Jalisco
Molienda en verde, reto del sector cañero del Estado
Las máquinas cosechadoras cortan las plantas sin necesidad de que se quemen las parcelas, por lo que se tiene un mejor aprovechamiento de la sacarosa
GUADALAJARA, JALISCO.- El corte y molienda de la caña de azúcar en verde es un reto apremiante para la agricultura cañera en Jalisco y de otras zonas productoras del país, dado que con este procedimiento se evitarían diversos problemas ambientales y se tendría más rentabilidad, tanto para el productor como para los ingenios azucareros.
Por lo pronto, durante 2009 se canalizaron recursos por 15.9 millones de pesos para la adquisición de seis máquinas cosechadoras y cinco alzadoras, que son un paso importante para la modernización del campo cañero jalisciense, según lo informó el delegado de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), Trinidad Muñoz Pérez.
Las máquinas cosechadoras cortan las plantas sin necesidad de que se quemen las parcelas, por lo que se tiene un mejor aprovechamiento de la sacarosa (el edulcorante de esta gramínea) y se termina con el viejo problema de las quemas agrícolas, que en las temporadas de zafra han sido una fuente de riesgo en la generación de incendios, tanto en los bosques como en terrenos de pastizales.
El funcionario hizo notar que la molienda en verde de la caña implica inversiones de importancia. Citó que la cosechadora para este propósito tiene un costo de 340 mil dólares.
Además, otra limitación es que la molienda en verde sólo se presta en terrenos planos, por lo que no procede en tierras de pendiente pronunciada.
Al comentar sobre la necesidad de reducir costos de la producción de caña, indicó que la mecanización del corte y molienda de este producto es un factor importante, por lo que se tiene actualmente como una modalidad que es apoyada en recursos fiscales a favor de los cañeros que se interesan en la compra de la maquinaria para tal propósito.
Por cierto, de parte de las organizaciones de cañeros se han impulsado –además de programas de mecanización de la actividad en el campo– otras acciones enfocadas a mayor productividad, como el mejoramiento de los suelos con prácticas que contrarresten la acidez de las tierras, así como nuevas obras de riego en varias regiones de Jalisco que tienen presas de importancia, como Tamazula (zona de abastecimiento del ingenio del mismo nombre) y Tomatlán, donde se pretende establecer una nueva zona cañera para contar con materia prima para la generación de etanol.
El corte y la molienda de la caña en verde termina con el empleo de los jornaleros agrícolas migratorios que acuden a las zonas de los ingenios en tiempos de zafras. Sin embargo, se considera que esta mano de obra puede ser fácilmente absorbida por los cultivos de invernaderos que también son otra prioridad en las políticas en marcha en el campo mexicano, como se ha mostrado en varias regiones de Jalisco en los años recientes.
La caña de azúcar en Jalisco
La superficie cañera en Jalisco supera las 60 mil hectáreas en las zonas de abasto de los ingenios de Tala, Tamazula, Autlán, Ameca, Casimiro Castillo y Bellavista, donde actualmente se desarrolla la zafra 2009-2010.
Jalisco es el segundo productor de caña, después de Veracruz, Entidad líder con 21 ingenios.
Fuente. Sagarpa.
Por lo pronto, durante 2009 se canalizaron recursos por 15.9 millones de pesos para la adquisición de seis máquinas cosechadoras y cinco alzadoras, que son un paso importante para la modernización del campo cañero jalisciense, según lo informó el delegado de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), Trinidad Muñoz Pérez.
Las máquinas cosechadoras cortan las plantas sin necesidad de que se quemen las parcelas, por lo que se tiene un mejor aprovechamiento de la sacarosa (el edulcorante de esta gramínea) y se termina con el viejo problema de las quemas agrícolas, que en las temporadas de zafra han sido una fuente de riesgo en la generación de incendios, tanto en los bosques como en terrenos de pastizales.
El funcionario hizo notar que la molienda en verde de la caña implica inversiones de importancia. Citó que la cosechadora para este propósito tiene un costo de 340 mil dólares.
Además, otra limitación es que la molienda en verde sólo se presta en terrenos planos, por lo que no procede en tierras de pendiente pronunciada.
Al comentar sobre la necesidad de reducir costos de la producción de caña, indicó que la mecanización del corte y molienda de este producto es un factor importante, por lo que se tiene actualmente como una modalidad que es apoyada en recursos fiscales a favor de los cañeros que se interesan en la compra de la maquinaria para tal propósito.
Por cierto, de parte de las organizaciones de cañeros se han impulsado –además de programas de mecanización de la actividad en el campo– otras acciones enfocadas a mayor productividad, como el mejoramiento de los suelos con prácticas que contrarresten la acidez de las tierras, así como nuevas obras de riego en varias regiones de Jalisco que tienen presas de importancia, como Tamazula (zona de abastecimiento del ingenio del mismo nombre) y Tomatlán, donde se pretende establecer una nueva zona cañera para contar con materia prima para la generación de etanol.
El corte y la molienda de la caña en verde termina con el empleo de los jornaleros agrícolas migratorios que acuden a las zonas de los ingenios en tiempos de zafras. Sin embargo, se considera que esta mano de obra puede ser fácilmente absorbida por los cultivos de invernaderos que también son otra prioridad en las políticas en marcha en el campo mexicano, como se ha mostrado en varias regiones de Jalisco en los años recientes.
La caña de azúcar en Jalisco
La superficie cañera en Jalisco supera las 60 mil hectáreas en las zonas de abasto de los ingenios de Tala, Tamazula, Autlán, Ameca, Casimiro Castillo y Bellavista, donde actualmente se desarrolla la zafra 2009-2010.
Jalisco es el segundo productor de caña, después de Veracruz, Entidad líder con 21 ingenios.
Fuente. Sagarpa.