Jalisco

Difícil, demostrar casos de bullying en escuelas

En lo que va de 2012, la Dirección General de Asuntos Jurídicos de la Secretaría de Educación Jalisco ha atendido sólo tres quejas

GUADALAJARA, JALISCO (22/JUL/2012).- Las agresiones entre estudiantes son comunes, sobre todo en niveles de educación básica; sin embargo, para los maestros resulta difícil determinar qué casos se pueden catalogar como bullying

El caso de una alumna de quinto grado de primaria en la Escuela Urbana #942 “Pedro Cerquis Merrehue”, en Zapopan, que fue agredida por una de sus compañeras el pasado 16 de mayo y que no fue reportado como bullying por un profesor, es sólo un botón de muestra de una problemática que se vive a diario en los planteles escolares

La directora de la primaria —que se enteró de la agresión al día siguiente—, María Eugenia Godoy Magaña, dijo que los cursos de capacitación, que se ofrecen a nivel nacional, para detectar y enfrentar los casos de bullying escolar son opcionales para los docentes. Agregó que algunos no asisten por “atender sus asuntos personales”.

Godoy Magaña se refiere al Curso Básico de Formación Continua para Maestros en Servicio 2011, que se impartió durante cinco días en agosto del año pasado —justo antes del inicio del ciclo escolar— y el cual concluyeron alrededor de 52 mil 500 profesores del sector público de la Entidad, de acuerdo con lo dicho por la titular de la Dirección General de Formación Continua para Profesionales de la Educación de la Secretaría de Educación Jalisco (SEJ), Benita Camacho.

La funcionaria estatal afirma que durante las cuarenta horas que duró el curso los maestros trabajaron siete temas, entre los que estaba el de “Hacia una comunidad segura”, de donde el segundo de cinco subtemas es de bullying y ciberbullying.

Explicó que durante el curso los docentes trabajaron referentes teóricos; definieron lo que es violencia, bullying y ciberbullying; consultaron trabajos de expertos; revisaron casos y se pusieron en situaciones de conflicto. Esgrimieron posibles soluciones, reflexionaron y formaron conclusiones que se llevaron a sus hogares junto con los textos que se ofrecieron. “Ese es el objetivo, que se lleven herramientas que le ayuden en su labor”.

“No es que los maestros no sepan qué hacer, aquí el problema es que efectivamente el bullying es un tema muy complejo. No podemos decir que los maestros están preparados para esto porque el fenómeno, además, está desbordando la realidad escolar; el fenómeno viene creciendo por muchos factores, tal vez el más tangible a estas alturas, el más claro para todos, sea el asunto del acceso de los chicos al internet”.

La titular de la Dirección de Psicopedagogía de la Secretaria de Educación Jalisco (SEJ), Gabriela Hernández Arthur, afirmó que el problema de bullying es muy complejo y hay profesores que cuando se enfrentan a un tema de este talante no saben cómo actuar.

“A veces el bullying es psicológico y los profesores ni lo ven. Hace mucha falta que nos queramos meter en el tema. Hay que invitar a los maestros a que se metan en el tema del acoso (...) La Secretaría de Educación se está metiendo al tema, ha estado tratando con un curso nacional, con los materiales que les ha entregado; pero aun así hay docentes que no ven el bullying o que cuando ven la violencia escolar no saben cómo actuar”.

Lo anterior se refleja en el siguiente dato: en lo que va de 2012, la Dirección General de Asuntos Jurídicos de la Secretaría de Educación Jalisco informó que atendió tres quejas por casos de bullying; cifra que contrasta frente a los 48 que el presidente de la Asociación Estatal de Padres de Familia, José Luis Sánchez Sesma, dijo que tienen documentados en el año y los cuales se suman mediante los avisos que dan los propios padres.

Hernández Arthur dijo que es complicado detectar el bullying, sobre todo las personas que apenas están incursionando en el tema y pueden llegar a confundirlo con un simple pleito.

“Las escuelas reportan mucha violencia escolar, pero el acoso escolar o bullying es una situación de indefensión por parte de un compañero hacia otro compañero, alguien que abusa de este poder, que tiene tiempo haciéndolo, que le daña su situación moral, emocional, que lo excluye de los demás, que le causa un terrible daño psicológico que puede terminar en suicidio; son pocos los casos que se denuncian. Por lo tanto, los que se denuncian se atienden”.

Resaltó que la presión a la que es sometido un profesor también entra en el juego. “Los maestros están presionados en que tienen que aprobar la prueba ENLACE sus alumnos, a mí me lo han dicho. A mí el maestro me dice: ‘A ver, maestra Gabriela, ¿qué quiere?, ¿que los cuide o que les dé los contenidos?’”.

Añadió que debe haber mayor colaboración entre padres y profesores para atender el problema. “Tenemos que tener una corresponsabilidad. Sí hay un grave problema. Se están complicando las cosas y las competencias docentes: o se van hacia los contenidos, o se van hacia controlar la conducta de los alumnos”.

EL DATO
Problema en aumento


Según datos que arroja la Consulta Infantil y Juvenil 2012, realizada por el Instituto Federal Electoral (IFE), 17.8% de los alumnos de entre 10 y 12 años de edad padece el fenómeno de violencia escolar conocido como bullying.

GUÍA
Claves para detectar posibles agresiones

¿Qué es el bullying?

Es el maltrato o intimidación que se manifiesta entre niños y jóvenes a través de actitudes agresivas, intencionadas y repetidas, que ocurren sin motivo aparente.

¿Cómo se caracteriza?

Se caracteriza por el abuso de poder y la intención de intimidar o dominar a otra persona que por lo regular se encuentra en un estado de indefensión.

¿Quiénes lo protagonizan?

Puede ser ejercido por un sujeto o por un grupo, de forma persistente y repetitiva. Puede durar desde semanas hasta años.

¿Cuáles son los modos de agresión?

El daño puede ser físico, verbal, psicológico, además de manifestarse como aislamiento y exclusión social, acoso racial, sexual, xenofobia, homofobia, o por intimidación por medios tecnológicos.

FICHA TÉCNICA
Qué deben hacer los docentes


Avisar de la situación a la dirección escolar.

Determinar si se trata de un caso de maltrato y de qué tipo, la intensidad del daño y la percepción de la víctima.

Establecer medidas para proteger a la víctima, castigar y reeducar al agresor y para intervenir en los alumnos que actúan como observadores de las agresiones.

Contactar a las familias de los involucrados para trabajar el problema en conjunto.

Desarrollar un plan de intervención, desarrollo y evaluación de los hechos y comunicación entre profesores y familiares.

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