Jalisco
Operativos policiales 'queman' a comerciantes de autopartes legales
Varios negocios de la calle 5 de febrero en Guadalajara sufren el peor año de ventas
GUADALAJARA, JALISCO (21/OCT/2013).- De ganar cinco mil pesos diarios, y de tener 20 clientes diarios, ahora los comerciantes legales de refacciones en la calle 5 de febrero ganan, máximo, 700 pesos, y tienen cinco clientes al día; todo por la fama del mencionado lugar.
Esta es una de las razones por las que varios vendedores están renunciando, dice Alberto González, encargado de "Refacciones Beto" que ha resentido una baja de la mitad de sus ventas, "porque si les piden una factura de las partes que venden, no las tienen. Y si no pueden comprobar los policías dicen que es robado, y los clausuran. Aparte no hay dinero, las únicas que compran son las aseguradoras".
Otro factor son los que venden autopartes robadas que trabajan en la calle, concuerdan varios comerciantes de la calle 5 de febrero; que atribuyen la permanencia del problema a la falta de rigor y transparencia de los operativos de la policía y a los ciudadanos que compran a los delincuentes.
Alberto tiene 28 años, y nunca le han tenido que cerrar su negocio, ya que no le han comprobado que venda productos robados, aún con las cuatro ocasiones que lo han revisado.
Hay quienes quieren cambiar de giro
Por su parte, Edmundo Navarro pretende cambiar de giro. Aprueba las acciones de las autoridades, sin embargo, ya no saca para mantener el negocio de venta de refacciones. "La zona se quemó (desprestigió) por los operativos, y están pagando justos por pecadores".
Ahora tiene una tienda de abarrotes, justo a lado del comercio de autopartes; actualmente vende más refrescos que espejos.
"Si yo le vendo a una persona sin factura, al cliente se lo lleva la policía, porque no puede comprobar que no es robado. La gente se asusta cuando hay operativos, y no vendemos nada, y posterior, tarda quince días en lo que la gente vuelve a venir", dice Alberto Ayala, otro comerciante de la 5 de febrero.
Denuncia que los operativos nunca se han dirigido a detener a las personas que lideran la venta de autopartes robadas, "al siguiente día están afuera de mi tienda, vendiendo".
El último operativo lo llevó a cabo la Fiscalía General del Estado el viernes pasado en cinco puntos de la zona, debido a una averiguación previa iniciada el 8 de octubre de 2013, misma que provocó que fueran asegurados siete locales.
Agentes del Ministerio Público, secretarios, actuarios y personal administrativo de la dependencia de procuración de justicia se hicieron presentes en los comercios.
En operativos anteriores a Benjamín Aguilar, quien repara accesorios de autos, llegaron a revisarle agentes armados, "me pidieron facturas de todas las piezas, y no, está difícil tenerla, porque yo reparo las piezas".
Al final, Benjamín mostró que sus licencias y permisos estaban al día, pero hasta ahora no ha tenido razones para valorar que no le hayan clausurado su "changarro", porque "no hay nada de chamba".
Cómo saber quiénes venden piezas robadas
Jóvenes, en su mayoría, motociclistas, y ambulantes; así puede reconocerse a las personas que venden refacciones y autopartes de carros en la calle 5 de febrero.
Las características en las que concuerdan los comerciantes legales son:
-Venden a un precio más barato
-Son autopartes nuevas
-Se acercan a los transeúntes a preguntar qué accesorio busca
-Acuden a otro lugar a conseguir el accesorio
-No están en un local establecido
-No otorgan factura
Víctor Rosas, quien acompaña a Alberto al atender "Refacciones Beto", agrega que los compradores tienen responsabilidad en la existencia de los llamados "coyotes". "Las personas se dan cuenta que son robadas y las compran, les pagan a los asaltantes para que lo sigan haciendo (...) Las consecuencias recaen sobre los negocios, a ellos nunca los vana a agarrar porque están en la calle".
También Alberto Ayala reprocha la actitud de algunos ciudadanos "porque se le facilita les compran, por la flojera de estar buscando (...) Eso se da desde ocho años atrás de que la gente empezó a coyotear, la gente tiene la culpa".
