciudadanía y su prevención ante un nuevo colapso.
Dado que gran parte de la estructura de las fincas marcadas con los números 224, 220, 218 (la que cuenta con más daños) y 208-A se encuentra debilitada por las recientes lluvias, se tomó la determinación de dejar los escombros sobre la calle, en tanto la compañía demoledora que contrató la Dirección de Obras Públicas valora las zonas que deben ser retiradas en su totalidad.
El inmueble afectado está bajo resguardo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), por tratarse de casas cuyo valor patrimonial e histórico es considerado como alto.