Jalisco
Consejo de Colaboración tapatío cumple 70 años
Hay estimaciones que le atribuyen el 85% de los pavimentos existentes en la ciudad
GUADALAJARA, JALISCO (10/JUN/2013).- El Consejo de Colaboración Municipal de Guadalajara cumplió 70 años de existencia, y de haber surgido en esta ciudad como un modelo vanguardista a nivel nacional para la ejecución de proyectos de infraestructura con inversiones mixtas, es decir, con la conjunción de fondos públicos y privados.
Mucho de Guadalajara fue construido a través del Consejo de Colaboración. Hay estimaciones que le atribuyen "el 85% de los pavimentos existentes" en la ciudad, pero lo mismo se le deben las redes hidrosanitarias de colonias como Oblatos, Río Nilo, La Federacha, Santa Eduviges y la Aurora, o el Colector Intermedio de Oriente (en la Calzada Independencia), hasta vías fundamentales dentro de la trama vial del municipio -como R. Michel- y espacios públicos en su condición actual, como la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres, El Carmen, la Coronilla, por citar algunos.
Este organismo público descentralizado del Ayuntamiento de Guadalajara, sin embargo, llega a las siete décadas con gloria y pesar, la primera, por su contribución esencial al crecimiento y modernización de la ciudad desde su creación, el 8 de junio de 1943; el segundo, porque también cumple 10 años sin haber podido concretar una nueva obra para el municipio.
En este panorama de complejidad para el Consejo, el Ayuntamiento tapatío y el Seminario de Cultura Mexicana, convocan a la sociedad a que asista y participe en la mesa de diálogo "70 años del Consejo de Colaboración Municipal de Guadalajara", el jueves 13 de junio, a las 19 horas, en el Museo de la Ciudad (Independencia 684), donde se abordarán todos estos aspectos que forman parte de la historia de la institución.
En la mesa participará Enrique Ramos Flores, actual secretario de Turismo de Jalisco, quien, además de haber estado al frente del Consejo cuando aún funcionaba a plenitud, impulsó desde el Ayuntamiento de Guadalajara, durante su paso en esta administración como regidor, la reactivación del organismo, tanto en términos presupuestales como reglamentarios.
El panel lo complementan Sofía Valencia Abundis, directora de Padrón y Licencias de Guadalajara; Juan Toscano García de Quevedo, historiador y Jesús Hernández Padilla, consejero del organismo.
A decir del consejero Hernández Padilla, uno de los factores que más influyó en el desplazamiento del organismo como ejecutor indispensable de obra pública (llegó a contar con presupuestos más importantes que los del mismo Ayuntamiento), está en la distribución del llamado Ramo 33 por el Gobierno federal, un fondo éste para la generación de infraestructura básica en las colonias del municipio.
De esta manera, las obras que antes se proponían a manera de colaboración en las colonias, ahora el Gobierno municipal debía ejecutarlas sin aportaciones de los ciudadanos. Pero también fue un golpe, explica el consejero, la transición de la Ley de Desarrollo Urbano de Jalisco al Código Urbano, que prácticamente desapareció estas figuras y sus mecanismos de operación para convertirlas en Consejo Municipales de Desarrollo Urbano, con perfiles más bien consultivos (Ramos Flores ha defendido la necesidad de reformar el Código para volver a fortalecer esta figura).
En Guadalajara, el Presupuesto de Egresos de 2013 considera una partida de tres millones de pesos para que el Consejo pueda desarrollar proyectos ejecutivos, que luego pueda impulsar con inversiones mixtas, además, dentro del mismo plan para reavivar la institución, fue modificado su marco normativo para que sus obras sean aprobadas con el 51% de los vecinos del punto a intervenir, y no con el 70% que estaba previsto originalmente, y que volvía más compleja la obtención de la validación social.
A decir del consejero, la oportunidad de potenciación y fortalecimiento de la inversión pública que significa el Consejo de Colaboración, con los fondos privados que aportan los habitantes que son beneficiarios directos de los proyectos, hace que la autoridad municipal vuelva a valorar la importancia de su existencia.
