Jalisco

Estallido en Vía Crucis deja varios lesionados en Zalatitán

El grupo de 15 personas que cargaba la pirotecnia de la procesión resultó herido

GUADALAJARA, JALISCO (18/ABR/2014).- Un desafortunado Vía Crucis pasó de la devoción al pánico al registrarse una explosión en medio del grupo que cargaba con la pirotecnia de la procesión en la colonia Alamedas de Zalatitán, en Tonalá. El accidente que dejó 15 personas lesionadas, ocho menores de edad entre ellos, se suscitó en el cruce de las calles Madre Selva y Pensamiento cuando se dirigían a la parroquia de Madre Misionera, a un par de cuadras al sur de donde fue el estallido.
 
Eran las cinco de la tarde cuando el nutrido grupo llegó justo al cruce mencionado, que en ese lugar es de terracería y en estos meses es seca, polvo a cada pisada. Eran dos adultos los que prendían los cohetes quienes caminaban detrás del contingente; dos niños más los acompañaban, Héctor Emanuel, de 10 años; y Gustavo Ángel, de 11. El primero era quien cargaba el atado de pirotecnia que tomaban los mayores para lanzar al aire.
 
Graciela Castañeda Arias caminaba entre el grupo cuando todo ocurrió: "Se escuchó un trueno, como de 10 cuetes (sic) y salió bien mucho humo, toda la gente empezó a correr --bueno, yo también corrí-- pa´cá, pa´llá...".
 
Una menor de 16 años, Jazmín, la acompañaba: "Fue cuando hicieron tronadero, yo corrí hasta la esquina, pensé que iba a tronar la camioneta".
 
Todo era confusión en la tarde medio nublada. Gritos, lamentos, terregal, olor a azufre y gente desesperada hacían más verídica la representación de la muerte de Jesús que desató la ira del creador, según los relatos religiosos: "Yo pensé que se iba a acabar el mundo", agregó Graciela, "Vi y dije 'es la llegada de Dios', porque cuando se ve así (en la televisión) se ven como relámpagos y eso".
 
Sin embargo al paso de los minutos y al ver a la gente desorientada que estuvo en el epicentro de la explosión se esparció la verdad: no fue Dios iracundo porque le volvían a matar a su vástago, sino los adultos irresponsables que pusieron a cargar a los niños con los cohetones.
 
Ángel Barajas, sub director de Bomberos de Tonalá, informó que fueron dos menores y una mujer mayor los que se llevaron la peor parte, los menores de leve a regular con quemaduras en manos; mientras que la mujer iba de regular a grave.
 
Ella era Martha Leticia Vázquez Sánchez, de 51 años, contaba con fractura expuesta en el fémur derecho mientras que Héctor Emanuel resultó con quemaduras de primer y segundo grado en manos y lesión en el oído. Fueron llevados a la clínica 110 y a la Cruz Verde de Tonalá, respectivamente.
 
Las autoridades se pusieron a buscar a los presuntos responsables, quienes se dieron a la fuga antes de que los hicieran purgar sus faltas.

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