Jalisco
Policías de Tlaquepaque detienen a seis “cazadores” sin documentos
Los señalados fueron arrestados cuando se embriagaban y mataban aves con rifles de caza; usaban vestimenta camuflada
GUADALAJARA, JALISCO.- Un gran número de detonaciones que se escucharon la noche del sábado pasado en los alrededores de la colonia La Calerilla, de Tlaquepaque, alertaron a las personas que habitan los alrededores, pues pensaron que un enfrentamiento armado se llevaba a cabo. Sin embargo, cuando los asustados colonos dieron parte a las autoridades, éstas confirmaron que se trataba de seis sujetos que dijeron estar cazando.
Los hechos se registraron sobre la calle Camino al Rancho La Teja, en su cruce con Camino al Rancho Sevilla, en territorio de Santa Anita. Los detenidos se identificaron con los nombres de: Pedro Reyes Fernández, de 32 años; Alejandro Elizalde Calderón, de 27, Óscar Antonio Órnelas Rodríguez, de 29 y Ricardo González Arreola, de 39, quienes dijeron ser comerciantes. Además, se aprehendió a Guillermo Lémus Sevilla, de 29 años, y José Luis Alberto Pérez Díaz, de 30, cuya ocupación, dijeron, es la agricultura.
A decir de la corporación que cumplimentó su captura, varios reportes ciudadanos llegaron a su central la noche del sábado, pues manifestaban que varios sujetos se encontraban detonando armas de fuego en una zona despoblada y temían por su seguridad.
Por esta razón, la corporación dispuso a varios de sus elementos, quienes al llegar al lugar del reporte (que se localiza a una distancia considerable del lugar en que se encuentra la zona habitacional) constataron que seis “cazadores” disparaban contra las aves que pasaban por ahí.
Al entrevistarse con los sospechosos, los uniformados solicitaron que les entregaran un permiso para la portación del armamento, además de otro que les permitiría realizar las actividades de caza que efectuaban, y al no encontrarles documentación alguna procedieron a arrestarlos, pues además de lo anterior, se encontraban ingiriendo bebidas alcohólicas.
El grupo fue despojado de cinco escopetas del calibre .12 y dos rifles calibre .20, además de casi medio millar de cartuchos útiles para las armas que tenían.
En el lugar se aseguraron 50 casquillos percutidos y varias aves muertas, algunas de las cuales ya habían echado al interior de sus mochilas.
También se les aseguraron prendas de tipo camuflaje, una camioneta Cheyenne, una Grand Cherokee y una Ford, tipo pick up.
A pesar del discurso de caza legal que ofrecieron a los agentes aprehensores, los señalados fueron puestos a disposición de un agente del Ministerio Público Federal, quien establecerá de forma certera la situación jurídica que les depara.
Los hechos se registraron sobre la calle Camino al Rancho La Teja, en su cruce con Camino al Rancho Sevilla, en territorio de Santa Anita. Los detenidos se identificaron con los nombres de: Pedro Reyes Fernández, de 32 años; Alejandro Elizalde Calderón, de 27, Óscar Antonio Órnelas Rodríguez, de 29 y Ricardo González Arreola, de 39, quienes dijeron ser comerciantes. Además, se aprehendió a Guillermo Lémus Sevilla, de 29 años, y José Luis Alberto Pérez Díaz, de 30, cuya ocupación, dijeron, es la agricultura.
A decir de la corporación que cumplimentó su captura, varios reportes ciudadanos llegaron a su central la noche del sábado, pues manifestaban que varios sujetos se encontraban detonando armas de fuego en una zona despoblada y temían por su seguridad.
Por esta razón, la corporación dispuso a varios de sus elementos, quienes al llegar al lugar del reporte (que se localiza a una distancia considerable del lugar en que se encuentra la zona habitacional) constataron que seis “cazadores” disparaban contra las aves que pasaban por ahí.
Al entrevistarse con los sospechosos, los uniformados solicitaron que les entregaran un permiso para la portación del armamento, además de otro que les permitiría realizar las actividades de caza que efectuaban, y al no encontrarles documentación alguna procedieron a arrestarlos, pues además de lo anterior, se encontraban ingiriendo bebidas alcohólicas.
El grupo fue despojado de cinco escopetas del calibre .12 y dos rifles calibre .20, además de casi medio millar de cartuchos útiles para las armas que tenían.
En el lugar se aseguraron 50 casquillos percutidos y varias aves muertas, algunas de las cuales ya habían echado al interior de sus mochilas.
También se les aseguraron prendas de tipo camuflaje, una camioneta Cheyenne, una Grand Cherokee y una Ford, tipo pick up.
A pesar del discurso de caza legal que ofrecieron a los agentes aprehensores, los señalados fueron puestos a disposición de un agente del Ministerio Público Federal, quien establecerá de forma certera la situación jurídica que les depara.