Jalisco
Gas subterráneo despierta temor en vecinos de Loma Dorada
Una nueva alarma de fuga, reportada la noche del viernes pasado, volvió a generar miedo en los habitantes del coto La Esmeralda
TONALÁ, JALISCO.- El viernes pasado, un reporte anónimo que hacía mención de un intenso olor a gas en el coto La Esmeralda, de la colonia Loma Dorada, en Tonalá, nuevamente generó movilización de rescatistas en la confluencia de las calles Loma Tuxpan y Loma Tototlán. A la llegada de los bomberos municipales se inició el chequeo en varias de las alcantarillas, pero tras la revisión se constató que la denuncia resultó ser falsa.
La histeria colectiva que se vive en el sitio tras la alarma del pasado jueves, donde más 275 departamentos del complejo departamental fueron desalojados ante un latente riesgo de explosión, mantiene en alerta a sus residentes; varios de ellos quieren que los tramos de gas subterráneo sean retirados a la brevedad, en tanto que otros sólo desean que los chequeos en los ductos sean más constantes.
El miedo a que un escenario similar al 22 de abril de 1992 en Guadalajara, se repita en Tonalá, ha provocado una serie de reuniones vecinales que, si bien, no han tenido una conclusión definitiva, han animado a la población para exponer su caso ante la presidencia municipal y sea ésta quien les brinde alternativas, dado lo lejano que vislumbran que la empresa MaxiGas retire por completo sus servicios.
Por ejemplo, la señora Yadira Alvizo expresó a EL INFORMADOR que “no queremos ese gas, porque estamos en peligro”. Señaló que desde 17 de septiembre pasado, el ambiente en que ella se desenvuelve en el pequeño coto departamental es de susto, y de un gran “miedo por (temor a que se repita) lo del 22 de abril”.
La dama mencionó que, tras el desalojo de poco más de 100 personas que vivió y la presencia del Ejército Mexicano que atestiguó, sintió que ya no vería su patrimonio de vuelta, por lo que, de forma enfática, exigió que el servicio de gas natural fuera retirado por completo.
No obstante, en el sitio existen opiniones encontradas. Tal es el caso de la señora María Guadalupe Mendoza, quien posee el servicio de la empresa MaxiGas desde hace tres años, y en ese tiempo, dijo, le ha resultado óptimo.
Sobre el daño reciente en uno de los tramos de MaxiGas, comentó que “Si me asusté, si olía a gas (...) todos estábamos nerviosos, yo de hecho me fui de aqui, agarré a mis hijos y me fui, cuando ya vi que llegaron los militares dije: 'esto va a estar feo'”.
Su única petición a la empresa, dijo, sería que acudieran de forma más constante, puesto que a raíz del problema que movilizó a las fuerzas castrenses a Loma Dorada, “nunca he visto que (MaxiGas, antes Tractebel) venga a checar”, a pesar de que en el recibo mensual se les hace un cobro extra de 60 pesos, por lo que compete a la revisión periódica en las instalaciones de gas.
PARA SABER
El pasado jueves 17 de septiembre, una serie de llamadas efectuadas a la Policía de Tonalá alertaron a la corporación, puesto que hacían mención de un fuerte olor a gas que emanaba del subsuelo en la colonia Loma Dorada, por lo que la dependencia turnó la alerta al cuerpo de bomberos para que constatara el reporte. Horas más tarde, la zona estaba completamente evacuada.
La razón: un ducto de gas natural apostado en el subsuelo (y por ende, no perceptible) sufrió de una avería y el material que trasladaba se filtró hacia la superficie, provocando —en unos momentos— un riesgo de 100% de explosividad.
Aunque la comunicación entre las autoridades y los ciudadanos —que esperaban pacientes a la entrada del coto departamental el aviso de su reingreso— fue cercana, el temor se apoderó de varios de estos últimos, quienes tuvieron que ser atendidos por paramédicos. La empresa distribuidora de gas natural Tractebel asistió (en cooperación con varias instancias) a reparar el tramo dañado.
Según la versión que aportó ese día el director de Relaciones Públicas de MaxiGas, Felipe Hernández, el fallo pudo haberse formado desde varios meses atras, a consecuencia de una fuga de agua que tenía el mismo tiempo sin ser atendida.
