Jalisco
Corredor hará más ágil el tránsito en Santa Margarita, aseguran
Director de proyectos de Zapopan señala que el tráfico que se pueda dar es por crecimiento poblacional no por el proyecto
ZAPOPAN, JALISCO (09/AGO/2013).- La construcción de un
corredor multimodal no hace que una vialidad baje sus niveles de caos vehicular. Sin embargo, el entrar con diversas acciones para mejorar el orden en la zona, como semaforización y establecimiento de cruces peatonales, sí redundará en una reducción del tráfico, advierte el director de Proyectos Estratégicos de
Zapopan, Alfredo Hidalgo, al referirse al Corredor Multimodal Santa Margarita.
Asegura que el aumento del tráfico en un lugar, como dicha avenida, se da respecto al incremento poblacional y no por hacerse una obra que incluye una ciclovía, por lo que argumenta que el problema de congestionamiento que se da o se pudiera dar en la zona, como lo han expuesto los comerciantes y vecinos, no se puede adjudicar al proyecto.
“Los modelados que hemos hecho de la vialidad van a hacer mucho más ágil el tráfico que actualmente hay, la fluidez del tráfico motorizado va a ser más ágil con las condiciones que se están planteando; la manera en que la gente cruza la calle, la semaforización, el ordenamiento de la forma en que operamos”.
En su área todavía se realizan las últimas modificaciones al proyecto del Corredor Multimodal Santa Margarita, las cuales se presentarán el próximo lunes ante los vecinos y comerciantes del lugar.
Manifestó que la obra está basada en estudios técnicos previos, los cuales incluyen planes parciales y el Plan Maestro de Movilidad Urbana no Motorizada, que se proyectó desde 2010 en la Zona Metropolitana de Guadalajara, a lo que se agregó la información extraída a través de censos con la población involucrada.
Hidalgo refirió que las ciudades han ido tomando hábitos “nocivos” para la convivencia multimodal, por lo que se pretende hacer en avenida Santa Margarita es lograr una mejor convivencia.
“La prioridad en las ciudades tiene que ser al peatón, hay una lógica de una ciudad sustentable que habla de que la prioridad la tiene el peatón, y en ese sentido hay un orden; estamos tratando de ordenar la calle en función de la lógica de una ciudad sustentable”.
Al cuestionarlo sobre las dimensiones iniciales y actuales de la obra de la ciclovía, el funcionario dijo no tener los datos exactos.
Además, argumentó que la avenida es compleja y tiene condiciones diferentes en toda su longitud, por lo que el abordaje tampoco será homogéneo, ya que mientras en algunos puntos los coches se estacionan y ocupan un carril vial, en otros no es así.
Error tras error con las ciclovías, Santa Margarita no es la excepción
Especialistas en movilidad urbana coinciden en que la opacidad de los proyectos públicos es una práctica constante que, al final del día, les pasan factura a las autoridades que los ejecutan. Tal es el caso de la ciclovía que se construye en el trazo de la Avenida Santa Margarita, que al no socializarla previamente con los vecinos ni ver su viabilidad con ellos, se vieron obligados a parar la construcción por sus protestas.
El primer error fue tomar la decisión sin los involucrados, lo que genera pérdida de tiempo y dinero, pues el proyecto de la vía para ciclistas en esa arteria de Zapopan ya se dejó a medias. Para el coordinador de la maestría en sustentabilidad por el ITESO, Oscar Castro, omitir la socialización de un proyecto a estas alturas es inaceptable.
"No pueden quedar al aire las estrategias, esto ya no puede suceder, la ciudadanía no está dispuesta a que simplemente aparezca una obra, por más benéfica que sea, enfrente de su casa y no se entere. Sí se requieren cada vez más estrategias de gestión bien organizadas, que permita avanzar en estos temas. Se está volviendo urgente", señala el especialista.
Más grave que esto resulta el hecho de que los cinco kilómetros de ciclovía proyectados en Avenida Santa Margarita carezcan de un plan integral, es decir, Castro indica que si hay un proyecto de movilidad no motorizado, quiere decir que también habrá una reorientación del transporte público, pues de lo contrario la obra quedará aislada e incompleta.
"No me parece mal seleccionada la ruta, el problema es que requiere otras obras adicionales. Para mí la siguiente pregunta es cómo se va a reordenar ahí el transporte público para poder decir, 'ah mira, va a tener un impacto positivo de este tamaño'. Ahorita, eso no se puede hacer".
Aunado a que la ciclovía no contempla un proyecto de tal magnitud, al especialista preocupa que el trazo para bicicletas no se apegue al plan de movilidad no motorizada de la zona metropolitana, pues se corre el riesgo de que en un futuro la ciudad tenga una serie de ciclovías inconexas entre sí.
En ello coincide el arquitecto urbanista Ignacio Vázquez Ceceña, quien agrega que al continuar con proyectos distantes se condena a los mismos a olvidarse, por no contar con las condiciones para utilizarse.
"En la de Santa Margarita nace la ciclovía como una buena idea porque es una avenida grande donde cabe, pero luego nadie la puede usar porque cómo te metes, cómo llegas ahí. El primer punto a considerar es la seguridad, el segundo es la utilidad", considera, y cita como ejemplo la ruta de avenida Laureles, que es poco transitada por ciclistas debido a que acceder a ella resulta peligroso por las vías que hay que cruzar para alcanzarla.
