Jalisco
Procuración de justicia, desigual: Dante Haro
El académico de la UdeG señala que investigaciones deben ser iguales sin 'mirar' la clase social
GUADALAJARA, JALISCO (11/AGO/2014).- Las investigaciones continúan... la justicia parece que no es igual para todos: en el mes de junio, una familia fue
asesinada entre los límites de Jalisco y Michoacán de Ocampo; en agosto, el alcalde de Ayutla fue asesinado, pero en éste caso se anunció la detención de personas.
En el crimen en agravio de la familia, no hay muchos avances en las indagatorias y menos personas arrestadas.
El 18 junio de 2014 fue asesinado el policía rural y anteriormente autodefensa en Tepalcatepec, José Santiago Moreno Valencia, de 39 años de edad, además de su esposa Blanca Estela Godínez Chávez, de 35 años, y sus hijos Santiago, Bernabé y Bianca, de 17,15 y 12 años respectivamente, cuando circulaba por una brecha que comunica a Jalisco con Michoacán.
La familia iba a bordo de su camioneta por un camino de terracería con rumbo a su rancho, conocido como en El Salto, en el municipio de Tecalitlán, cuando fueron acribillados; les dispararon en más de 100 ocasiones, con fusiles AK-47.
Por el hecho, la Fiscalía General del Estado ( FGE) inició con las indagatorias del homicidio, junto con la Procuraduría General de Justicia de Michoacán, ya que José Santiago era policía de aquella entidad purépecha, pero no se han detenido a los presuntos responsables, claramente ligados al crimen organizado.
Los hechos ocurrieron en tierras jaliscienses, a un kilómetro de la demarcación con Michoacán.
En otro caso, suscitado el pasado 3 de agosto de 2014, en la localidad de Ayutla, fue asesinado el alcalde panista, Manuel Torres Gómez y su capataz, José de Jesús Hernández por una célula del Cártel Nueva Generación.
El 8 de agosto de 2014, es decir, cinco días después del crimen, el titular de la FGE, Luis Carlos Nájera Gutiérrez de Velasco, anunció en rueda de prensa de la detención de dos personas por su presunta participación en el homicidio, y reveló la identidad de otro sujeto apodado "El Comandante Sergio" como uno de los principales individuos inmiscuidos en el caso; mientras que del homicidio de la familia, no se ha informado sobre los avances en las investigaciones.
Además el fiscal dijo que las investigaciones del caso de Ayutla fueron encabezadas por él junto con su equipo de trabajo.
"Se denota un sesgo, en cuanto lo que es echar andar todo el andamiaje para investigar un caso (familia) y el otro (alcalde) deberían de tomarse (...) todas las circunstancias; los asuntos que lastiman en este caso, a la sociedad", dijo en entrevista Dante Jaime Haro Reyes, investigador en temas de seguridad de la Universidad de Guadalajara (UdeG).
Detalló que el actuar de la FGE pudiera denotar la inclinación de un caso y otros, ya que se pueden ver intereses inmiscuidos.
"Así se trate (...) de como se dice de una familia de escasos recursos, a una familia pudiente, tiene que ser tratado con la misma encomienda, y ese sesgo, a veces por afanes, algunas veces mediáticos, por afanes de interés personal, por afanes de tinte político, desde luego que a veces se presentan y no es lo más recomendable, se tiene que trabajar, y que se cumple de una forma por igual a la sociedad", agregó Haro Reyes.
Reafirmó, que se tiene que trabajar de manera precisa en las investigaciones de cualquier caso que se presente, sin "mirar" a la clase social que pertenece, aunque la FGE presuma de su trabajo transparente.
"La primera preocupación que nosotros vemos, que no se busquen chivos expiatorios, que realmente se detenga a los que son, los verdaderamente responsables a través de las indagatorias y que se siga un juicio; y la otra que no se fabriquen culpables porque es muy fácil agarrar dos o tres, y decir que ellos son (...) vimos un caso muy emblemático, con los barristas del caso del estadio Jalisco, que le fabricaron algunos agentes pruebas, que específicamente estaban en la Fiscalía, queremos que se haga la impartición de justicia adecuada, y que se castigue a los verdaderos responsables, es ese el mensaje que está esperando la ciudadanía", puntualizó, el investigador.
