Jalisco
Capturan a individuo armado; oficial de policía denuncia ataque directo
Cuando frenaban una riña ocurrida sobre la Calzada Independencia, oficiales tapatíos fueron agredidos a tiros; el autor trató de darse a la fuga, pero fue sometido antes de entrar a su casa
GUADALAJARA, JALISCO.- Viajaban a bordo de una patrulla oficial sobre la Calzada Independencia a eso de las cinco de la mañana, pero al llegar al cruce con la calle Volcán Pelé, dos oficiales de la Policía de Guadalajara se percataron de una riña que sostenían varias personas, por lo que frenaron su andar y descendieron para tranquilizar a los rijosos.
Cuando las personas que se insultaban entre sí fueron sometidas y se les practicaba una inspección preventiva, un hombre que ocupaba el asiento trasero de un Stratus negro que se hallaba estacionado en las cercanías comenzó a gritarles. Tras dirigir una amenaza en contra de los uniformados, el solitario individuo sacó una pistola de entre sus ropas y, sin más, comenzó a detonarla contra la autoridad.
“Al tratar de detenerlo y exhortarlo a que me entregara el arma, pues me hace un diparo, sin lograr herirme; únicamente le contesté la agresión”, informó uno de los oficiales aprehensores, quien puntualizó que tras el fuego cruzado, el hombre trató de darse a la fuga corriendo, pero cuando pateaba un portón (que dijo era su domicilio), fue alcanzado y esposado, junto a otro sujeto que se hallaba en el vehículo.
Al llevarlo de regreso a la patrulla, el detenido comentó que había sido alcanzado por una bala en el brazo. Cuando fue revisado, los agentes constataron la herida, por lo que lo llevaron a una valoración médica. El proyectil había rozado su antebrazo; no ponía en riesgo su vida.
El señalado se identificó como César Vergara Mujica, de 30 años; en su declaración a la prensa, refirió que se dedicaba al comercio de caballos. Su versión sobre el cómo sucedieron los hechos —completamente alejada de la que aportaron los oficiales—, mencionaba varios disparos efectuados por “alguien”, lo cual le provocó susto y lo llevó a correr de los oficiales.
“Empecé a oir unas detonaciones, me asusté y corrí, (...) me pegaron en el brazo y luego me dijeron 'bájate' pero no sabía si me iban a robar el carro (...) yo no le disparé a la policía, el arma era de un amigo”.
Entretanto, y aprovechando la desatención de los oficiales tras ser agredidos, los rijosos que iniciaron la movilización corrieron y se perdieron entre las calles aledañas a la Calzada Independencia.
A pesar de su discurso, el señalado será puesto ante la Policía Investigadora, para que dé el seguimiento correcto a su situación legal.
Cuando las personas que se insultaban entre sí fueron sometidas y se les practicaba una inspección preventiva, un hombre que ocupaba el asiento trasero de un Stratus negro que se hallaba estacionado en las cercanías comenzó a gritarles. Tras dirigir una amenaza en contra de los uniformados, el solitario individuo sacó una pistola de entre sus ropas y, sin más, comenzó a detonarla contra la autoridad.
“Al tratar de detenerlo y exhortarlo a que me entregara el arma, pues me hace un diparo, sin lograr herirme; únicamente le contesté la agresión”, informó uno de los oficiales aprehensores, quien puntualizó que tras el fuego cruzado, el hombre trató de darse a la fuga corriendo, pero cuando pateaba un portón (que dijo era su domicilio), fue alcanzado y esposado, junto a otro sujeto que se hallaba en el vehículo.
Al llevarlo de regreso a la patrulla, el detenido comentó que había sido alcanzado por una bala en el brazo. Cuando fue revisado, los agentes constataron la herida, por lo que lo llevaron a una valoración médica. El proyectil había rozado su antebrazo; no ponía en riesgo su vida.
El señalado se identificó como César Vergara Mujica, de 30 años; en su declaración a la prensa, refirió que se dedicaba al comercio de caballos. Su versión sobre el cómo sucedieron los hechos —completamente alejada de la que aportaron los oficiales—, mencionaba varios disparos efectuados por “alguien”, lo cual le provocó susto y lo llevó a correr de los oficiales.
“Empecé a oir unas detonaciones, me asusté y corrí, (...) me pegaron en el brazo y luego me dijeron 'bájate' pero no sabía si me iban a robar el carro (...) yo no le disparé a la policía, el arma era de un amigo”.
Entretanto, y aprovechando la desatención de los oficiales tras ser agredidos, los rijosos que iniciaron la movilización corrieron y se perdieron entre las calles aledañas a la Calzada Independencia.
A pesar de su discurso, el señalado será puesto ante la Policía Investigadora, para que dé el seguimiento correcto a su situación legal.