Jalisco

Los tapatíos apoyan el tianguis navideño de El Refugio

Tanto comerciantes como clientes ven positivo el cambio de ubicación del mercado que anteriormente se colocaba en el Jardín de San José

GUADALAJARA, JALISCO (16/NOV/2015).- Las personas “hormiguean” en el tianguis navideño de El Refugio. En la esquina de Angulo y Federalismo, los clientes miran cómo los trabajadores cargan y podan árboles de Navidad. En la mitad de un estrecho pasillo, observan cómo Édgar Oswaldo arregla las luces de una clienta frecuente que llegó a buscarlo; discuten el costo de un paquete de esferas. Se sorprenden por el precio de un nacimiento; observan las novedades en un espacio que, según algunos, está mejor que el apretujado Jardín de San José, anterior espacio en el que se ubicaban estos vendedores que fueron reubicados por el Ayuntamiento de Guadalajara.

Gilberto Luna Hernández vende árboles de Navidad desde hace más de 50 años. De tipo canadiense y japonés, los costos van desde 450 pesos a mil 200 pesos, dependiendo del tamaño, que puede llegar hasta los tres metros de altura. Gilberto colocó su puesto el pasado sábado, a las 08:00 horas, y desde ese día sus clientes, que lo siguen desde hace 30 años, llegaron al tianguis para apoyarlo.

A unos metros, Miguel Campos batalla para terminar de poner su puesto, en el que vende árboles navideños. Este comerciante dice que desconoce el motivo del cambio, pero afirma que la respuesta de las personas, al igual que en San José, ha sido favorable.

Sin embargo, pide al Ayuntamiento de Guadalajara que aumente la seguridad en lo s alrededores del espacio y que coloque mantas en el anterior sitio en el que se ubicaban, para que la gente sepa que están en El Refugio.

Isela García, vendedora de luces navideñas, comenta que ella creía que el tianguis estaría solo, pero desde el sábado comenzó a ver que las personas llenaban los pasillos. “Empezamos a vender y hubo respuesta de la gente, que ya nos está ubicando. Estuvimos un poquito con gente”.

Rosario García acudió al tianguis a comprar luces y esferas. Se sorprendió por las novedades que vio en los puestos. Le gusta la nueva ubicación por su amplitud y porque es de fácil acceso. “Hay mucho espacio, está muy tranquilo, muy seguro. Que vengan. Hay muchísima variedad y surtido”.

Al igual que ella, Rosalba Pérez, quien llegó desde Tesistán con el objetivo de arreglar sus luces, se siente más más cómoda en el nuevo sitio, pues en el anterior había más densidad opresiva.

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