Jalisco
La falta de trabajo lo orilló a vender alcaloides
Serían las primeras cápsulas que le daban a vender, aseguró el detenido, aunque confesó que eventualmente le proporcionaban nuevas dosis
GUADALAJARA, JALISCO.- “Porque no hay trabajo”, un hombre de 50 años dejó de lado su oficio de albañil y comenzó a vender cocaína petrificada en las calles; fue detenido por elementos de la Policía del Estado gracias a un reporte anónimo que lo delataba en plena transacción.
Los hechos ocurrieron en el cruce de las calles Hacienda de la R y Hacienda Bellavista, de la colonia Infonavit Tetlán Río Verde, en Guadalajara. Los operativos estatales informaron que una denuncia ciudadana hacía mención de un hombre vendiendo sustancias ilícitas en ese cruce, por lo que se dirigieron ahí y lograron la captura de Paulino Pérez Gudiño.
El señalado llevaba una mochila tipo “periquera”, en cuyo interior habían 128 cápsulas moradas, que a su vez albergaban un igual número de dosis de piedra base y que dieron un peso estimado de 25 gramos. Además se le aseguraron 436 pesos en efectivo.
“Para venderla” fue lo que replicó el indiciado, luego de que ante micrófonos se le preguntara el destino que daría al alcaloide asegurado. Agregó haberlas adquirido a un par de sujetos, que conoce únicamente bajo los sobrenombres de “El Loco” y “El Tacuache”.
Pérez Gudiño dijo haber comenzado a ofertar narcóticos desde hace cuatro meses, y aunque primero declaró que serían las primeras cápsulas que “le daban a vender”, eventualmente acabó por confesar que comúnmente le eran proporcionadas nuevas dosis, las cuales ponía en venta a 30 pesos cada una y cuya ganancia por unidad era de cinco pesos; el resto sería para “El Loco” y “El Tacuache”.
El presunto narcomenudista y la droga incautada fueron puestos a disposición de un fiscal federal, quien dará seguimiento a su situación jurídica.
Los hechos ocurrieron en el cruce de las calles Hacienda de la R y Hacienda Bellavista, de la colonia Infonavit Tetlán Río Verde, en Guadalajara. Los operativos estatales informaron que una denuncia ciudadana hacía mención de un hombre vendiendo sustancias ilícitas en ese cruce, por lo que se dirigieron ahí y lograron la captura de Paulino Pérez Gudiño.
El señalado llevaba una mochila tipo “periquera”, en cuyo interior habían 128 cápsulas moradas, que a su vez albergaban un igual número de dosis de piedra base y que dieron un peso estimado de 25 gramos. Además se le aseguraron 436 pesos en efectivo.
“Para venderla” fue lo que replicó el indiciado, luego de que ante micrófonos se le preguntara el destino que daría al alcaloide asegurado. Agregó haberlas adquirido a un par de sujetos, que conoce únicamente bajo los sobrenombres de “El Loco” y “El Tacuache”.
Pérez Gudiño dijo haber comenzado a ofertar narcóticos desde hace cuatro meses, y aunque primero declaró que serían las primeras cápsulas que “le daban a vender”, eventualmente acabó por confesar que comúnmente le eran proporcionadas nuevas dosis, las cuales ponía en venta a 30 pesos cada una y cuya ganancia por unidad era de cinco pesos; el resto sería para “El Loco” y “El Tacuache”.
El presunto narcomenudista y la droga incautada fueron puestos a disposición de un fiscal federal, quien dará seguimiento a su situación jurídica.