Jalisco
Intensa movilización policíaca en hospital particular
Detienen a doctor por ocultar información a autoridades
GUADALAJARA, JALISCO.- Luego de que atendiera a dos personas que llegaron con heridas de bala a una clínica particular ubicada en la confluencia de las calles Río Atotonilco y Río Ameca, en la colonia Atlas, un médico fue detenido por elementos de la Procuraduría General de Justicia del Estado
(PGJE), puesto que en ningún momento dio el aviso correspondiente a las autoridades.
La llegada de Juan de Dios Aguilar Félix, de 37 años de edad y Ramón Estrada Rodríguez, de 39, a la “Clínica de Rehidratación” ubicada en los límites territoriales de Tlaquepaque y Guadalajara para recibir atención médica generó una intensa movilización policial, en la cual incluso se vio involucrado el Ejército Mexicano.
Dicha movilización tuvo lugar poco después que una llamada anónima alertara a diversas corporaciones sobre el arribo de estas personas, quienes dijeron ser de origen sinaloense y presentaban varias heridas de arma de fuego en toda su economía corporal. Los hechos se suscitaron aproximadamente a las 03:00 horas de ayer.
“Hasta el momento tenemos dos lesionados que no han aportado mayores datos, solamente que hubo un enfrentamiento con ellos, que hubo disparos de arma de fuego y los lesionaron”, dijo respecto al tema el procurador de Justicia, Tomás Coronado Olmos.
“Al momento de detectar que había dos personas que de forma ilegal estaban recibiendo servicio en una clínica, se tuvo que detener a un medico, (…) para efectos de ver su responsabilidad en relación a proporcionar servicios de medicina a personas que posiblemente pudieran verse involucrados en un acto delictivo”, señaló.
Aunque el primer fiscal indicó que se estaba ampliando la investigación para conocer el origen del atentado en contra de los sinaloenses, trascendió que éstos se niegan a emitir declaración alguna, lo que hace suponer que pertenecen a alguna organización dedicada al crimen.
“Hasta el momento no se ha desprendido nada. Si hay algo de fondo, tendríamos que investigarlo de forma separada, puesto que ellos no quieren declarar absolutamente nada de sus lesiones”.
Sin embargo, también se hacen investigaciones en el vehículo que tripulaban, a fin de verificar si es que también contaban con armas de fuego; entretanto, el doctor que los atendió mencionó que actuó debido a su disciplina médica.
“El doctor dice que solicitaron el servicio, pero tiene la obligación de ciudadano de dar parte a la autoridad competente para efectos de hacer lo procedente jurídicamente hablando”, declaró el procurador.
Poco después de ser aprehendidos por los agentes investigadores, a los detenidos —que dijeron estar avecindados en Tlajomulco de Zúñiga— les fueron decomisados cuatro teléfonos celulares, así como un par de aros aprehensores o esposas metálicas.
Para seguir siendo investigados, los sinaloenses fueron trasladados a las instalaciones de la PGJE en medio de un fuerte dispositivo de seguridad, donde se vieron involucrados tanto elementos de la policía municipal como de la Policía Investigadora, así como activos estatales y personal del Ejército Mexicano.
EL INFORMADOR/ Isaack de Loza.
La llegada de Juan de Dios Aguilar Félix, de 37 años de edad y Ramón Estrada Rodríguez, de 39, a la “Clínica de Rehidratación” ubicada en los límites territoriales de Tlaquepaque y Guadalajara para recibir atención médica generó una intensa movilización policial, en la cual incluso se vio involucrado el Ejército Mexicano.
Dicha movilización tuvo lugar poco después que una llamada anónima alertara a diversas corporaciones sobre el arribo de estas personas, quienes dijeron ser de origen sinaloense y presentaban varias heridas de arma de fuego en toda su economía corporal. Los hechos se suscitaron aproximadamente a las 03:00 horas de ayer.
“Hasta el momento tenemos dos lesionados que no han aportado mayores datos, solamente que hubo un enfrentamiento con ellos, que hubo disparos de arma de fuego y los lesionaron”, dijo respecto al tema el procurador de Justicia, Tomás Coronado Olmos.
“Al momento de detectar que había dos personas que de forma ilegal estaban recibiendo servicio en una clínica, se tuvo que detener a un medico, (…) para efectos de ver su responsabilidad en relación a proporcionar servicios de medicina a personas que posiblemente pudieran verse involucrados en un acto delictivo”, señaló.
Aunque el primer fiscal indicó que se estaba ampliando la investigación para conocer el origen del atentado en contra de los sinaloenses, trascendió que éstos se niegan a emitir declaración alguna, lo que hace suponer que pertenecen a alguna organización dedicada al crimen.
“Hasta el momento no se ha desprendido nada. Si hay algo de fondo, tendríamos que investigarlo de forma separada, puesto que ellos no quieren declarar absolutamente nada de sus lesiones”.
Sin embargo, también se hacen investigaciones en el vehículo que tripulaban, a fin de verificar si es que también contaban con armas de fuego; entretanto, el doctor que los atendió mencionó que actuó debido a su disciplina médica.
“El doctor dice que solicitaron el servicio, pero tiene la obligación de ciudadano de dar parte a la autoridad competente para efectos de hacer lo procedente jurídicamente hablando”, declaró el procurador.
Poco después de ser aprehendidos por los agentes investigadores, a los detenidos —que dijeron estar avecindados en Tlajomulco de Zúñiga— les fueron decomisados cuatro teléfonos celulares, así como un par de aros aprehensores o esposas metálicas.
Para seguir siendo investigados, los sinaloenses fueron trasladados a las instalaciones de la PGJE en medio de un fuerte dispositivo de seguridad, donde se vieron involucrados tanto elementos de la policía municipal como de la Policía Investigadora, así como activos estatales y personal del Ejército Mexicano.
EL INFORMADOR/ Isaack de Loza.