Jalisco

El insecticida contra el dengue debe usarse racionalmente

Su uso es indicado cuando se vive una epidemia plenamente identificada, para poder eliminar al vector en su forma adulta

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GUADALAJARA, JALISCO (11/AGO/2010).-
La manera en que comúnmente se utilizan los insecticidas para combatir el mosco que transmite el dengue, puede no ser la más adecuada; incluso, el uso de fumigantes debe ser el último recurso en el combate contra el virus.

Así lo dijo hoy el entomólogo del Instituto de Medicina Tropital "Pedro Kouri", de Cuba, Omar Fuentes, luego de la inauguración del Curso Internacional "Desafíos epidemiológicos para la prevención, vigilancia diagnóstico, tratamiento y control del dengue", en iudad.

Señala que los insecticidas son necesarios, sobre todo cuando se vive una epidemia plenamente identificada, para poder eliminar al vector en su forma adulta.

Sin embargo, es importante reducir su uso y hacerlo sólo como consecuencia de estudios de la situación que se vive en ese momento, ya que su uso irracional puede ocasionar más efectos negativos que positivos.

"Si lo comparamos con los antibióticos, el uso excesivo también provoca el nivel de resistencia en los organismos patógenos; bueno esto mismo pasa con los insecticidas, que crea resistencia si lo usamos mal".

De acuerdo con el especialista, la prevención contra el dengue en Cuba está basada en otros métodos; mientras que el uso del insecticida es la última opción. Los insecticidas son permanentemente estudiados en la isla, para ver su efectividad en ciertas circunstancias, y no usarlo "irracionalmente".

Otra de las desventajas del uso excesivo de fumigantes es que, al ser productos de origen químico, pueden causar efectos nocivos a la salud de los seres humanos, así como a las plantas y los animales.

Fuentes manifestó que el mosco transmisor del dengue se ha valido de la falta de cultura y los errores humanos para mutar, y para adaptarse a muchos ambientes que antes eran inimaginables.

Parte del éxito de Cuba en la reducción de contagios, añadió, se debe a las leyes en torno a la prohibición de criaderos del Aedes Aegypti, como sucede también en países como Nicaragua.

"Hay leyes, pero más que leyes, más que multas, hace falta educar a la gente, es difícil; ahorita no tenemos casos, solo algunas poblaciones del Aedes Aegypti, tenemos un control".

En el curso participaron expertos de países como Colombia, Cuba, Perú, Brasil, República Dominicana y México, a través del Observatorio Latinoamericano Contra el Dengue (La-Conde), y el Observatorio de la Salud de la Universidad de Guadalajara.

EL INFORMADOR / THAMARA VILLASEÑOR

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