La última obra ejecutada por el organismo fue la rehabilitación y peatonalización del Andador Pedro Loza, de Juan Manuel a Manuel Acuña, con una inversión de 12 millones de pesos, proveída en partes iguales vecinos-Gobierno municipal.
EL INFORMADOR / LUIS HERRERA
Mucho de Guadalajara fue construido a través del Consejo de Colaboración. Hay estimaciones que le atribuyen "el 85% de los pavimentos existentes" en la ciudad, pero lo mismo se le deben las redes hidrosanitarias de colonias como Oblatos, Río Nilo, La Federacha, Santa Eduviges y la Aurora, o el Colector Intermedio de Oriente (en la Calzada Independencia), hasta vías fundamentales dentro de la trama vial del municipio -como R. Michel- y espacios públicos en su condición actual, como la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres, El Carmen, la Coronilla, por citar algunos.
Este organismo público descentralizado del Ayuntamiento de Guadalajara, sin embargo, llega a las siete décadas con gloria y pesar, la primera, por su contribución esencial al crecimiento y modernización de la ciudad desde su creación, el 8 de junio de 1943; el segundo, porque también cumple 10 años sin haber podido concretar una nueva obra para el municipio.
En este panorama de complejidad para el Consejo, el Ayuntamiento tapatío y el Seminario de Cultura Mexicana, convocan a la sociedad a que asista y participe en la mesa de diálogo "70 años del Consejo de Colaboración Municipal de Guadalajara", el jueves 13 de junio, a las 19 horas, en el Museo de la Ciudad (Independencia 684), donde se abordarán todos estos aspectos que forman parte de la historia de la institución.
En la mesa participará Enrique Ramos Flores, actual secretario de Turismo de Jalisco, quien, además de haber estado al frente del Consejo cuando aún funcionaba a plenitud, impulsó desde el Ayuntamiento de Guadalajara, durante su paso en esta administración como regidor, la reactivación del organismo, tanto en términos presupuestales como reglamentarios.
El panel lo complementan Sofía Valencia Abundis, directora de Padrón y Licencias de Guadalajara; Juan Toscano García de Quevedo, historiador y Jesús Hernández Padilla, consejero del organismo.
A decir del consejero Hernández Padilla, uno de los factores que más influyó en el desplazamiento del organismo como ejecutor indispensable de obra pública (llegó a contar con presupuestos más importantes que los del mismo Ayuntamiento), está en la distribución del llamado Ramo 33 por el Gobierno federal, un fondo éste para la generación de infraestructura básica en las colonias del municipio.
De esta manera, las obras que antes se proponían a manera de colaboración en las colonias, ahora el Gobierno municipal debía ejecutarlas sin aportaciones de los ciudadanos. Pero también fue un golpe, explica el consejero, la transición de la Ley de Desarrollo Urbano de Jalisco al Código Urbano, que prácticamente desapareció estas figuras y sus mecanismos de operación para convertirlas en Consejo Municipales de Desarrollo Urbano, con perfiles más bien consultivos (Ramos Flores ha defendido la necesidad de reformar el Código para volver a fortalecer esta figura).
En Guadalajara, el Presupuesto de Egresos de 2013 considera una partida de tres millones de pesos para que el Consejo pueda desarrollar proyectos ejecutivos, que luego pueda impulsar con inversiones mixtas, además, dentro del mismo plan para reavivar la institución, fue modificado su marco normativo para que sus obras sean aprobadas con el 51% de los vecinos del punto a intervenir, y no con el 70% que estaba previsto originalmente, y que volvía más compleja la obtención de la validación social.
A decir del consejero, la oportunidad de potenciación y fortalecimiento de la inversión pública que significa el Consejo de Colaboración, con los fondos privados que aportan los habitantes que son beneficiarios directos de los proyectos, hace que la autoridad municipal vuelva a valorar la importancia de su existencia.
La última obra ejecutada por el organismo fue la rehabilitación y peatonalización del Andador Pedro Loza, de Juan Manuel a Manuel Acuña, con una inversión de 12 millones de pesos, proveída en partes iguales vecinos-Gobierno municipal.
EL INFORMADOR / LUIS HERRERA