Jalisco
Detienen a dos personas por lenocinio y prostitución infantil
Operaban en un hotel, donde ofrecían a menores de edad en el comercio sexual
PUERTO VALLARTA, JALISCO.- El propietario de un hotel y una mujer que operaban en complicidad ofreciendo a menores de edad con fines sexuales, fueron detenidos por la Delegación de la
Procuraduría de Justicia del Estado, acusados por los delitos de lenocinio y prostitución infantil.
Llevó cerca de un año a la dependencia establecer todos los lazos de los ahora detenidos con el comercio sexual, que fue denunciado por menores de edad.
El propietario del hotel, ubicado en la colonia Emiliano Zapata, Juan Manuel Castillo Hernández, y Sara Elizabeth Arámburo Barajas, fueron llevados a declarar ante el Ministerio Público que conoció del caso, y ante quien Sara Elizabeth manifestó que ella se inició en el negocio de la prostitución desde los 17 años de edad en compañía de otra hermana y una amiga.
Ante el representante social, el ahora detenido, a quien apodan “El Chino”, dijo que les llegó a pagar hasta mil pesos por los favores sexuales. También explicó que le entregaban diversas cantidades de dinero a cambio de conseguir clientes.
Durante la averiguación salió a relucir un tercer sujeto apodado “El Forti”, quien recibía 500 pesos cada vez que llevaba a las mujeres menores de edad a hoteles para prestar su servicio a los clientes. Este sujeto permanece prófugo de la justicia.
Sobre la forma como se iniciaron en la prostitución, declararon dos menores que se presentaron con “El Chino” para solicitar trabajo y éste les propuso ganar cantidades importantes de dinero de manera fácil, por lo que se iniciaron en esta actividad.
En el caso de “El Chino”, al rendir su declaración dijo que desde hace cinco años conoce a Sara Elizabeth Arámburo, ya que fue a pedirle trabajo y luego ella ofreció intimidad a cambio de dinero. Posteriormente, dijo, llegó hasta su establecimiento otra menor de edad y ella sí le propuso dinero a cambio de sus favores.
Meses después se presentaron otras menores de edad que también argumentaron problemas económicos y también fueron enganchadas para ofrecer sus servicios.
En los próximos días será determinada su situación jurídica, por lo que podrían ser consignados ante un juez penal.
EL INFORMADOR/Miguel Ángel Infante/Corresponsal
Llevó cerca de un año a la dependencia establecer todos los lazos de los ahora detenidos con el comercio sexual, que fue denunciado por menores de edad.
El propietario del hotel, ubicado en la colonia Emiliano Zapata, Juan Manuel Castillo Hernández, y Sara Elizabeth Arámburo Barajas, fueron llevados a declarar ante el Ministerio Público que conoció del caso, y ante quien Sara Elizabeth manifestó que ella se inició en el negocio de la prostitución desde los 17 años de edad en compañía de otra hermana y una amiga.
Ante el representante social, el ahora detenido, a quien apodan “El Chino”, dijo que les llegó a pagar hasta mil pesos por los favores sexuales. También explicó que le entregaban diversas cantidades de dinero a cambio de conseguir clientes.
Durante la averiguación salió a relucir un tercer sujeto apodado “El Forti”, quien recibía 500 pesos cada vez que llevaba a las mujeres menores de edad a hoteles para prestar su servicio a los clientes. Este sujeto permanece prófugo de la justicia.
Sobre la forma como se iniciaron en la prostitución, declararon dos menores que se presentaron con “El Chino” para solicitar trabajo y éste les propuso ganar cantidades importantes de dinero de manera fácil, por lo que se iniciaron en esta actividad.
En el caso de “El Chino”, al rendir su declaración dijo que desde hace cinco años conoce a Sara Elizabeth Arámburo, ya que fue a pedirle trabajo y luego ella ofreció intimidad a cambio de dinero. Posteriormente, dijo, llegó hasta su establecimiento otra menor de edad y ella sí le propuso dinero a cambio de sus favores.
Meses después se presentaron otras menores de edad que también argumentaron problemas económicos y también fueron enganchadas para ofrecer sus servicios.
En los próximos días será determinada su situación jurídica, por lo que podrían ser consignados ante un juez penal.
EL INFORMADOR/Miguel Ángel Infante/Corresponsal