Jalisco
Llevarán programas anti-bullying a escuelas del Oriente
Autoridades, academia y sociedad civil se unen para reducir la violencia en los planteles educativos
GUADALAJARA, JALISCO (09/MAY/2013).- A través de una estrategia tripartita en la que colaborarán autoridades públicas, la academia y la sociedad civil, 35 escuelas del Oriente de la ciudad de Guadalajara contarán próximamente con programas formulados para la prevención y combate de la violencia entre los alumnos, o visto desde otra perspectiva, para la promoción de valores y hábitos propicios para una cultura de paz.
De forma específica, esto se llevará a la práctica por un acuerdo entre el Ayuntamiento de Guadalajara y la Secretaría de Educación Jalisco (SEJ), junto a la Universidad Enrique Díaz de León y la Asociación Jalisciense de Padres de Familia en Contra de la Violencia y el Acoso Escolar en la Educación Básica A. C. (Asjapava).
El objetivo es que la casa de estudios mencionada proporcione 250 psicólogos que prestarán su servicio social en los planteles de la ciudad, desarrollando sesiones con la comunidad educativa en general, esto es, tanto con el alumnado como con el personal docente y padres de familia para tratar esta problemática.
Asjapava, que es encabezada por María del Refugio Ruíz Moreno, aprovechando la experiencia que ha adquirido en esta materia desde el ámbito ciudadano, podrá proponer nuevas estrategias y abordajes para la reducción del también llamado bullying, dijo el presidente municipal de Guadalajara, Ramiro Hernández García.
Hernández García destacó que la violencia en las escuelas termina por presentar vínculos con la desintegración familiar, y también con la delincuencia, y dijo con respecto a los alumnos que se vuelven agresores de sus iguales:
"El destino de muchos muchachos de estos son las pandillas, porque es el espacio donde se sienten en familia, donde sienten que tienen el respaldo y la fuerza que les da el estar en comunidad; van supliendo el vacío de la familia a partir de integrarse en grupos, y pierden el sentido de la orientación y rumbo, y empieza a afectar también sus conductas. Al rato la única manera de estimularse está en el consumo de alcohol y drogas, y luego, las consecuencias que todos observamos que se están presentando".
Por su parte, el vicepresidente del Colegio de Abogados de la universidad citada, advirtió que "los niños que violentan también son víctimas; si una institución social, por ejemplo, la familia o la escuela, tiene una estructura rígida, basada en la autoridad, determina a que los niños reproducirán esa misma estructura en su vida cotidiana", de ahí que llamó también a la construcción de "una nueva cultura por la paz, trabajando por la no violencia, dentro y fuera de los planteles escolares, donde la ética y el reconocimientos de los derechos humanos sean la divisa para una nueva forma de convivencia".
EL INFORMADOR / LUIS HERRERA
De forma específica, esto se llevará a la práctica por un acuerdo entre el Ayuntamiento de Guadalajara y la Secretaría de Educación Jalisco (SEJ), junto a la Universidad Enrique Díaz de León y la Asociación Jalisciense de Padres de Familia en Contra de la Violencia y el Acoso Escolar en la Educación Básica A. C. (Asjapava).
El objetivo es que la casa de estudios mencionada proporcione 250 psicólogos que prestarán su servicio social en los planteles de la ciudad, desarrollando sesiones con la comunidad educativa en general, esto es, tanto con el alumnado como con el personal docente y padres de familia para tratar esta problemática.
Asjapava, que es encabezada por María del Refugio Ruíz Moreno, aprovechando la experiencia que ha adquirido en esta materia desde el ámbito ciudadano, podrá proponer nuevas estrategias y abordajes para la reducción del también llamado bullying, dijo el presidente municipal de Guadalajara, Ramiro Hernández García.
Hernández García destacó que la violencia en las escuelas termina por presentar vínculos con la desintegración familiar, y también con la delincuencia, y dijo con respecto a los alumnos que se vuelven agresores de sus iguales:
"El destino de muchos muchachos de estos son las pandillas, porque es el espacio donde se sienten en familia, donde sienten que tienen el respaldo y la fuerza que les da el estar en comunidad; van supliendo el vacío de la familia a partir de integrarse en grupos, y pierden el sentido de la orientación y rumbo, y empieza a afectar también sus conductas. Al rato la única manera de estimularse está en el consumo de alcohol y drogas, y luego, las consecuencias que todos observamos que se están presentando".
Por su parte, el vicepresidente del Colegio de Abogados de la universidad citada, advirtió que "los niños que violentan también son víctimas; si una institución social, por ejemplo, la familia o la escuela, tiene una estructura rígida, basada en la autoridad, determina a que los niños reproducirán esa misma estructura en su vida cotidiana", de ahí que llamó también a la construcción de "una nueva cultura por la paz, trabajando por la no violencia, dentro y fuera de los planteles escolares, donde la ética y el reconocimientos de los derechos humanos sean la divisa para una nueva forma de convivencia".
EL INFORMADOR / LUIS HERRERA