Jalisco
Congreso de Jalisco mantiene edificio subutilizado
Los actuales diputados se han gastado más de 16 MDP en la manutención del inmueble Juárez y sólo se aprecian 20 trabajadores
GUADALAJARA, JALISCO (29/JUL/2014).- Desolado, así luce el edificio ubicado en la Avenida Juárez 237 que fue comprado hace cinco años con la finalidad de albergar oficinas del personal del Congreso del Estado que no cabía en el Palacio Legislativo de la Calle Hidalgo.
El edificio de seis pisos tiene capacidad para más de 200 personas, aunque de acuerdo con datos oficiales, a ese inmueble están asignadas oficinas para 135 empleados, pero en un día hábil sólo estaban 20 empleados del Legislativo. Además, el inmueble tiene graves deficiencias: no sirven los baños, tampoco el aire acondicionado ni los elevadores y la mayoría de las oficinas se encuentran en desuso. En el caso de los elevadores, los diputados de la actual Legislatura ya presentaron denuncias por incumplimiento de contrato de los proveedores.
En un recorrido que realizó este medio se constató que hay computadoras empolvadas, teléfonos arrumbados, actas de comisiones legislativas desperdigadas, discos compactos desordenados, sólo por citar algunos objetos que se encuentran a la vista. Ante la falta de cortinas, los empleados colocan bolsas de plástico negras para mitigar la exposición al Sol. En cada piso el uso de ventiladores es casi obligatorio para soportar el calor de esta temporada.
La propuesta de adquirir un edificio alterno para albergar oficinas administrativas se gestó en la 57 Legislatura (2004-2007), pero fue hasta la 58 (2007-2010) cuando se concretó la compra. Fue la Comisión de Administración presidida por el priista Jorge Arana, actual presidente municipal de Tonalá, la que avaló la transacción del inmueble por 50 millones de pesos y en la 59 Legislatura (2010-2012) destinaron otros 50 millones de pesos en su mantenimiento. En total gastaron más de 100 millones de pesos. No es una cifra menor; el costo total del edificio y el mantenimiento erogado equivale a una sexta parte del gasto total anual del Congreso del Estado y una cifra muy cercana al pasivo que todavía tiene que enfrentar el Poder Legislativo.
De acuerdo con un reporte del presidente de la Comisión Especial para la revisión administrativa y financiera del Congreso del Estado, Guillermo Martínez Mora, durante los años 2011, 2012 y 2013, la actual Legislatura ha erogado otros 16.3 millones de pesos en el mantenimiento. Sólo en 2011, se gastaron más de 13 millones de pesos en el mantenimiento, incluyendo limpieza y pago de aire acondicionado. Por su parte, en 2012 y en 2013, el mantenimiento cayó a dos millones 652 mil pesos y a 570 mil pesos, respectivamente.
El presidente del Congreso, Clemente Castañeda confirmó que el edificio está subutilizado por lo que avaló la iniciativa de vender el inmueble.
El edificio de seis pisos tiene capacidad para más de 200 personas, aunque de acuerdo con datos oficiales, a ese inmueble están asignadas oficinas para 135 empleados, pero en un día hábil sólo estaban 20 empleados del Legislativo. Además, el inmueble tiene graves deficiencias: no sirven los baños, tampoco el aire acondicionado ni los elevadores y la mayoría de las oficinas se encuentran en desuso. En el caso de los elevadores, los diputados de la actual Legislatura ya presentaron denuncias por incumplimiento de contrato de los proveedores.
En un recorrido que realizó este medio se constató que hay computadoras empolvadas, teléfonos arrumbados, actas de comisiones legislativas desperdigadas, discos compactos desordenados, sólo por citar algunos objetos que se encuentran a la vista. Ante la falta de cortinas, los empleados colocan bolsas de plástico negras para mitigar la exposición al Sol. En cada piso el uso de ventiladores es casi obligatorio para soportar el calor de esta temporada.
La propuesta de adquirir un edificio alterno para albergar oficinas administrativas se gestó en la 57 Legislatura (2004-2007), pero fue hasta la 58 (2007-2010) cuando se concretó la compra. Fue la Comisión de Administración presidida por el priista Jorge Arana, actual presidente municipal de Tonalá, la que avaló la transacción del inmueble por 50 millones de pesos y en la 59 Legislatura (2010-2012) destinaron otros 50 millones de pesos en su mantenimiento. En total gastaron más de 100 millones de pesos. No es una cifra menor; el costo total del edificio y el mantenimiento erogado equivale a una sexta parte del gasto total anual del Congreso del Estado y una cifra muy cercana al pasivo que todavía tiene que enfrentar el Poder Legislativo.
De acuerdo con un reporte del presidente de la Comisión Especial para la revisión administrativa y financiera del Congreso del Estado, Guillermo Martínez Mora, durante los años 2011, 2012 y 2013, la actual Legislatura ha erogado otros 16.3 millones de pesos en el mantenimiento. Sólo en 2011, se gastaron más de 13 millones de pesos en el mantenimiento, incluyendo limpieza y pago de aire acondicionado. Por su parte, en 2012 y en 2013, el mantenimiento cayó a dos millones 652 mil pesos y a 570 mil pesos, respectivamente.
El presidente del Congreso, Clemente Castañeda confirmó que el edificio está subutilizado por lo que avaló la iniciativa de vender el inmueble.