Jalisco
En Jalisco lo que más crece es el número de autos
Este fenómeno de creciente densidad de automóviles ha provocado que la ciudad se vuelva intransitable
GUADALAJARA, JALISCO (23/OCT/2012).- Si en algún momento vivimos el bono demográfico, ahora en Jalisco vivimos el bono automovilístico. En el Estado, el parque vehicular crece a una velocidad insostenible: 7.29% como promedio al año. Es decir, en la Entidad aparecen cada día cuatro veces más autos que nacimientos y dos veces más autos que casas. Estos datos se desprenden del documento Así vamos en Jalisco: reporte de indicadores 2012, elaborado por el observatorio ciudadano Jalisco Cómo Vamos, en coordinación con más de un centenar de especialistas en distintos ejes vinculados a la calidad de vida de los jaliscienses.
Este fenómeno de creciente densidad de automóviles ha provocado que la ciudad se vuelva intransitable, con niveles altos de contaminación y con un deterioro marcado en los niveles de calidad de vida. La poca inversión en transporte público y en transporte no motorizado también ha generado una mayor dependencia al automóvil. Según las cifras del estudio, en 2010 superamos la cifra de un millón 659 mil autos en la metrópoli y, al ritmo de crecimiento de los autos en el Estado, no sería raro que al finalizar este año la cifra ronde los dos millones de automóviles.
Lo interesante es que los tapatíos afirman que, si hubiera alternativas, no descartarían usarlas.
Este fenómeno de creciente densidad de automóviles ha provocado que la ciudad se vuelva intransitable, con niveles altos de contaminación y con un deterioro marcado en los niveles de calidad de vida. La poca inversión en transporte público y en transporte no motorizado también ha generado una mayor dependencia al automóvil. Según las cifras del estudio, en 2010 superamos la cifra de un millón 659 mil autos en la metrópoli y, al ritmo de crecimiento de los autos en el Estado, no sería raro que al finalizar este año la cifra ronde los dos millones de automóviles.
Lo interesante es que los tapatíos afirman que, si hubiera alternativas, no descartarían usarlas.