Jalisco
Concilian la mitad de pleitos entre vecinos
La Zona Centro de Guadalajara es la que registra más conflictos vecinales; principalmente en Analco, Independencia, La Perla, El Refugio y El Retiro
GUADALAJARA, JALISCO (09/AGO/2014).- Gerardo Flores estuvo a punto de “reventar” el fin de semana en que sus vecinos tuvieron una fiesta. A las 14:00 horas del sábado observó que llegaron sillas y mesas rentadas. Mala señal. Minutos después una decena de autos bloqueó la privada habitacional.
El cumpleaños del vecino —que se dice “judicial” y se traslada en una Suburban 1999 en color negro, vidrios polarizados y rines cromados— comenzó con Las Mañanitas a las 16:00. Inició la pachanga con una veintena de personas en la cochera para dos vehículos y corrió el tiempo: 17:00, 18:00, 19:00 y 20:00. En cada minuto se remarcaba el tormento para los residentes ajenos al festejo: pláticas, risas y música a todo volumen, sin contar los gritos de ocho niños que corrían como locos por la calle.
Las canciones eran una discusión permanente porque contrataron una rockola y se peleaban por la selección musical: “Ponte la de Terrenal de Julión Álvarez”. “Sigue Jenni Rivera”. Estaban románticos. “Nos salimos a cenar y luego con los papás de mi esposa para pasar el tiempo y que se fueran cuando regresáramos”, recuerda con coraje Gerardo. Malas noticias: seguía el relajo. Música, baile y aplausos.
Dieron las doce y la una, y las dos y las tres… “Mi esposa y mis dos hijos nos fuimos al cuarto más retirado, pero se oía todo”. Fue una mala noche.
A las 05:00 horas Gerardo despertó molesto y salió con la intención de pelear. Sorpresa. La cochera estaba sola y la rockola seguía la fiesta. “¡Qué poca…! Otros vecinos también salieron y casi les tumbamos el cancel hasta que salió el cumpleañero todo crudo, apagó el sonido y se metió. Hasta se molestó”.
Entre 2006 y 2014, el Ayuntamiento tapatío registra siete mil asuntos atendidos por conflictos vecinales, como el de Gerardo, y tres mil 881 fueron resueltos positivamente en los Centros de Mediación, informa Enrique Velázquez, secretario de Justicia Municipal. La mitad ocurrió en la Zona Centro. “Es porque conviven casas con giros comerciales y porque hay colonias muy populares”.
La mediación pretende resolver estos problemas y evitar que terminen en juzgados, peleas o asesinatos. “Acudan con nosotros para conciliar todo tipo de problemas vecinales”.
Según reportes de la Dirección de Mediación, la Zona Centro es donde más se registran problemas: agresiones verbales y físicas, difamaciones, invasiones de áreas comunes, falta de limpieza y humedades en fincas forman parte de los conflictos, pero el principal es por el clásico vecino o negocio que afectan con alto volumen y todo tipo de géneros musicales.
El cumpleaños del vecino —que se dice “judicial” y se traslada en una Suburban 1999 en color negro, vidrios polarizados y rines cromados— comenzó con Las Mañanitas a las 16:00. Inició la pachanga con una veintena de personas en la cochera para dos vehículos y corrió el tiempo: 17:00, 18:00, 19:00 y 20:00. En cada minuto se remarcaba el tormento para los residentes ajenos al festejo: pláticas, risas y música a todo volumen, sin contar los gritos de ocho niños que corrían como locos por la calle.
Las canciones eran una discusión permanente porque contrataron una rockola y se peleaban por la selección musical: “Ponte la de Terrenal de Julión Álvarez”. “Sigue Jenni Rivera”. Estaban románticos. “Nos salimos a cenar y luego con los papás de mi esposa para pasar el tiempo y que se fueran cuando regresáramos”, recuerda con coraje Gerardo. Malas noticias: seguía el relajo. Música, baile y aplausos.
Dieron las doce y la una, y las dos y las tres… “Mi esposa y mis dos hijos nos fuimos al cuarto más retirado, pero se oía todo”. Fue una mala noche.
A las 05:00 horas Gerardo despertó molesto y salió con la intención de pelear. Sorpresa. La cochera estaba sola y la rockola seguía la fiesta. “¡Qué poca…! Otros vecinos también salieron y casi les tumbamos el cancel hasta que salió el cumpleañero todo crudo, apagó el sonido y se metió. Hasta se molestó”.
Entre 2006 y 2014, el Ayuntamiento tapatío registra siete mil asuntos atendidos por conflictos vecinales, como el de Gerardo, y tres mil 881 fueron resueltos positivamente en los Centros de Mediación, informa Enrique Velázquez, secretario de Justicia Municipal. La mitad ocurrió en la Zona Centro. “Es porque conviven casas con giros comerciales y porque hay colonias muy populares”.
La mediación pretende resolver estos problemas y evitar que terminen en juzgados, peleas o asesinatos. “Acudan con nosotros para conciliar todo tipo de problemas vecinales”.
Según reportes de la Dirección de Mediación, la Zona Centro es donde más se registran problemas: agresiones verbales y físicas, difamaciones, invasiones de áreas comunes, falta de limpieza y humedades en fincas forman parte de los conflictos, pero el principal es por el clásico vecino o negocio que afectan con alto volumen y todo tipo de géneros musicales.