Jalisco
Detectan 164 escuelas precarias en Jalisco
También se detectaron planteles que carecen de servicios básicos como agua o energía eléctrica
GUADALAJARA, JALISCO (02/ABR/2014).- Nueve mil niños y adolescentes del Estado estudian en escuelas sin aulas construidas completamente y en instalaciones “precarias”, según los resultados del Censo de Escuelas, Maestros y Alumnos de Educación Básica y Especial (CEMABE). Por ello, Jalisco se coloca en el tercer lugar nacional por la cantidad de estudiantes que toman clases en estos lugares, sólo detrás de Guerrero y Chiapas.
En el Estado existen 164 instalaciones de este tipo, las cuales se refieren, según la misma Secretaría de Educación Pública (SEP), a “la condición de construcción del inmueble que aloja la escuela”. A escala nacional existen casi tres mil edificaciones con esta clasificación.
El CEMABE también registra cientos de escuelas que no poseen servicios básicos como cisterna o aljibe, baños, drenaje o energía eléctrica.
Del total de centros educativos (13 mil 368), hasta una cuarta parte no cuenta con cisterna o aljibe; de hecho poco más de dos mil escuelas no tienen una red de agua, por lo que deben acarrearla desde un pozo o contratar una pipa para abastecer a los trabajadores y alumnos. Casi dos de cada 100 no disponen de algún método para acceder al recurso.
Además, hasta cinco de cada 100 no tienen baños o sanitarios, y 20 de cada 100 no tienen drenaje, esta última problemática afecta a la mitad de las escuelas en todo el país. En cuanto al acceso a la energía eléctrica, 929 centros educativos en el Estado no cuentan con este servicio.
NUMERALIA
Datos del censo
13,398 centros educativos hay en el Estado.
5,321 planteles de preescolar.
5,902 primaria.
2,022 de secundaria.
153 centros de atención múltiple.
85,538 docentes frente al grupo.
1,709 empleados en centros educativos son “desconocidos”.
1’677,821 alumnos de educación básica
305,961 en nivel preescolar
942,960 en nivel primaria
421,241 en nivel secundaria
7,659 en centros de atención múltiple
OBSERVATORIO OJO CIUDADANO
Datos deben traducirse en mejoras educativas
De nada servirán los datos del Censo de Escuelas, Maestros y Alumnos de Educación Básica y Especial, si no se utilizan para mejorar las políticas públicas y las condiciones del sector educativo en el país, señala en un comunicado el observatorio Ojo Ciudadano, que reúne a más de 100 organizaciones civiles.
“(No servirá de nada) si no se transparenta y corrige el modo en que se gasta y si no se refleja todo esto en un mejor aprendizaje de las niñas, niños y jóvenes de México”. El observatorio expone que los datos que durante mucho tiempo estuvieron disponibles para la sociedad fueron una simulación y “muestran un desorden generalizado”.
Destaca que el Censo muestra que por cada dos plazas docentes frente a grupo hay una plaza administrativa o de quien, recibiendo sueldo del presupuesto educativo, no imparte clases: “Ello da cuenta de una atroz ineficiencia en el manejo de los recursos, lo que mina significativamente la calidad de la atención en las escuelas”.
Explica que el estudio evidencia el desvío de “cantidades multimillonarias de dinero” para sostener a cúpulas sindicales por encima del derecho de los niños a aprender.
Sobre las condiciones de las escuelas, indica que se presentan datos desoladores, “es claro que ese dinero no está llegando a las escuelas”. Se pone como ejemplo la cantidad de escuelas hechas con materiales ligeros o precarios.
En el Estado existen 164 instalaciones de este tipo, las cuales se refieren, según la misma Secretaría de Educación Pública (SEP), a “la condición de construcción del inmueble que aloja la escuela”. A escala nacional existen casi tres mil edificaciones con esta clasificación.
El CEMABE también registra cientos de escuelas que no poseen servicios básicos como cisterna o aljibe, baños, drenaje o energía eléctrica.
Del total de centros educativos (13 mil 368), hasta una cuarta parte no cuenta con cisterna o aljibe; de hecho poco más de dos mil escuelas no tienen una red de agua, por lo que deben acarrearla desde un pozo o contratar una pipa para abastecer a los trabajadores y alumnos. Casi dos de cada 100 no disponen de algún método para acceder al recurso.
Además, hasta cinco de cada 100 no tienen baños o sanitarios, y 20 de cada 100 no tienen drenaje, esta última problemática afecta a la mitad de las escuelas en todo el país. En cuanto al acceso a la energía eléctrica, 929 centros educativos en el Estado no cuentan con este servicio.
NUMERALIA
Datos del censo
13,398 centros educativos hay en el Estado.
5,321 planteles de preescolar.
5,902 primaria.
2,022 de secundaria.
153 centros de atención múltiple.
85,538 docentes frente al grupo.
1,709 empleados en centros educativos son “desconocidos”.
1’677,821 alumnos de educación básica
305,961 en nivel preescolar
942,960 en nivel primaria
421,241 en nivel secundaria
7,659 en centros de atención múltiple
OBSERVATORIO OJO CIUDADANO
Datos deben traducirse en mejoras educativas
De nada servirán los datos del Censo de Escuelas, Maestros y Alumnos de Educación Básica y Especial, si no se utilizan para mejorar las políticas públicas y las condiciones del sector educativo en el país, señala en un comunicado el observatorio Ojo Ciudadano, que reúne a más de 100 organizaciones civiles.
“(No servirá de nada) si no se transparenta y corrige el modo en que se gasta y si no se refleja todo esto en un mejor aprendizaje de las niñas, niños y jóvenes de México”. El observatorio expone que los datos que durante mucho tiempo estuvieron disponibles para la sociedad fueron una simulación y “muestran un desorden generalizado”.
Destaca que el Censo muestra que por cada dos plazas docentes frente a grupo hay una plaza administrativa o de quien, recibiendo sueldo del presupuesto educativo, no imparte clases: “Ello da cuenta de una atroz ineficiencia en el manejo de los recursos, lo que mina significativamente la calidad de la atención en las escuelas”.
Explica que el estudio evidencia el desvío de “cantidades multimillonarias de dinero” para sostener a cúpulas sindicales por encima del derecho de los niños a aprender.
Sobre las condiciones de las escuelas, indica que se presentan datos desoladores, “es claro que ese dinero no está llegando a las escuelas”. Se pone como ejemplo la cantidad de escuelas hechas con materiales ligeros o precarios.