Jalisco

La Policía estatal asegura narcolaboratorio en Atengo

Un fuerte aroma a químico impregnado en su ropa los delató; a su arresto revelaron la localización de una finca habilitada para la elaboración de crystal

ATENGO, JALISCO.- Regresaban de su centro laboral, ubicado en la zona serrana del Municipio de Atengo, en Jalisco, pero fueron descubiertos por uniformados estatales, quienes extrañados por la presencia de un convoy en la brecha que conduce a la delegación de La Hierbabuena, en la referida localidad, solicitaron su alto. Tras una breve revisión, se constató que el trabajo en que se desempeñaban era ilegal y está penado por la autoridad federal.

 Y es que, Marco Antonio Caña, de 23 años; Eduardo Araiza Madrigal, de 27 (ambos ex integrantes del Ejército Mexicano); Jesús Hernández Vargas, de 28; Luis Eduardo Jiménez Rivera, de 23 y Vidal Tapia Jiménez, de 28 (otrora oficial de policía en Apatzingán, Michoacán); fueron descubiertos en posesión de varios implementos comúnmente usados para la elaboración de la droga sintética conocida como crystal, así como dos armas largas y varios tiros útiles.

Aunque eventualmente confesaron desempeñarse como procesadores de ese alcaloide, la labor de los operativos rurales de la Secretaría de Seguridad Pública los llevó a continuar el interrogatorio, siendo así que los detenidos —cuyo aroma particular a químicos, impregnado en los vehículos en que viajaban, los delató en primera instancia— revelaron la localización de un narcolaboratorio que podría pertenecer al cártel de “Los Valencia”.

En el lugar referido por el quinteto, los uniformados dieron con una finca habilitada como laboratorio clandestino, en el cual a simple vista se apreciaban varios tambos de plástico con capacidad de 200 litros y varios utensilios comúnmente empleados en la elaboración de drogas sintéticas.  

 En su declaración emitida a la prensa, todos (a excepción de Jiménez Rivera) aceptaron su responsabilidad en la manufactura de crystal, pero agregaron que fue Marco Antonio Caña quien les había invitado a iniciarse en ese ilícito. Los implementos, dijeron, eran proveídos por un sujeto conocido bajo el sobrenombre de “El Águila”, quien a su vez recibe el material de otro individuo conocido únicamente como “El Mencho”.

 Sobre las ganancias que este delito les generaría, coincidieron en que recibían una paga semanal que rondaba entre los 10 y 15 mil pesos, en tanto se cumpliera con la “meta” de fabricar 25 kilogramos de la referida droga dentro de los siete días que comprenden la semana.

 Asimismo, informaron contar con la colaboración de otro individuo conocido como “El Texas”, pero al parecer este no se encontraba con ellos cuando regresaban de su labor y, por ende, no fue apresado.

 Los señalados, que ya fueron puestos a disposición de la Procuraduría General de la República ( PGR) para su investigación, fueron despojados de una escopeta calibre .12 con dos tiros útiles, un fusil de asalto AR-15 con dos cargadores abastecidos y 39 cartuchos en función, así como dos bolsas de plástico en cuyo interior había 80 y 105 gramos del alcaloide que fabricaban y un recipiente con 10 mililitros de un líquido viscoso que será sometido a estudios para corroborar de qué se trata.

Mientras tanto, el probable narcolaboratorio quedó resguardado por personal de la Policía del Estado, en tanto se realizan los peritajes necesarios para conocer la cantidad exacta de químicos y droga terminada que ese lugar podría albergar.

Temas

Sigue navegando