Jalisco
Procuraduría de Justicia investiga ejecución a las afueras de un gimnasio
La Policía Investigadora se encuentra tras la pista de dos empleados que la víctima había despedido por sorprender robando
GUADALAJARA, JALISCO.- A pesar de que recibió atención de emergencia minutos después de ser víctima de un atentado, un hombre que fue agredido a tiros a las afueras de un gimnasio ubicado en la colonia Lafayette, de Guadalajara, perdió la vida en las instalaciones de un conocido hospital particular de Providencia.
No obstante, el presunto homicida de Rubén Gudiño Salazar ya es buscado por la fiscalía del Estado, toda vez que existe el precedente de que el finado, quien fungía como gerente del referido establecimiento, ya había interpuesto una denuncia por amenazas.
Dos empleados que él mismo despidió son los principales sospechosos del crimen. Según información concedida por la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE), Gudiño Salazar sorprendió a dos de sus trabajadores en el momento justo en que trataron de hurtar objetos de la negociación, ubicada en el número 1791 de la Avenida Vallarta, casi en su esquina con Américas.
Al ver perdida su fuente de ingresos, los presuntos ladrones comenzaron a proferir palabras altisonantes contra su ex jefe y amenazaron con matarlo. Por ello, la primer línea de investigación apunta a que los autores de su deceso son los hombres que él mismo acusó ante la fiscalía.
La agresión ocurrió al filo de las 21:00 horas del miércoles pasado, junto a un árbol navideño cercano al portal de acceso al gimnasio. El subgerente platicaba con una persona y un hombre, del cual testigos del hecho únicamente alcanzaron a notar que usaba una gorra y pantalón de mezclilla azul, le detonó un arma de fuego en dos ocasiones. Acto seguido, huyó del sitio corriendo.
“Tenemos una agresión directa, hecha por un sujeto del cual se desconocen características; en forma directa y con un arma de fuego, en apariencia revólver, dado que no se localizan cascajos en el lugar”, relató José Martín Muñóz Loza, comandante de la Policía del Estado.
El mando policial refirió que al agredido se le apreciaba un impacto de bala en la cabeza y otro en la espalda. “Dadas las circunstancias de los hechos, se movilizó rápido al lesionado, pero su estado era bastante grave; se trasladó a un hospital próximo para poderlo estabilizar”.
La División de Homicidios Intencionales de la Procuraduría de Justicia sigue recabando pistas para dar con los sospechosos de este deceso.
No obstante, el presunto homicida de Rubén Gudiño Salazar ya es buscado por la fiscalía del Estado, toda vez que existe el precedente de que el finado, quien fungía como gerente del referido establecimiento, ya había interpuesto una denuncia por amenazas.
Dos empleados que él mismo despidió son los principales sospechosos del crimen. Según información concedida por la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE), Gudiño Salazar sorprendió a dos de sus trabajadores en el momento justo en que trataron de hurtar objetos de la negociación, ubicada en el número 1791 de la Avenida Vallarta, casi en su esquina con Américas.
Al ver perdida su fuente de ingresos, los presuntos ladrones comenzaron a proferir palabras altisonantes contra su ex jefe y amenazaron con matarlo. Por ello, la primer línea de investigación apunta a que los autores de su deceso son los hombres que él mismo acusó ante la fiscalía.
La agresión ocurrió al filo de las 21:00 horas del miércoles pasado, junto a un árbol navideño cercano al portal de acceso al gimnasio. El subgerente platicaba con una persona y un hombre, del cual testigos del hecho únicamente alcanzaron a notar que usaba una gorra y pantalón de mezclilla azul, le detonó un arma de fuego en dos ocasiones. Acto seguido, huyó del sitio corriendo.
“Tenemos una agresión directa, hecha por un sujeto del cual se desconocen características; en forma directa y con un arma de fuego, en apariencia revólver, dado que no se localizan cascajos en el lugar”, relató José Martín Muñóz Loza, comandante de la Policía del Estado.
El mando policial refirió que al agredido se le apreciaba un impacto de bala en la cabeza y otro en la espalda. “Dadas las circunstancias de los hechos, se movilizó rápido al lesionado, pero su estado era bastante grave; se trasladó a un hospital próximo para poderlo estabilizar”.
La División de Homicidios Intencionales de la Procuraduría de Justicia sigue recabando pistas para dar con los sospechosos de este deceso.