Jalisco
Persisten malas prácticas viales en el Centro tapatío
La mayoría de unidades que incurren en faltas viales son de empresas que proveen de mercancía a los establecimientos del Centro
GUADALAJARA, JALISCO (19/ENE/2013).- A poco más de dos meses de iniciado el operativo de fotomultas móviles en el Centro Histórico de Guadalajara, la estrategia implementada por la Secretaría de Vialidad para sancionar automovilistas mal estacionados y acelerar el desplazamiento en el corazón de la Perla Tapatía poco ha disminuido la incidencia de faltas.
Los vehículos en línea amarilla, zonas para discapacitados e incluso sobre banquetas, siguen siendo la constante. Incluso las unidades del Ayuntamiento de Guadalajara son estacionadas en los andadores, según se pudo corroborar en un recorrido realizado ayer al mediodía por las calles del primer cuadro.
La gran mayoría de unidades que incurren en faltas viales son de empresas que proveen de mercancía a los establecimientos del Centro, pero también se observan automovilistas que prefieren detener su vehículo en la vía de tránsito mientras el copiloto desciende a hacer compras.
La zona próxima al Mercado Corona sigue siendo de las más conflictivas, pues ahí se pueden ver autos estacionados en doble fila, de tal forma que interrumpen el carril de circulación y, por ende, la velocidad del resto de unidades.
La calle Reforma, en las proximidades de la Preparatoria 1, es otro sitio donde la falta de estacionamiento incita a varios conductores a dejar su vehículo en doble fila, y descender de éste por el lado del copiloto con el fin de evitar que les impacte alguna de las unidades del transporte público que transitan por ahí.
Los andadores peatonales también son zona de estacionamiento para automotores; aunque hay algunos que cargan mercancía, o son vehículos oficiales cuyos tripulantes realizan alguna actividad (atención al cableado, por ejemplo), varios de ellos son particulares que dejan solos y por periodos prolongados.
Canaco busca acercamiento con Vialidad
El titular de la Delegación Centro Histórico de la Cámara Nacional de Comercio Servicios y Turismo de Guadalajara (Canaco), Raúl González, menciona que a finales de este mes buscará reunirse con la Secretaría de Vialidad y Transporte (SVyT) para conocer datos a fondo sobre el operativo de fotomultas que aplica desde el primero desde noviembre pasado.
Aunque al momento desconoce sí hay resultados positivos, González percibe menos problemas viales en ciertas calles del corazón de la ciudad, como Independencia.
Desconocen operativo
El flujo vehicular sobrepasa la capacidad de las vialidades del Centro, y este caos lo intensifican los autos estacionados en sitios prohibidos, coinciden ciudadanos consultados por este medio.
“Eso ocasiona accidentes porque (están parados) pasa uno y luego se mueven y nos asustan o nos atropellan; obstruyen al peatón”, expresa Elva Macías.
Parte de la responsabilidad del caos que se vive en el Centro “es de las autoridades”, pues son omisas sus acciones para poner orden, señala Carmen Luna. “No hacen bien su trabajo, la verdad. Aquí en el Centro se estacionan mucho los carros, cuando la calle es para que pasen en doble carril, y no se vale, porque te atoran. Es ahí cuando ellos deberían de hacer su trabajo, moviendo el tráfico”.
Tanto Carmen Luna como otras seis personas consultadas aseguraron que desconocían la medida de fotomultas implementada por las autoridades viales a principios de noviembre.
FRASE
''Toreamos los carros y nos echan la viga. Si nos metemos poquito o nos atravesamos, siempre nos la recuerdan''.
Ignacio Núñez, peatón en el Centro.
SIGUE LA CORRUPCIÓN
Aunque los mandos operativos de la Secretaría de Vialidad aseguran que los agentes ya no levantan folios en el primer cuadro de Guadalajara, luego de que se activó el operativo de fotomultas con cámaras móviles, los comerciantes de la zona aseguran haber atestiguado “transacciones”, e incluso “pedir permisos” para descargar la mercancía que les llevan sus proveedores.
“Descargamos súper rápido; que no se den cuenta porque sí nos multan”, explica Lupita Magaña, dueña de una tienda de regalos en la calle Juan Manuel. Pero ya no es suficiente con esconderse de los agentes, pues las camionetas que recorren el Centro mientras toman fotomultas “son más difícil de librar”.
“A nosotros como comerciantes nos afecta; nuestro proveedor a veces no quiere traer la mercancía porque no tenemos dónde descargar, y dicen: ‘no, es que después nos levantan infracción’”.
Una salida: “pedir permiso” a los elementos de Vialidad que recorren el área para descargar. El encargado de una papelería ubicada en la calle Juan Manuel, quien rehusó ventilar su nombre real, menciona que por la zona es común ver grúas que se llevan los autos mal estacionados.
“Es puro relajo eso (las fotomultas). Las grúas se los llevan dos o tres cuadras, ahí los bajan y les dan dinero y listo. Nos ha tocado con los mismos clientes”.
Cuando algún agente vial está cerca, Rosa Martínez, dueña de una juguetería en Juan Manuel, también opta por pedir permiso. En el caso de sus clientes y otros automovilistas que se estacionan en línea amarilla afuera de su negocio, ella asegura ver, al menos una vez por semana, la entrega de “mordida” al policía vial. “Hasta me dan ganas de grabarlos con el celular”, dice.
