Jalisco
Mario Molina, de visita en Guadalajara
Recibirá Doctorado Honoris Causa por la UdeG
GUADALAJARA, JALISCO.- El cambio de tecnología para prevenir que la temperatura del planeta no suba más de dos grados y, con ello, evitar los devastadores efectos del cambio climático, costaría del uno al dos por ciento del Producto Interno Bruto mundial, aseguró el Premio Nobel de Química, Mario Molina Henríquez, quien se encuentra de visita en nuestra ciudad con motivo del programa líderes académicos del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, Campus Guadalajara.
“Lo que está muy claro es que, aunque hay un costo, que esa es la dificultad, éste no es enorme, es del orden del uno o dos por ciento del producto interno global, y el costo de no hacer nada es mucho mayor por los extremos del clima. Ya lo vemos en México con las sequías e inundaciones”.
La actividad humana, apunta, ya provocó cambios significativos en el medio ambiente, tras haber modificado, hasta este momento, más de la superficie de la Tierra, y será a la próxima generación a la que le tocará vivir las consecuencias.
“Lo que queremos hacer de ahora en adelante es proteger el medio ambiente, ese es el reto, y sí se puede”.
Aunque el cambio climático es un problema que atañe a toda la humanidad, son los países más industrializados del mundo (G-8) los que en más alta proporción han contribuido al deterioro del medio ambiente.
No obstante, abunda el científico, todos estos países ya han tomado conciencia de la problemática que se avecina, si es que no se logra un acuerdo no sólo entre las principales potencias económicas, sino entre todos los países del mundo, para reducir su dependencia a los combustibles fósiles.
En ese sentido, Mario Molina celebra que México tome un papel activo respecto al cambio climático, facilitando la comunicación entre los países desarrollados con los que aún se encuentran en vías de desarrollo.
“Lo que está muy claro es que, aunque hay un costo, que esa es la dificultad, éste no es enorme, es del orden del uno o dos por ciento del producto interno global, y el costo de no hacer nada es mucho mayor por los extremos del clima. Ya lo vemos en México con las sequías e inundaciones”.
La actividad humana, apunta, ya provocó cambios significativos en el medio ambiente, tras haber modificado, hasta este momento, más de la superficie de la Tierra, y será a la próxima generación a la que le tocará vivir las consecuencias.
“Lo que queremos hacer de ahora en adelante es proteger el medio ambiente, ese es el reto, y sí se puede”.
Aunque el cambio climático es un problema que atañe a toda la humanidad, son los países más industrializados del mundo (G-8) los que en más alta proporción han contribuido al deterioro del medio ambiente.
No obstante, abunda el científico, todos estos países ya han tomado conciencia de la problemática que se avecina, si es que no se logra un acuerdo no sólo entre las principales potencias económicas, sino entre todos los países del mundo, para reducir su dependencia a los combustibles fósiles.
En ese sentido, Mario Molina celebra que México tome un papel activo respecto al cambio climático, facilitando la comunicación entre los países desarrollados con los que aún se encuentran en vías de desarrollo.