Jalisco

En las preparatorias, el bullying no hace ruido

Pese a no haber quejas ni en la UdeG ni en Derechos Humanos, hay estudiantes que cambian de turno o de escuela para evadir el acoso

GUADALAJARA, JALISCO (26/FEB/2013).- El bullying es un fenómeno presente en las aulas de las preparatorias que sólo se nota cuando los casos llegan a las agresiones físicas, porque se desenvuelve en silencio, a diferencia del practicado en primarias o secundarias, donde los padres de familia levantan la voz al enterarse. En la mayoría de los casos, los estudiantes de bachillerato afectados aprenden a vivir rodeados de esas conductas agresivas, en lugar de denunciarlas; cuando el acoso se sale de control, optan por cambiarse de turno o de sede.

“(El bullying) se tolera, pero también creo que no es tan recurrente como escuchamos en secundaria. Se acostumbran a la ‘carrilla’ por el tipo de peinado, por sus manifestaciones de tipo sexuales; por eso se trabaja mucho del tipo de la tolerancia”, comenta José de Jesús Ramírez Flores, coordinador de apoyos académicos del Sistema de Educación Media Superior (SEMS).

“Lo que nosotros observamos, más que el bullying como un fenómeno generalizado, son peleas que tienen que ver con choques: que le quitó el novio, cuestiones más bien de la edad. También tiene que ver con que a través del internet hay agresiones”.

El silencio de los jóvenes que padecen manifestaciones antisociales se refleja en la Comisión Estatal de Derechos Humanos: las quejas por acoso en primaria y secundaria han aumentado (cuatro en 2010, dos en 2011 y 46 en 2012), no documentan casos de agresiones en preparatoria. “Se reciben otro tipo de quejas en este nivel educativo, como el acoso sexual”, abunda Arturo Martínez Madrigal, cuarto visitador general de la CEDHJ.

Usuarios de las redes sociales de EL INFORMADOR comentaron sus experiencias sobre bullying en su paso por el bachillerato. “Yo me vi forzada a cambiarme de prepa. Pero todo es a causa de la ignorancia de los profesores. También ellos incitan al bullying creyendo que humillando al alumno frente a toda la clase harán bien”, compartió la usuaria Phoenix Veytia.

Otro caso es el de la usuaria de nombre Ana, quien estudió en un bachillerato privado. Contó que sentía ansiedad todos los días de ir a su salón, por temer qué le harían sus compañeros, y asegura que en su escuela no recibió ayuda ni orientación: “En repetidas ocasiones llegué a ser molestada con groserías, rechazo y en algunas ocasiones amenazada con arma blanca por un compañero llamado Benjamín. A los directivos de la prepa no les interesa poner orden; tuve que seguir sola. Tal vez suene radical o exagerado, pero en realidad sucede.

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