La rapidez y la amistad es la técnica con la que Juan Manuel Meza, encargado de una paletería, y sus proveedores, se salvan de multas de tránsito. Por un lado descargan lo más rápido posible, y además “son amigos” de los vigilantes de la zona, por lo que hay más flexibilidad al momento de cargar y descargar.
Los vehículos en línea amarilla, zonas para discapacitados e incluso sobre banquetas, siguen siendo la constante. Incluso las unidades del Ayuntamiento de Guadalajara son estacionadas en los andadores, según se pudo corroborar en un recorrido realizado ayer al mediodía por las calles del primer cuadro.
La gran mayoría de unidades que incurren en faltas viales son de empresas que proveen de mercancía a los establecimientos del Centro, pero también se observan automovilistas que prefieren detener su vehículo en la vía de tránsito mientras el copiloto desciende a hacer compras.
La zona próxima al Mercado Corona sigue siendo de las más conflictivas, pues ahí se pueden ver autos estacionados en doble fila, de tal forma que interrumpen el carril de circulación y, por ende, la velocidad del resto de unidades.
La calle Reforma, en las proximidades de la Preparatoria 1, es otro sitio donde la falta de estacionamiento incita a varios conductores a dejar su vehículo en doble fila, y descender de éste por el lado del copiloto con el fin de evitar que les impacte alguna de las unidades del transporte público que transitan por ahí.
Los andadores peatonales también son zona de estacionamiento para automotores; aunque hay algunos que cargan mercancía, o son vehículos oficiales cuyos tripulantes realizan alguna actividad (atención al cableado, por ejemplo), varios de ellos son particulares que dejan solos y por periodos prolongados.
Canaco busca acercamiento con Vialidad
El titular de la Delegación Centro Histórico de la Cámara Nacional de Comercio Servicios y Turismo de Guadalajara (Canaco), Raúl González, menciona que a finales de este mes buscará reunirse con la Secretaría de Vialidad y Transporte (SVyT) para conocer datos a fondo sobre el operativo de fotomultas que aplica desde el primero desde noviembre pasado.
Aunque al momento desconoce sí hay resultados positivos, González percibe menos problemas viales en ciertas calles del corazón de la ciudad, como Independencia.
Desconocen operativo
El flujo vehicular sobrepasa la capacidad de las vialidades del Centro, y este caos lo intensifican los autos estacionados en sitios prohibidos, coinciden ciudadanos consultados por este medio.
“Eso ocasiona accidentes porque (están parados) pasa uno y luego se mueven y nos asustan o nos atropellan; obstruyen al peatón”, expresa Elva Macías.
Parte de la responsabilidad del caos que se vive en el Centro “es de las autoridades”, pues son omisas sus acciones para poner orden, señala Carmen Luna. “No hacen bien su trabajo, la verdad. Aquí en el Centro se estacionan mucho los carros, cuando la calle es para que pasen en doble carril, y no se vale, porque te atoran. Es ahí cuando ellos deberían de hacer su trabajo, moviendo el tráfico”.
Tanto Carmen Luna como otras seis personas consultadas aseguraron que desconocían la medida de fotomultas implementada por las autoridades viales a principios de noviembre.
FRASE
''Toreamos los carros y nos echan la viga. Si nos metemos poquito o nos atravesamos, siempre nos la recuerdan''.
Ignacio Núñez, peatón en el Centro.
SIGUE LA CORRUPCIÓN
Aunque los mandos operativos de la Secretaría de Vialidad aseguran que los agentes ya no levantan folios en el primer cuadro de Guadalajara, luego de que se activó el operativo de fotomultas con cámaras móviles, los comerciantes de la zona aseguran haber atestiguado “transacciones”, e incluso “pedir permisos” para descargar la mercancía que les llevan sus proveedores.
“Descargamos súper rápido; que no se den cuenta porque sí nos multan”, explica Lupita Magaña, dueña de una tienda de regalos en la calle Juan Manuel. Pero ya no es suficiente con esconderse de los agentes, pues las camionetas que recorren el Centro mientras toman fotomultas “son más difícil de librar”.
“A nosotros como comerciantes nos afecta; nuestro proveedor a veces no quiere traer la mercancía porque no tenemos dónde descargar, y dicen: ‘no, es que después nos levantan infracción’”.
Una salida: “pedir permiso” a los elementos de Vialidad que recorren el área para descargar. El encargado de una papelería ubicada en la calle Juan Manuel, quien rehusó ventilar su nombre real, menciona que por la zona es común ver grúas que se llevan los autos mal estacionados.
“Es puro relajo eso (las fotomultas). Las grúas se los llevan dos o tres cuadras, ahí los bajan y les dan dinero y listo. Nos ha tocado con los mismos clientes”.
Cuando algún agente vial está cerca, Rosa Martínez, dueña de una juguetería en Juan Manuel, también opta por pedir permiso. En el caso de sus clientes y otros automovilistas que se estacionan en línea amarilla afuera de su negocio, ella asegura ver, al menos una vez por semana, la entrega de “mordida” al policía vial. “Hasta me dan ganas de grabarlos con el celular”, dice.
La rapidez y la amistad es la técnica con la que Juan Manuel Meza, encargado de una paletería, y sus proveedores, se salvan de multas de tránsito. Por un lado descargan lo más rápido posible, y además “son amigos” de los vigilantes de la zona, por lo que hay más flexibilidad al momento de cargar y descargar.