Jalisco
La PGJE arraiga a dos presuntas extorsionadoras
Dos mujeres que se dedicaban a la extorsión telefónica fueron detenidas y se mantienen bajo arraigo por la Procuraduría de Justicia.
GUADALAJARA, JALISCO.- Dos mujeres que se dedicaban a la extorsión telefónica y que operaban en confabulación con una banda organizada que realiza este tipo de ilícitos desde el Reclusorio Norte, en el Distrito Federal, fueron detenidas y se mantienen bajo arraigo por la Procuraduría de Justicia.
Se trata de Evelia Elizondo de Anda, de 28 años y Aurora Cecilia Zedillo Elizondo, de 26, según lo informó en rueda de prensa el procurador estatal, Tomás Coronado Olmos.
“Nosotros detenemos en el Estado de Hidalgo a dos personas hace aproximadamente 15 días y las tenemos arraigadas; (en breve) vamos a ponerlas a disposición del juez penal por el delito de extorsión”.
El primer fiscal refirió que la manera de operar de estas mujeres consistía en retirar el dinero que habría sido depositado a cierta cuenta bancaria, después de que las víctimas fueran engañadas haciéndoles creer que un familiar suyo estaba secuestrado.
Ellas fueron aprehendidas luego de que se les comprobara relación con un delito de este tipo perpetrado en Guadalajara, en el cual la familia afectada fue despojada de 800 mil pesos.
“La forma de operar en este caso fue la extorsión de la famosa niña secuestrada. Hablan y dicen que tienen secuestrada a una niña; al momento de contestarles les dicen que den un número telefónico (de celular, para comunicarse posteriormente), las ofenden, las asustan y les piden un millón de pesos”, declaró.
Tras una serie de negociaciones, se acordó que la cifra a pagar sería de 800 mil pesos, los cuales habrían de ser depositados en cinco cuentas distintas. El miedo a perder a un ser querido obligó a las víctimas a realizar el pago a la brevedad.
Una vez hecho el depósito, una nueva llamada llegó a su teléfono y exigió que acudieran a una tienda de conveniencia y esperaran indicaciones vía telefónica en el baño.
Tras dos horas de esperar el llamado, las víctimas desesperaron y regresaron a su domicilio; siendo ahí cuando encontraron a la niña que presumiblemente había sido secuestrada, sin que esta supiera nada de lo acontecido.
“El antídoto a este problema es que la gente esté informada, aún con todas las campañas que hemos realizado no deja de caer la gente en este tipo de engaños (...) este tema es de alertar, seguir alertando a los ciudadanos, que no se dejen engañar y que si hay alguna situación de este tipo la denuncien”, enfatizó el titular de la PGJE.
Las mujeres que están sujetas a investigación hasta el momento han declarado que el individuo que realiza las llamadas es conocido únicamente como “Mario”, quien —a decir de Coronado Olmos— está por ser ubicado en su totalidad.
Se trata de Evelia Elizondo de Anda, de 28 años y Aurora Cecilia Zedillo Elizondo, de 26, según lo informó en rueda de prensa el procurador estatal, Tomás Coronado Olmos.
“Nosotros detenemos en el Estado de Hidalgo a dos personas hace aproximadamente 15 días y las tenemos arraigadas; (en breve) vamos a ponerlas a disposición del juez penal por el delito de extorsión”.
El primer fiscal refirió que la manera de operar de estas mujeres consistía en retirar el dinero que habría sido depositado a cierta cuenta bancaria, después de que las víctimas fueran engañadas haciéndoles creer que un familiar suyo estaba secuestrado.
Ellas fueron aprehendidas luego de que se les comprobara relación con un delito de este tipo perpetrado en Guadalajara, en el cual la familia afectada fue despojada de 800 mil pesos.
“La forma de operar en este caso fue la extorsión de la famosa niña secuestrada. Hablan y dicen que tienen secuestrada a una niña; al momento de contestarles les dicen que den un número telefónico (de celular, para comunicarse posteriormente), las ofenden, las asustan y les piden un millón de pesos”, declaró.
Tras una serie de negociaciones, se acordó que la cifra a pagar sería de 800 mil pesos, los cuales habrían de ser depositados en cinco cuentas distintas. El miedo a perder a un ser querido obligó a las víctimas a realizar el pago a la brevedad.
Una vez hecho el depósito, una nueva llamada llegó a su teléfono y exigió que acudieran a una tienda de conveniencia y esperaran indicaciones vía telefónica en el baño.
Tras dos horas de esperar el llamado, las víctimas desesperaron y regresaron a su domicilio; siendo ahí cuando encontraron a la niña que presumiblemente había sido secuestrada, sin que esta supiera nada de lo acontecido.
“El antídoto a este problema es que la gente esté informada, aún con todas las campañas que hemos realizado no deja de caer la gente en este tipo de engaños (...) este tema es de alertar, seguir alertando a los ciudadanos, que no se dejen engañar y que si hay alguna situación de este tipo la denuncien”, enfatizó el titular de la PGJE.
Las mujeres que están sujetas a investigación hasta el momento han declarado que el individuo que realiza las llamadas es conocido únicamente como “Mario”, quien —a decir de Coronado Olmos— está por ser ubicado en su totalidad.