FRASES:
“A nosotros nos dieron una explicación desde que contratamos, que el gas busca una mínima ranura para salir, osea que es tan liviano que busca como escapar, pero a la entrada estaban unas vecinas hasta fumando”
María Guadalupe Mendoza, vecina afectada
“Apenas hoy que hubo esto, los señores de Tractebel vinieron, pero antes nunca se habían parado por aquí (...) las calles están muy feas porque hicieron un trabajo super mal".
La histeria colectiva que se vive en el sitio tras la alarma del pasado jueves, donde más 275 departamentos del complejo departamental fueron desalojados ante un latente riesgo de explosión, mantiene en alerta a sus residentes; varios de ellos quieren que los tramos de gas subterráneo sean retirados a la brevedad, en tanto que otros sólo desean que los chequeos en los ductos sean más constantes.
El miedo a que un escenario similar al 22 de abril de 1992 en Guadalajara, se repita en Tonalá, ha provocado una serie de reuniones vecinales que, si bien, no han tenido una conclusión definitiva, han animado a la población para exponer su caso ante la presidencia municipal y sea ésta quien les brinde alternativas, dado lo lejano que vislumbran que la empresa MaxiGas retire por completo sus servicios.
Por ejemplo, la señora Yadira Alvizo expresó a EL INFORMADOR que “no queremos ese gas, porque estamos en peligro”. Señaló que desde 17 de septiembre pasado, el ambiente en que ella se desenvuelve en el pequeño coto departamental es de susto, y de un gran “miedo por (temor a que se repita) lo del 22 de abril”.
La dama mencionó que, tras el desalojo de poco más de 100 personas que vivió y la presencia del Ejército Mexicano que atestiguó, sintió que ya no vería su patrimonio de vuelta, por lo que, de forma enfática, exigió que el servicio de gas natural fuera retirado por completo.
No obstante, en el sitio existen opiniones encontradas. Tal es el caso de la señora María Guadalupe Mendoza, quien posee el servicio de la empresa MaxiGas desde hace tres años, y en ese tiempo, dijo, le ha resultado óptimo.
Sobre el daño reciente en uno de los tramos de MaxiGas, comentó que “Si me asusté, si olía a gas (...) todos estábamos nerviosos, yo de hecho me fui de aqui, agarré a mis hijos y me fui, cuando ya vi que llegaron los militares dije: 'esto va a estar feo'”.
Su única petición a la empresa, dijo, sería que acudieran de forma más constante, puesto que a raíz del problema que movilizó a las fuerzas castrenses a Loma Dorada, “nunca he visto que (MaxiGas, antes Tractebel) venga a checar”, a pesar de que en el recibo mensual se les hace un cobro extra de 60 pesos, por lo que compete a la revisión periódica en las instalaciones de gas.
PARA SABER
El pasado jueves 17 de septiembre, una serie de llamadas efectuadas a la Policía de Tonalá alertaron a la corporación, puesto que hacían mención de un fuerte olor a gas que emanaba del subsuelo en la colonia Loma Dorada, por lo que la dependencia turnó la alerta al cuerpo de bomberos para que constatara el reporte. Horas más tarde, la zona estaba completamente evacuada.
La razón: un ducto de gas natural apostado en el subsuelo (y por ende, no perceptible) sufrió de una avería y el material que trasladaba se filtró hacia la superficie, provocando —en unos momentos— un riesgo de 100% de explosividad.
Aunque la comunicación entre las autoridades y los ciudadanos —que esperaban pacientes a la entrada del coto departamental el aviso de su reingreso— fue cercana, el temor se apoderó de varios de estos últimos, quienes tuvieron que ser atendidos por paramédicos. La empresa distribuidora de gas natural Tractebel asistió (en cooperación con varias instancias) a reparar el tramo dañado.
Según la versión que aportó ese día el director de Relaciones Públicas de MaxiGas, Felipe Hernández, el fallo pudo haberse formado desde varios meses atras, a consecuencia de una fuga de agua que tenía el mismo tiempo sin ser atendida.
FRASES:
“A nosotros nos dieron una explicación desde que contratamos, que el gas busca una mínima ranura para salir, osea que es tan liviano que busca como escapar, pero a la entrada estaban unas vecinas hasta fumando”
María Guadalupe Mendoza, vecina afectada
“Apenas hoy que hubo esto, los señores de Tractebel vinieron, pero antes nunca se habían parado por aquí (...) las calles están muy feas porque hicieron un trabajo super mal".