En el crimen en agravio de la familia, no hay muchos avances en las indagatorias y menos personas arrestadas.
El 18 junio de 2014 fue asesinado el policía rural y anteriormente autodefensa en Tepalcatepec, José Santiago Moreno Valencia, de 39 años de edad, además de su esposa Blanca Estela Godínez Chávez, de 35 años, y sus hijos Santiago, Bernabé y Bianca, de 17,15 y 12 años respectivamente, cuando circulaba por una brecha que comunica a Jalisco con Michoacán.
La familia iba a bordo de su camioneta por un camino de terracería con rumbo a su rancho, conocido como en El Salto, en el municipio de Tecalitlán, cuando fueron acribillados; les dispararon en más de 100 ocasiones, con fusiles AK-47.
Por el hecho, la Fiscalía General del Estado ( FGE) inició con las indagatorias del homicidio, junto con la Procuraduría General de Justicia de Michoacán, ya que José Santiago era policía de aquella entidad purépecha, pero no se han detenido a los presuntos responsables, claramente ligados al crimen organizado.
Los hechos ocurrieron en tierras jaliscienses, a un kilómetro de la demarcación con Michoacán.
En otro caso, suscitado el pasado 3 de agosto de 2014, en la localidad de Ayutla, fue asesinado el alcalde panista, Manuel Torres Gómez y su capataz, José de Jesús Hernández por una célula del Cártel Nueva Generación.
El 8 de agosto de 2014, es decir, cinco días después del crimen, el titular de la FGE, Luis Carlos Nájera Gutiérrez de Velasco, anunció en rueda de prensa de la detención de dos personas por su presunta participación en el homicidio, y reveló la identidad de otro sujeto apodado "El Comandante Sergio" como uno de los principales individuos inmiscuidos en el caso; mientras que del homicidio de la familia, no se ha informado sobre los avances en las investigaciones.
Además el fiscal dijo que las investigaciones del caso de Ayutla fueron encabezadas por él junto con su equipo de trabajo.
"Se denota un sesgo, en cuanto lo que es echar andar todo el andamiaje para investigar un caso (familia) y el otro (alcalde) deberían de tomarse (...) todas las circunstancias; los asuntos que lastiman en este caso, a la sociedad", dijo en entrevista Dante Jaime Haro Reyes, investigador en temas de seguridad de la Universidad de Guadalajara (UdeG).
Detalló que el actuar de la FGE pudiera denotar la inclinación de un caso y otros, ya que se pueden ver intereses inmiscuidos.
"Así se trate (...) de como se dice de una familia de escasos recursos, a una familia pudiente, tiene que ser tratado con la misma encomienda, y ese sesgo, a veces por afanes, algunas veces mediáticos, por afanes de interés personal, por afanes de tinte político, desde luego que a veces se presentan y no es lo más recomendable, se tiene que trabajar, y que se cumple de una forma por igual a la sociedad", agregó Haro Reyes.
Reafirmó, que se tiene que trabajar de manera precisa en las investigaciones de cualquier caso que se presente, sin "mirar" a la clase social que pertenece, aunque la FGE presuma de su trabajo transparente.
"La primera preocupación que nosotros vemos, que no se busquen chivos expiatorios, que realmente se detenga a los que son, los verdaderamente responsables a través de las indagatorias y que se siga un juicio; y la otra que no se fabriquen culpables porque es muy fácil agarrar dos o tres, y decir que ellos son (...) vimos un caso muy emblemático, con los barristas del caso del estadio Jalisco, que le fabricaron algunos agentes pruebas, que específicamente estaban en la Fiscalía, queremos que se haga la impartición de justicia adecuada, y que se castigue a los verdaderos responsables, es ese el mensaje que está esperando la ciudadanía", puntualizó, el investigador.