Jalisco
Destituyen a oficial de Tlajomulco; denuncia despido injustificado
El oficial acusado continúa desempeñándose normalmente en sus labores
TLAJOMULCO DE ZÚÑIGA.- Rogelio Chavarría, quien formara parte de la Policía Municipal de Tlajomulco de Zúñiga, fue dado de baja el pasado 16 de junio, y al respecto mencionó que su despido se debió a que hizo del conocimiento público varios actos de corrupción y abuso policiaco del comandante Julio César Anguiano Gómez, alias “El Comandante Chiles” , quien está encargado del sector I de la Zona Centro en esa cabecera municipal, y quien, además, es investigado por un fiscal del fuero común por el delito de cohecho, según consta en la averiguación previa 2270/09.
El ex oficial declaró que su baja de la corporación obedeció a una negativa para “cobrar dinero a diferentes lugares y luego darle a él (a Julio César Anguiano Gómez) la cantidad de 500 pesos, pero como me negué, ordenó que me abrieran un acta administrativa porque supuestamente le falté al respeto”, según se apunta en el acta oficial.
En entrevista, Rogelio Chavarría agregó que su cese “fue manipulado”, puesto que “nunca me dieron el derecho de uso de la voz”.
Por su parte, el oficial acusado continúa desempeñándose normalmente en sus labores, en las cuales, mencionó el querellante, se cuenta el “cobrar” a sus elementos diversas cantidades por patrullar.
“El comandante Anguiano me dijo que en los bares me darían como 300 pesos, en la central de camiones 500, en los juegos de la feria (de Cajititlán, donde fue incorporado a principio de enero pasado) 200; en total iban a ser como mil 300 diarios, pero como yo le dije: 'tú ve, tú tienes a tu gente', esa fue su molestia”, declaró.
Además de levantar su denuncia ante un agente del Ministerio Público, el oficial sancionado comentó que también presentó una queja ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) por ejercicio indebido de la función pública en contra del comandante. Queja en la cual narra los mismos hechos que depararon en su despido.
E incluso, dijo, el pasado 5 de junio dirigió un texto ante el presidente municipal de Tlajomulco de Zúñiga, Antonio Tatengo Ureña, denunciando las mismas irregularidades que se gestan dentro de la corporación. No obstante, y a pesar de que el texto cuenta con un sello de recibido por la alcaldía, éste fue ignorado.
“Le hice llegar la petición, le pedí que revisara mi procedimiento administrativo y no lo hizo; sólo firmó el acuerdo para que me dieran de baja”.
El ex oficial declaró que su baja de la corporación obedeció a una negativa para “cobrar dinero a diferentes lugares y luego darle a él (a Julio César Anguiano Gómez) la cantidad de 500 pesos, pero como me negué, ordenó que me abrieran un acta administrativa porque supuestamente le falté al respeto”, según se apunta en el acta oficial.
En entrevista, Rogelio Chavarría agregó que su cese “fue manipulado”, puesto que “nunca me dieron el derecho de uso de la voz”.
Por su parte, el oficial acusado continúa desempeñándose normalmente en sus labores, en las cuales, mencionó el querellante, se cuenta el “cobrar” a sus elementos diversas cantidades por patrullar.
“El comandante Anguiano me dijo que en los bares me darían como 300 pesos, en la central de camiones 500, en los juegos de la feria (de Cajititlán, donde fue incorporado a principio de enero pasado) 200; en total iban a ser como mil 300 diarios, pero como yo le dije: 'tú ve, tú tienes a tu gente', esa fue su molestia”, declaró.
Además de levantar su denuncia ante un agente del Ministerio Público, el oficial sancionado comentó que también presentó una queja ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) por ejercicio indebido de la función pública en contra del comandante. Queja en la cual narra los mismos hechos que depararon en su despido.
E incluso, dijo, el pasado 5 de junio dirigió un texto ante el presidente municipal de Tlajomulco de Zúñiga, Antonio Tatengo Ureña, denunciando las mismas irregularidades que se gestan dentro de la corporación. No obstante, y a pesar de que el texto cuenta con un sello de recibido por la alcaldía, éste fue ignorado.
“Le hice llegar la petición, le pedí que revisara mi procedimiento administrativo y no lo hizo; sólo firmó el acuerdo para que me dieran de baja”.