Jalisco
Ejército desmantela un campamento de sicarios
Policías de Jalisco blindan la zona limítrofe del Estado, tras enfrentamiento en Ixtlán del Río, Nayarit
IXTLÁN DEL RÍO, NAYARIT (29/JUL/2011).- Por lo menos un presunto sicario muerto, casi una veintena de detenidos y bloqueos en la carretera Tepic–Guadalajara, es el saldo de un encarnizado enfrentamiento entre presuntos miembros de “Los Zetas” y militares, en el municipio de Ixtlán del Río, Nayarit.
Alrededor de las dos de la tarde de ayer, inició un enfrentamiento entre elementos de la XIII Zona Militar y un grupo de hombres armados en un punto cercano al balneario “El Suspiro”. Ahí, los soldados irrumpieron en un campamento de presuntos delincuentes y la refriega se prolongó por más de media hora.
Tras la primera batalla, una serie de balaceras se registraron en la ciudad de Ixtlán del Río provocando el pánico de los habitantes quienes se resguardaron en sus casas, comercios y edificios públicos.
Mientras el enfrentamiento se daba, los hombres armados bloquearon la autopista hacia Guadalajara con un tráiler, al que le prendieron fuego, mientras que en el otro extremo, por la carretera libre a Tepic, a la altura del crucero de Zoatlán, otro grupo de sicarios movilizó camiones tipo torton y una camioneta, para obstaculizar la llegada de refuerzos militares y policiacos.
Tras el intercambio de fuego se confirmó la detención de varios delincuentes, aunque hasta el cierre de esta edición se desconocía el número. Asimismo, se dio a conocer que uno de los participantes en el enfrentamiento fue abandonado en el centro de salud de Ahuacatlán, Nayarit, el cual murió instantes después.
El vehículo blindado conocido como “Rinoceronte”, perteneciente a la Policía Federal, fue escoltado por decenas de patrullas de la Policía Estatal Preventiva de Nayarit y elementos del Ejército Mexicano, al salir del balneario “El Suspiro”, donde supuestamente irían a bordo varios sujetos detenidos.
También, tras la refriega, un vehículo del Ejército terminó sin aire en las llantas y diversos impactos de arma de fuego.
Al interior del balneario “El Suspiro” fueron localizados cuatro vehículos blindados con impactos de bala que fueron abandonados; dos camionetas tipo Grand Cherokee, una Ford Expedition y una pick up Toyota Tundra, todas de modelo reciente, además de cientos de casquillos de bala de diversos calibres y una granada de fragmentación sin detonar.
Ante tal situación, elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Jalisco (SSPEJ), así como personal de las policías de Hostotipaquillo, Magdalena y Tequila, se pusieron en alerta para tratar de evitar que algunos de los sujetos que participaron en la refriega se “brincaran” hacia territorio jalisciense.
PARA SABER
Los 38 municipios próximos a las zonas limítrofes de Jalisco, considerados por la autoridad como “focos rojos” en materia de seguridad, son resguardados por un promedio de 52.8 policías locales, de acuerdo con el registro que todas las corporaciones de la Entidad turnaron a inicios de este año a la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE).
Las localidades próximas a los estados vecinos de Zacatecas, Nayarit y Michoacán son resguardadas por dos mil siete elementos, y en éstos se ha concentrado una mayor cantidad de ataques contra la autoridad, adjudicados a la delincuencia organizada.
Alrededor de las dos de la tarde de ayer, inició un enfrentamiento entre elementos de la XIII Zona Militar y un grupo de hombres armados en un punto cercano al balneario “El Suspiro”. Ahí, los soldados irrumpieron en un campamento de presuntos delincuentes y la refriega se prolongó por más de media hora.
Tras la primera batalla, una serie de balaceras se registraron en la ciudad de Ixtlán del Río provocando el pánico de los habitantes quienes se resguardaron en sus casas, comercios y edificios públicos.
Mientras el enfrentamiento se daba, los hombres armados bloquearon la autopista hacia Guadalajara con un tráiler, al que le prendieron fuego, mientras que en el otro extremo, por la carretera libre a Tepic, a la altura del crucero de Zoatlán, otro grupo de sicarios movilizó camiones tipo torton y una camioneta, para obstaculizar la llegada de refuerzos militares y policiacos.
Tras el intercambio de fuego se confirmó la detención de varios delincuentes, aunque hasta el cierre de esta edición se desconocía el número. Asimismo, se dio a conocer que uno de los participantes en el enfrentamiento fue abandonado en el centro de salud de Ahuacatlán, Nayarit, el cual murió instantes después.
El vehículo blindado conocido como “Rinoceronte”, perteneciente a la Policía Federal, fue escoltado por decenas de patrullas de la Policía Estatal Preventiva de Nayarit y elementos del Ejército Mexicano, al salir del balneario “El Suspiro”, donde supuestamente irían a bordo varios sujetos detenidos.
También, tras la refriega, un vehículo del Ejército terminó sin aire en las llantas y diversos impactos de arma de fuego.
Al interior del balneario “El Suspiro” fueron localizados cuatro vehículos blindados con impactos de bala que fueron abandonados; dos camionetas tipo Grand Cherokee, una Ford Expedition y una pick up Toyota Tundra, todas de modelo reciente, además de cientos de casquillos de bala de diversos calibres y una granada de fragmentación sin detonar.
Ante tal situación, elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Jalisco (SSPEJ), así como personal de las policías de Hostotipaquillo, Magdalena y Tequila, se pusieron en alerta para tratar de evitar que algunos de los sujetos que participaron en la refriega se “brincaran” hacia territorio jalisciense.
PARA SABER
Los 38 municipios próximos a las zonas limítrofes de Jalisco, considerados por la autoridad como “focos rojos” en materia de seguridad, son resguardados por un promedio de 52.8 policías locales, de acuerdo con el registro que todas las corporaciones de la Entidad turnaron a inicios de este año a la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE).
Las localidades próximas a los estados vecinos de Zacatecas, Nayarit y Michoacán son resguardadas por dos mil siete elementos, y en éstos se ha concentrado una mayor cantidad de ataques contra la autoridad, adjudicados a la delincuencia organizada.