Coinciden ambos en que la lección para los ayuntamientos metropolitanos con la experiencia de Santa Margarita es coordinarse entre todos, conocer sus proyectos para integrarse y que, en un mediano plazo, todos los esfuerzos por impulsar la movilidad no motorizada se conecten y sean funcionales, no aislados.
EL INFORMADOR / THAMARA VILLASEÑOR / VIOLETA MELÉNDEZ
Asegura que el aumento del tráfico en un lugar, como dicha avenida, se da respecto al incremento poblacional y no por hacerse una obra que incluye una ciclovía, por lo que argumenta que el problema de congestionamiento que se da o se pudiera dar en la zona, como lo han expuesto los comerciantes y vecinos, no se puede adjudicar al proyecto.
“Los modelados que hemos hecho de la vialidad van a hacer mucho más ágil el tráfico que actualmente hay, la fluidez del tráfico motorizado va a ser más ágil con las condiciones que se están planteando; la manera en que la gente cruza la calle, la semaforización, el ordenamiento de la forma en que operamos”.
En su área todavía se realizan las últimas modificaciones al proyecto del Corredor Multimodal Santa Margarita, las cuales se presentarán el próximo lunes ante los vecinos y comerciantes del lugar.
Manifestó que la obra está basada en estudios técnicos previos, los cuales incluyen planes parciales y el Plan Maestro de Movilidad Urbana no Motorizada, que se proyectó desde 2010 en la Zona Metropolitana de Guadalajara, a lo que se agregó la información extraída a través de censos con la población involucrada.
Hidalgo refirió que las ciudades han ido tomando hábitos “nocivos” para la convivencia multimodal, por lo que se pretende hacer en avenida Santa Margarita es lograr una mejor convivencia.
“La prioridad en las ciudades tiene que ser al peatón, hay una lógica de una ciudad sustentable que habla de que la prioridad la tiene el peatón, y en ese sentido hay un orden; estamos tratando de ordenar la calle en función de la lógica de una ciudad sustentable”.
Al cuestionarlo sobre las dimensiones iniciales y actuales de la obra de la ciclovía, el funcionario dijo no tener los datos exactos.
Además, argumentó que la avenida es compleja y tiene condiciones diferentes en toda su longitud, por lo que el abordaje tampoco será homogéneo, ya que mientras en algunos puntos los coches se estacionan y ocupan un carril vial, en otros no es así.
Error tras error con las ciclovías, Santa Margarita no es la excepción
Especialistas en movilidad urbana coinciden en que la opacidad de los proyectos públicos es una práctica constante que, al final del día, les pasan factura a las autoridades que los ejecutan. Tal es el caso de la ciclovía que se construye en el trazo de la Avenida Santa Margarita, que al no socializarla previamente con los vecinos ni ver su viabilidad con ellos, se vieron obligados a parar la construcción por sus protestas.
El primer error fue tomar la decisión sin los involucrados, lo que genera pérdida de tiempo y dinero, pues el proyecto de la vía para ciclistas en esa arteria de Zapopan ya se dejó a medias. Para el coordinador de la maestría en sustentabilidad por el ITESO, Oscar Castro, omitir la socialización de un proyecto a estas alturas es inaceptable.
"No pueden quedar al aire las estrategias, esto ya no puede suceder, la ciudadanía no está dispuesta a que simplemente aparezca una obra, por más benéfica que sea, enfrente de su casa y no se entere. Sí se requieren cada vez más estrategias de gestión bien organizadas, que permita avanzar en estos temas. Se está volviendo urgente", señala el especialista.
Más grave que esto resulta el hecho de que los cinco kilómetros de ciclovía proyectados en Avenida Santa Margarita carezcan de un plan integral, es decir, Castro indica que si hay un proyecto de movilidad no motorizado, quiere decir que también habrá una reorientación del transporte público, pues de lo contrario la obra quedará aislada e incompleta.
"No me parece mal seleccionada la ruta, el problema es que requiere otras obras adicionales. Para mí la siguiente pregunta es cómo se va a reordenar ahí el transporte público para poder decir, 'ah mira, va a tener un impacto positivo de este tamaño'. Ahorita, eso no se puede hacer".
Aunado a que la ciclovía no contempla un proyecto de tal magnitud, al especialista preocupa que el trazo para bicicletas no se apegue al plan de movilidad no motorizada de la zona metropolitana, pues se corre el riesgo de que en un futuro la ciudad tenga una serie de ciclovías inconexas entre sí.
En ello coincide el arquitecto urbanista Ignacio Vázquez Ceceña, quien agrega que al continuar con proyectos distantes se condena a los mismos a olvidarse, por no contar con las condiciones para utilizarse.
"En la de Santa Margarita nace la ciclovía como una buena idea porque es una avenida grande donde cabe, pero luego nadie la puede usar porque cómo te metes, cómo llegas ahí. El primer punto a considerar es la seguridad, el segundo es la utilidad", considera, y cita como ejemplo la ruta de avenida Laureles, que es poco transitada por ciclistas debido a que acceder a ella resulta peligroso por las vías que hay que cruzar para alcanzarla.
Coinciden ambos en que la lección para los ayuntamientos metropolitanos con la experiencia de Santa Margarita es coordinarse entre todos, conocer sus proyectos para integrarse y que, en un mediano plazo, todos los esfuerzos por impulsar la movilidad no motorizada se conecten y sean funcionales, no aislados.
EL INFORMADOR / THAMARA VILLASEÑOR / VIOLETA MELÉNDEZ