Frase
"La gente es floja, con tal de ahorrarse la caminada, o estacionarse, les compra a los 'coyotes'": Víctor Rosas, encargado de "Refacciones Beto", en la calle 5 de febrero.
Esta es una de las razones por las que varios vendedores están renunciando, dice Alberto González, encargado de "Refacciones Beto" que ha resentido una baja de la mitad de sus ventas, "porque si les piden una factura de las partes que venden, no las tienen. Y si no pueden comprobar los policías dicen que es robado, y los clausuran. Aparte no hay dinero, las únicas que compran son las aseguradoras".
Otro factor son los que venden autopartes robadas que trabajan en la calle, concuerdan varios comerciantes de la calle 5 de febrero; que atribuyen la permanencia del problema a la falta de rigor y transparencia de los operativos de la policía y a los ciudadanos que compran a los delincuentes.
Alberto tiene 28 años, y nunca le han tenido que cerrar su negocio, ya que no le han comprobado que venda productos robados, aún con las cuatro ocasiones que lo han revisado.
Hay quienes quieren cambiar de giro
Por su parte, Edmundo Navarro pretende cambiar de giro. Aprueba las acciones de las autoridades, sin embargo, ya no saca para mantener el negocio de venta de refacciones. "La zona se quemó (desprestigió) por los operativos, y están pagando justos por pecadores".
Ahora tiene una tienda de abarrotes, justo a lado del comercio de autopartes; actualmente vende más refrescos que espejos.
"Si yo le vendo a una persona sin factura, al cliente se lo lleva la policía, porque no puede comprobar que no es robado. La gente se asusta cuando hay operativos, y no vendemos nada, y posterior, tarda quince días en lo que la gente vuelve a venir", dice Alberto Ayala, otro comerciante de la 5 de febrero.
Denuncia que los operativos nunca se han dirigido a detener a las personas que lideran la venta de autopartes robadas, "al siguiente día están afuera de mi tienda, vendiendo".
El último operativo lo llevó a cabo la Fiscalía General del Estado el viernes pasado en cinco puntos de la zona, debido a una averiguación previa iniciada el 8 de octubre de 2013, misma que provocó que fueran asegurados siete locales.
Agentes del Ministerio Público, secretarios, actuarios y personal administrativo de la dependencia de procuración de justicia se hicieron presentes en los comercios.
En operativos anteriores a Benjamín Aguilar, quien repara accesorios de autos, llegaron a revisarle agentes armados, "me pidieron facturas de todas las piezas, y no, está difícil tenerla, porque yo reparo las piezas".
Al final, Benjamín mostró que sus licencias y permisos estaban al día, pero hasta ahora no ha tenido razones para valorar que no le hayan clausurado su "changarro", porque "no hay nada de chamba".
Cómo saber quiénes venden piezas robadas
Jóvenes, en su mayoría, motociclistas, y ambulantes; así puede reconocerse a las personas que venden refacciones y autopartes de carros en la calle 5 de febrero.
Las características en las que concuerdan los comerciantes legales son:
-Venden a un precio más barato
-Son autopartes nuevas
-Se acercan a los transeúntes a preguntar qué accesorio busca
-Acuden a otro lugar a conseguir el accesorio
-No están en un local establecido
-No otorgan factura
Víctor Rosas, quien acompaña a Alberto al atender "Refacciones Beto", agrega que los compradores tienen responsabilidad en la existencia de los llamados "coyotes". "Las personas se dan cuenta que son robadas y las compran, les pagan a los asaltantes para que lo sigan haciendo (...) Las consecuencias recaen sobre los negocios, a ellos nunca los vana a agarrar porque están en la calle".
También Alberto Ayala reprocha la actitud de algunos ciudadanos "porque se le facilita les compran, por la flojera de estar buscando (...) Eso se da desde ocho años atrás de que la gente empezó a coyotear, la gente tiene la culpa".
Frase
"La gente es floja, con tal de ahorrarse la caminada, o estacionarse, les compra a los 'coyotes'": Víctor Rosas, encargado de "Refacciones Beto", en la calle 5 de febrero.